El embajador de Estados Unidos en Ecuador, Michael Fitzpatrick, lanzó fuertes dardos sobre medios de comunicación que estarían respondiendo a intereses particulares ligados a actividades irregulares.

El funcionario habló de esto el jueves 7 de diciembre, en una conferencia por los 20 años de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

Sin mencionar nombres ni presentar pruebas o indicios puntuales, Fitzpatrick dijo: “Ya hemos visto el desplomo de algunos de los medios sociales que fingían ser observadores responsables, cuando ahora están vistos como extorsionistas y pagados por nefastos para desviar investigaciones criminales, confundir al público y continuar viviendo bien con la plata robada de los ecuatorianos”.

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Las encendidas declaraciones del embajador de Estados Unidos en Ecuador causaron indignación en voceros de gremios de comunicación y organizaciones que vigilan el ejercicio periodístico en el país.

Los representantes piden claridad y que se investiguen las acusaciones, ya que los comentarios generalizados laceran la credibilidad de los medios y periodistas que no están involucrados en prácticas irregulares.

César Ricaurte, director de Fundamedios, señaló que el embajador “pone el dedo en la llaga” porque, al parecer, existen medios y periodistas “que están cumpliendo agendas políticas afines a grupos de delincuencia organizada transnacional y nacionales”.

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Ricaurte comentó que el “error” de Fitzpatrick fue no decir los nombres y casos concretos a los que se refirió.

El director de Fundamedios recordó que hay medios que están siendo sometidos a instrucciones fiscales por presunto lavado de dinero y relaciones con el crimen organizado.

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La coyuntura que surge por las declaraciones del embajador vuelve más necesario que los gremios de medios de comunicación activen mecanismos de autorregulación, como tribunales de ética, para investigar y juzgar las actividades de ciertos medios, reflexionó Ricaurte, quien además señaló que la Fiscalía debe tener un rol más activo en el control.

Para Francisco Rocha, director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep), es necesario que se inicie una investigación formal para esclarecer los hechos, ya que esto beneficiará al país.

Las declaraciones del embajador deben ser tomadas por la Fiscalía para empezar las indagaciones correspondientes y concretar casos que están en instrucción fiscal, comentó.

Rocha expresó que la fiscal general del Estado, Diana Salazar, debería pedir colaboración internacional para avanzar en las investigaciones.

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El directivo manifestó que los medios “no pueden callar”. Por ello, se insiste en que la Fiscalía busque cooperación internacional y solicite al embajador ser más puntual o que colaboren los estamentos que le dieron esta información a Fitzpatrick.

Kléver Chica, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER-nacional), lamentó los señalamientos de Michael Fitzpatrick y los calificó de “desacertados” porque las afirmaciones no estuvieron acompañadas de pruebas.

Chica aclaró que le parece bien que la Embajada de Estados Unidos investigue la conducta y acciones de los ecuatorianos. Sin embargo, dijo no estar de acuerdo en que el funcionario norteamericano lance acusaciones tan delicadas sin presentar elementos que las respalden.

El vocero de AER criticó que un funcionario extranjero dé expresiones que conciernen a asuntos internos del país. (I)