El Gobierno de México resolvió otorgarle el asilo político al exvicepresidente Jorge Glas, quien permanece en la embajada de ese país en Quito desde el 17 de diciembre pasado.

De momento, Glas espera que el Gobierno de Ecuador le conceda el salvoconducto, pese a que la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld adelantó semanas atrás que no lo haría.

Glas tiene dos sentencias en firme por casos de corrupción:

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1. Seis años de prisión por el caso Odebrecht, en el que se lo condenó por supuesta asociación ilícita. Esta sentencia quedó en firme en el 2019.

2. Ocho años de cárcel en el caso Sobornos 2012-2016, en el que se lo condenó por cohecho agravado. Con él fueron sentenciados los líderes del correísmo, empezando por el mismo exmandatario Rafael Correa, y exministros como Vinicio Alvarado y María de los Ángeles Duarte; el exsecretario jurídico Alexis Mera; y los exlegisladores Viviana Bonilla y Christian Viteri. La pena quedó en firme en el 2020.

El 26 de enero del 2023, la jueza penitenciaria de Pichincha, Melissa Muñoz, acogió el pedido de unificación de penas hecho por Glas y dio paso a que la pena de ocho años de prisión impuesta en el caso Sobornos 2012-2016 absorba la pena de seis años definida en el caso Odebrecht.

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Glas cumplía esa pena en libertad (una especie de libertad provisional) por efectos de unas medidas cautelares otorgadas en el 2022 por el juez de Santo Domingo de los Tsáchilas Emerson Curipallo, quien está procesado y preso por el caso Metástasis relacionado con delincuencia organizada, y debía presentarse ante las autoridades semanalmente.

Jorge Glas fue sentenciado a prisión por los casos Odebrecht y Sobornos 2012-2016. Foto de Archivo Foto: EFE

Pero había solicitado que se le otorgue la prelibertad, algo que le fue negado a fines del año pasado por la misma jueza, quien alegó que no cumplía los requisitos para ese beneficio.

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Muñoz recordó en su sentencia que Curipallo, en sus medidas cautelares, señaló que la “libertad provisional” estaría vigente hasta que se resuelva el pedido de prelibertad o un juez de garantías penitenciarias emita una decisión contraria. Como se le negó el recurso de prelibertad, Muñoz dispuso además la localización y captura de Glas para que cumpla en prisión lo que le resta de la pena unificada de ocho años. Glas apeló y se le volvió a negar.

Al ingresar a la Embajada de México, Glas dejó de cumplir la presentación semanal dispuesta por Curipallo. Ese hecho obligó a que el juez José Alvarado, de la Unidad Penal de Santo Domingo de los Tsáchilas, quien reemplazó a Curipallo, revoque la medida, quedando como posibilidad el que se presente voluntariamente a cumplir su pena o que sea detenido por la Policía.

En tanto que en enero pasado, Glas recibió una orden de prisión preventiva dentro del proceso penal por el delito de peculado en el caso Reconstrucción de Manabí, en el que es investigado por sus intervenciones como exvicepresidente y expresidente del Comité para la Reconstrucción y Reactivación Productiva y del Empleo. (I)


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