La canciller de la República, Gabriela Sommerfeld Rosero, considera que el problema con Colombia va más allá de la tensión comercial, es una decisión tomada en materia de seguridad que pasa por exigirle a su gobierno mayor control de la frontera, porque a causa de ese descontrol del lado colombiano se registra una mayor cantidad de muertes violentas en territorio ecuatoriano.
En entrevista con EL UNIVERSO, Sommerfeld da algunos detalles de la Cumbre de Mandatarios organizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la que asistirá el presidente Daniel Noboa, y la visita oficial del príncipe heredero de Abu Dabi, Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahya.
El tema Colombia es una preocupación nacional, ¿por qué ha escalado tanto este impase político y comercial?
Es una decisión que va mucho más allá de lo comercial. No se lo puede enfocar como una decisión comercial, sino una decisión en materia de seguridad. La tasa de seguridad, que fue aprobada por las instancias competentes e implementada de forma inmediata por parte del Ecuador, obedece a la necesidad de tener mayores recursos para inversión en tecnología, en mayor control de la frontera, porque a causa de este descontrol del lado colombiano, como lo ha expresado el Ecuador, es que se permean sustancias que hacen daño al país y que hemos visto que a lo largo de varios años se va profundizando porque hay una mayor producción de coca en Colombia y tienen que salir estos productos por algún lado y viene la presión hacia la frontera y llega hacia el Ecuador, y el resultado es una gráfica de mayor producción acompañada de mayor cantidad de muertes violentas en territorio ecuatoriano.
¿Se ha podido determinar ese crecimiento de las muertes violentas?
Sí, se ha podido determinar eso; si vemos las estadísticas de producción de coca y las estadísticas de muertes violentas en el Ecuador, en los mismos años y bajo dos fuentes, el Ministerio del Interior y la Unodc, en cuanto a producción de coca, son curvas directamente proporcionales. Esto quiere decir que si se ahonda el problema de producción, el problema en el Ecuador va a ser mayor a menos que haya un real y potente control fronterizo por ambos países.
¿Cuál es la petición de Ecuador?
Ha habido una invitación por parte del presidente Noboa que personalmente expresé a la canciller (de Colombia) para que puedan visitar el Ecuador con el propio presidente (Gustavo Petro) y, de estar de acuerdo, firmar una declaración vinculante con la voluntad de profundizar este control en frontera por parte de ambos. No llegamos a un acuerdo.
¿Qué sucedió?
No se dio esta reunión de presidentes y desconozco las razones. Colombia pidió que sea a nivel de cancilleres; pero Colombia prefirió resolver este impase a través de una herramienta válida que la manejamos dentro de la subregión andina que es la Comunidad Andina (CAN). Entonces, ahora tenemos procesos planteados por Colombia y por Ecuador, que en el tiempo tienen que resolverse.
¿Pero fue tan complejo avanzar en las mesas de negociaciones?
Sí, porque hay que reconocer que hay un problema importante en Colombia que está afectando al Ecuador y creo que ahí existe un poco de sensibilidad.
El presidente Gustavo Petro había anunciado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comprometió a llamar al presidente Daniel Noboa para zanjar el problema, ¿hubo ese acercamiento?
Esa conversación todavía no se ha llevado a cabo.
¿Pero podría darse en la cumbre de Miami a la fue invitado Noboa?
No le podría confirmar porque no está planteada esa conversación durante la cumbre.
Petro pedía un mayor control de los puertos, ¿cómo está este tema?
El control de los puertos es importantísimo, pero no es el génesis del problema. El génesis del problema son los cultivos de coca, que pasa por unas fronteras que necesitan mayor control. Para finalmente ir a los puertos, que también requieren control, no solo en puertos, sino en territorio. Lo que menciona el Ecuador es que trabajemos en la raíz del problema que son los cultivos, que son las fronteras. El puerto viene después.
¿Cuán favorable es para nuestro país que este tema se trate en la CAN?
Muy favorable porque se obliga al diálogo y esto se va a resolver con voluntades cuando se mire que hay un beneficio para ambos países.
¿Qué busca el Ecuador en la CAN?
Buscamos defender la integridad de los ecuatorianos, reducir el nivel de violencia, aumentar la seguridad y para ello necesitamos un trabajo más profundo, la inversión de mayor cantidad de recursos por parte de Colombia en el control de frontera.
¿Cómo afecta la “tasa de seguridad” de Ecuador al comercio en la frontera?
Obviamente hay una afectación para ambas partes que ojalá podamos resolverla en el corto plazo, pero si esto se prolonga, se tiene que encontrar alguna solución alternativa al tema.
Mientras se soluciona, ¿el Ecuador ha podido determinar medidas compensatorias para quienes hacían comercio y ahora tienen ese golpe arancelario?
Estos temas son parte de la gestión del Ministerio de Producción que tiene la competencia para poder analizar cualquiera de estos planteamientos que usted hace y decidir sobre ellos.
¿Cree usted que la cumbre de Miami sea la oportunidad para que los presidentes Trump y Noboa traten estos temas?
