César Pérez Romero tenía 11 años cuando se produjo el llamado 30-S. Vio por televisión las protestas de policías que reclamaban por una ley que a su juicio perjudicaba sus carreras y vio cómo el expresidente Rafael Correa se desgarraba la camisa pidiendo que lo mataran. Pero también vio cómo su padre, César Pérez Barriga, iba de un lado a otro de la sala de la casa hablando por teléfono con autoridades y líderes de opinión para comprender qué es lo que estaba pasando, y además haciendo seguimiento al trabajo de la redacción de EL UNIVERSO que cubría la noticia.

Para él no era raro esto último, pues creció en una familia dedicada al periodismo, pero ese hecho los marcaría más que cualquier otro porque fue a raíz de un artículo de opinión sobre el tema que su papá, sus tíos Carlos Pérez Barriga y Nicolás Pérez Lapentti, directivos del medio, enfrentaron un proceso penal por injurias planteado por Correa, por el cual estuvieron en riesgo de perder su libertad y hasta el diario que fundó su tatarabuelo hace más de 100 años.

El 6 de febrero de 2011, Emilio Palacio Urrutia, en ese entonces editor de Opinión de este medio, publicó el texto titulado “No a las mentiras”, en el que criticó algunas actuaciones del expresidente frente a los hechos del 30 de septiembre de 2010.

Correa entabló –”a título personal”, según dijo– una demanda contra los hermanos Pérez, Palacio y la persona jurídica de EL UNIVERSO. Pidió cárcel para ellos y una indemnización por $ 80 millones.

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El proceso penal trascurrió entre el 2011 y el 2012 en medio de denuncias de intromisión del Ejecutivo en la justicia por el continuo cambio de jueces y de fraude procesal por la sospecha de que la sentencia de primera instancia fue realmente elaborada por los abogados del mandatario y que llegó al computador del juez Juan Paredes en un pendrive.

Corte Interamericana de Derechos Humanos falla a favor de directivos de EL UNIVERSO

Los jueces condenaron a los directivos y al diario en tres instancias, y tanto los Pérez como Palacio salieron del país para proteger su integridad; finalmente Correa pidió la “remisión” o perdón de la sentencia con lo cual la pena no se ejecutó, pero no se les limpió su historial.

Los Pérez y Palacio llevaron su caso al Sistema Interamericano de Derechos Humanos; y en diciembre del año pasado la Corte Interamericana determinó que el Estado ecuatoriano había violentado sus derechos y ordenó una serie de reparaciones.

Pérez Romero dice que desde niño quiso contar esta historia, que para él no es solo la de su familia sino la de un país preso de los atropellos a la libertad de expresión por parte de un gobierno autoritario. La idea le daba vueltas y vueltas en la cabeza incluso antes de iniciar sus estudios de Periodismo en el Moody College of Communication de la Universidad de Texas, en Austin (Estados Unidos).

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En su primer año tuvo una clase introductoria al Periodismo Digital en la que estudió las narrativas en varios tipos de plataformas. Una de ellas era el pódcast, que es una pieza de audio que se puede descargar online. Su profesor era Robert Quigley, quien por esos días estaba creando la productora The Drag Audio Production House, como parte del centro universitario.

Pérez se acercó a pedirle consejo respecto a cómo contar esa historia que le seguía dando vueltas en la cabeza. Al profesor le interesó el tema que le contaba su estudiante ecuatoriano y le planteó hacerlo en la productora.

Y se embarcaron en el proceso de producción con la colaboración de EL UNIVERSO en el formato pódcast, del cual Pérez dice que puede ser más íntimo y vivencial que cualquier otro.

El joven inició la investigación preliminar en el país en las vacaciones del semestre, a mediados del 2019, recabando documentación y haciendo entrevistas tanto a sus familiares como a editores, periodistas y trabajadores del diario. Y luego regresó a sus clases y en septiembre del mismo año empezó a trabajar medio tiempo en la productora.

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El edificio de EL UNIVERSO en Escobedo y 9 de Octubre, centro de Guayaquil, donde El Mayor Diario Nacional funcionó entre 1932 y 1993. Foto: Archivo

En medio de ese proceso llegó la pandemia del COVID-19 que obligó a todo el mundo a confinarse, así que no pudo regresar al país para continuar con la reportería.

Para ese entonces se sumó al equipo de la productora Maya Fawaz, que era su compañera en la universidad, pero no habían coincidido en ninguna clase. Ella es hija de padre libanés y madre mexicana, por lo cual conoce varios idiomas.

Ella entró como pasante a The Drag en plena pandemia y se comunicaban vía Zoom. Así avanzaron en la producción. En conjunto comenzaron a armar el bosquejo del pódcast con base en el material que ya tenían y definieron el que aún necesitaban. En total, hasta el final, la reportería duró año y medio.

Entrevistaron a unas 20 personas como a la exrelatora para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero; el expresidente Lenín Moreno; el exministro de Economía Fausto Ortiz; y Alembert Vera, abogado de Correa. También le pidieron espacio al mismo Correa, quien no respondió.

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En septiembre del 2020 empezaron a escribir los guiones.

César Pérez: No tuvimos jueces imparciales, Correa se estaba llevando el patrimonio familiar con una sentencia corrupta

“Empezamos a grabar en el verano del 2021: las voces, la narración de Maya, llamamos a gente de la productora que haga el doblaje de las entrevistas en español. Con eso listo empezamos la edición”, relata.

Aunque tenían planificado que el producto estuviera listo para septiembre del 2021, para el centenario de EL UNIVERSO, la producción se extendió más de lo previsto a causa de la pandemia, pero también porque todo el proceso generó en Pérez hijo un desgaste anímico al evocar las situaciones difíciles que atravesó su familia.

Íñigo Salvador, procurador general, en una rueda de prensa sobre la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el denominado Caso Emilio Palacio y otros vs. Estado ecuatoriano. Foto de Archivo Foto: El Universo

Finalmente, retomaron el proyecto a finales del 2021. Y en el último semestre de su carrera en el 2022 culminaron la edición. Así nació Crooked Power (Poder torcido).

Antes de subirlo a las plataformas de distribución de pódcast hicieron grupos focales para recoger opiniones de académicos y estudiantes de la universidad.

“El norteamericano se ha dado cuenta de la importancia de la libertad de expresión a raíz de la presidencia de Donald Trump; eso hace nuestra historia relevante e interesante porque en el fondo hay similitudes increíbles entre él y Rafael Correa en cuanto a su relación con la prensa, eso hizo que a mi jefe y a la productora les emocione este trabajo. Para ellos es interesante conocer que ha pasado en otros países, que la democracia puede estar en riesgo por este tipo de mandatarios que irrespetan las libertades”, reflexiona Pérez Romero.

Al momento ya están dos capítulos al aire disponibles en Spotify y Amazon: el primero habla de lo que pasó ese 30-S y el segundo cómo llegó Correa al poder. No quiere decir de qué se tratan los siguientes (“no quiero hacer spoilers”), pero en general cuentan cómo se desarrolló el juicio contra el Diario.

Más adelante, señala el joven, quisieran hacer una versión en español. Esa idea, como la primera, ya empezó a darle vueltas y vueltas en la cabeza. (I)