Este sábado llega al país el cuerpo del expresidente de la República, Gustavo Noboa Bejarano, fallecido el martes 16 de febrero en Miami, Estados Unidos. La vicepresidenta María Alejandra Muñoz lo recibirá esta tarde en la Base Aérea de Guayaquil.

Noboa murió de un infarto a los 83 años, mientras se recuperaba de una cirugía por un tumor cerebral.

El día de la muerte de Noboa, Muñoz expresó públicamente que con él “empecé este caminar, sirviendo al país a su lado. Hoy ya está junto al buen Dios... Se nos adelantó uno de los mejores”.

El cortejo fúnebre saldrá de la Base Aérea Simón Bolívar y tomará las avenidas de Las Américas y luego la autopista Narcisa de Jesús, el puente nuevo y seguirá por la avenida Samborondón hasta llegar a Parques de la Paz.

Las personas que deseen despedir al expresidente podrán esperar el paso del cortejo fúnebre desde las 15:00 de este sábado 20 de febrero.

Legado de Gustavo Noboa queda en la educación, en lo social, en la política y en la economía del Ecuador

El sepelio se realizará de forma privada el próximo domingo 21, en el camposanto Parques de la Paz, ubicado en La Aurora (Daule).

La misa será oficiada a las 11:00 por el arzobispo de Quito, Alfredo Espinoza Mateus, quien era amigo personal del exmandatario. Se transmitirá por las redes sociales del camposanto y los medios de comunicación de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

El fallecido exjefe de Estado implementó la dolarización y fue parte de la comisión que negoció la paz con Perú. Aunque su legado va más allá: se lo destaca como educador y promotor de importantes causas sociales.

El presidente Lenín Moreno decretó duelo nacional por tres días y encargó la organización de los funerales de Estado al Ministerio de Defensa y a la Cancillería. (I)