Es una cumbre de presidentes. Supongo que siempre el tema de seguridad hemisférica estará sobre la mesa. El presidente Noboa sabrá expresar cuáles son las amenazas y las soluciones que plantea el Ecuador, si es que se llega a dar esta conversación a ese nivel sobre un tema puntual, en vez de tratar los temas globales hemisféricos.
En esta cumbre de Miami que se realizará en marzo, ¿cuál es la postura que tiene Ecuador?
La postura del Gobierno ecuatoriano es la que ha mantenido el presidente Noboa desde el primer día de su mandato, el 23 de noviembre de 2023. Se centra en dos pilares que además comulgan y convergen con los mismos en los que trabaja Estados Unidos. Un pilar es la seguridad, la lucha contra el crimen organizado transnacional; y el segundo es la prosperidad, desarrollo y creación de oportunidades que se basan en la apertura de mercados, en incrementar el comercio, en atracción de inversiones y en mayor producción para tener más empleo.
En materia de seguridad, ¿qué podría ganar el Ecuador en esta cumbre?
El desafío del Ecuador es el crimen organizado transnacional. La cumbre al tener países latinoamericanos que comparten la visión, comparten los mismos valores, identifican las mismas amenazas y también identifican las oportunidades a trabajar es el escenario ideal para determinar estrategias comunes, transnacionales para abordar los desafíos y las oportunidades.
La visita del príncipe heredero de Abu Dabi
¿Cómo avanzan los acuerdos con Emiratos Árabes Unidos?
Es la primera vez que se recibe a un miembro de la familia real de tan alta jerarquía en visita al Ecuador. Se han establecido relaciones a partir de septiembre del 2024, y el primer acuerdo que se firma es un acuerdo de exención de visados entre ambos países, primero para diplomáticos, posteriormente en diciembre se extiende al resto de ciudadanos de ambas poblaciones. Vienen un montón de acuerdos en cascada, desde conectividad aérea, pasando por acuerdos de seguridad, de ciberseguridad, acuerdos de inversión que está en la Corte Constitucional, y culmina con un acuerdo de comercio. Son doce instrumentos que se han firmado en 18 meses. Ha habido cuatro visitas de autoridades ecuatorianas a Emiratos Árabes y cuatro visitas de delegaciones de Emiratos Árabes hacia el Ecuador, todas de alto nivel.
¿Qué oportunidades traen estos acuerdos?
Vemos muchas oportunidades, cooperación en temas de seguridad, pero también en temas de inversión, desarrollo y comercio. Para nosotros, Emiratos Árabes es la puerta de entrada a un mercado que Ecuador no lo tenía como un punto estratégico para enviar nuestra oferta exportable y que a partir de hoy, de la implementación de una oficina de comercio en Dubái, que es el puerto logístico para el comercio, es un nuevo capítulo y una nueva etapa para nuestros productos. Hemos tenido casos de éxito, hemos incrementado la exportación de banano, iniciado la exportación de atún, de camarón durante estos meses que incluso abrimos una embajada y ahora una oficina comercial.
¿La visita del príncipe heredero de Abu Dabi para cuándo está programada?
Está programada para la primera semana de marzo, y la idea es ahí lograr la firma del acuerdo de comercio que se anunció en la última visita del presidente Noboa a Emiratos Árabes Unidos.
¿Cuáles son las oportunidades para un ecuatoriano común con Emiratos Árabes?
El cien por ciento de los productos de nuestra oferta exportable va a entrar al mercado con preferencia, pero también tenemos programas de estudios, becas a nivel de maestrías y doctorados en inteligencia artificial donados por el propio príncipe heredero que viene y otras más técnicas online en inteligencia artificial. Hay diez mil cupos que se anunciaron para jóvenes, estudiantes, profesionales y empresarios. Son diferentes alternativas y oportunidades para mejorar sus capacidades personales o empresariales.
¿Emiratos Árabes tiene interés en invertir en el país?
Hay un interés real, hay un interés sobre temas de gas, sobre temas de energía e incluso hay programas para financiamiento que se están trabajando también a través de diferentes instituciones, que dependen de que el acuerdo de inversión pase por la Corte Constitucional... Es tan importante y vital el rol que tiene la Corte en pasar el acuerdo de inversiones que es la única forma de que la lucha que se lleva para devolver la seguridad a los ecuatorianos sea sostenible en el tiempo. Si nosotros no creamos las plazas de empleo, no traemos la inversión que se necesita para producir más y no abrimos nuevos mercados, el Ecuador no va a salir adelante. Y en esto tenemos que comulgar y estar de acuerdo los ecuatorianos. No pensemos en nuestros intereses, sino en los intereses de la gente que el día de hoy sufre la violencia que trae las actividades ilícitas en el territorio ecuatoriano.
¿En este acuerdo la pelota está en la cancha de la Corte Constitucional?
El cien por ciento el acuerdo de comercio depende de la Corte. Si le da paso, el documento tiene que ir a aprobación de la Asamblea Nacional y finalmente a ratificación del presidente para que las cancillerías de ambas partes podamos cruzar las notas. (I)