Este martes falleció el expresidente (2000-2003) ecuatoriano Gustavo Noboa, quien tuvo como principal legado de su administración el haber completado la dolarización, que ha sido de ayuda para controlar la inflación en el país, aunque hay quienes aún critican que se haya aplicado.

Noboa siempre defendió el paso dado pese a que afirmaba que Jamil Mahuad - a quién reemplazó en el cargo tras el golpe de Estado de enero de 2000- no lo tomó en cuenta para definir el tema. Así lo afirmó en la última entrevista concedida a este diario y publicada el 6 de enero de 2020 por motivo de los 20 años de las dolarización en el Ecuador.

Incluso llegó a decir: “el pueblo no se va a dejar quitar el dólar. Tumbará al Gobierno que se lo quiera quitar. Ya tenemos 20 años, hemos seguido caminando. Problemas hay porque nos cuesta dinero, pues no acuñamos la moneda ni emitimos papel, además Ecuador es un país un poco caro... Pero nos ha ido bien.”

A continuación algunos fragmentos de la entrevista.

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De no conocer la decisión a aplicarla

Usted marcó distancia de varias decisiones de Mahuad, como el feriado bancario. ¿De verdad no tenía idea de que él estaba pensando en dolarizar?

El 9 de enero, el presidente (Mahuad) me dice: “Quiero que me acompañes porque voy a anunciar la dolarización”. Yo le digo: “Si yo no conozco nada del tema, ¿por qué me pides que te acompañe? Yo me siento al margen, nunca me has pedido una opinión”. Y me vine a Guayaquil.

En su libro Porqué fui presidente relata que en el aeropuerto se encontró con un par de ministros que le preguntaron cómo así viajaba si esa noche se anunciaba la dolarización...

Yo les dije que yo no era parte de este tema. Luego, Mahuad me volvió a llamar. Me dijo: Después de anunciar la dolarización, voy a tener una reunión en el Palacio, te pido que me acompañes. Le dije que me mande un avión y lo hizo. Les pedí a dos amigos, Eduardo Peña y Galo García, que me acompañen. Llegamos a la residencia y eso era una fiesta, había música, champán, baile... Me quedé el tiempo indispensable y me fui. Había mucha gente que no me quería y llegaron a decir que había asistido con dos ministros de mi gabinete.

¿Por qué decidió seguir adelante?

Porque soy, en principio, guayaquileño. Y nosotros sí creíamos en la dolarización; incluso meses antes, cuando era vicepresidente, me reuní con gente de Guayaquil a pedido de Joyce de Ginatta. Lo que me pasó ya como presidente es lo que se llama la soledad del poder: cuando tú tienes que tomar una decisión y eres el único que debe responder ante tu conciencia y tu país. Ahí no tienes amigos, cómplices, barra... Yo dije vamos adelante. Sin saber nada, solo con intuición y algo más que no se puede decir...

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Lograr que se acepte la dolarización

El 13 de marzo de ese año (2000) se expidió la Ley para la Transformación Económica que modificó el sistema cambiario y monetario. Usted no tenía partido ni mayorías. ¿Cómo consiguió el apoyo de los diputados?

Juan José Pons, que era presidente del Congreso, creía en la dolarización e hizo un buen trabajo de cabildeo. Creo que los diputados se dieron cuenta de que era esto o un suicidio colectivo...

Hay analistas que dicen que el cambio no debió ser a 25 000 sucres sino a 37 000 o más.

Es una opinión, hay otros que dicen que debió ser a 15 000, 18 000... Pero como no hubo estudios... Ahí pasó algo que no sé si se llegue a saber algún día, quiénes y por qué pusieron los 25 000. Yo tenía que trabajar y no iba a ponerme a investigar. Ya estaba el agua derramada. Así que arrancamos, se cambiaron leyes, se hicieron las acciones necesarias para el canje, se puso a circular la moneda fraccionaria... Y le cuento una primicia: en esa moneda fraccionaria se pusieron efigies de ilustres ecuatorianos, en el anverso están Juan Montalvo ($0,05), Eugenio Espejo ($0,10), Eloy Alfaro ($0,50)... José Joaquín de Olmedo no estaba (en la de $0,25) porque no es querido en Quito. Yo les dije a los del Central: Aquí me ponen a Olmedo y me sacan a este, que no sé quién era.

Los sectores indígenas que participaron en el golpe a Mahuad rechazaban el dólar. ¿Habló con ellos?

Me reuní con los líderes indígenas y me dijeron no entendemos el dólar, no lo queremos. Les dije: Me apena porque a los otavaleños los he visto en Buenos Aires, Nueva York, Madrid, Berlín, Londres, ellos manejan el dólar hace 50 años, venden sus artesanías en dólares, ¿cómo es posible que los indígenas ecuatorianos digan que no lo entienden? ¿Acaso ellos son mejores que ustedes? Nadie más jodió...

Aún pendiente

¿Qué hace falta para afianzar el sistema?

Confianza y seguridad jurídica para promover las inversiones. Pero sin el dólar estaríamos igual o peor que Venezuela. Hemos tenido a (Rafael) Correa diez años, lo que nos ha salvado es el dólar y el precio del petróleo. Si mi gobierno no hubiese hecho otra gran obra, el OCP, y si no se hubiese arreglado el SOTE, no se habría aumentado la exportación de crudo. En mi gobierno hubo un promedio de 15 dólares el barril. Correa lo tuvo a 100 dólares y estamos endeudados y con una corrupción terrible. Sin el dólar Correa nos llevaba a Venezuela, sin duda. (I)