Por Sonia Yánez Blum (Twitter: @soniayanezblum)

¿Quién ganó el debate? Ese era el titular y la pregunta en informativos y programas noticiosos de los medios nacionales, junto a análisis gestuales, la imagen, ropa y accesorios que lucieron, el ritmo y tono de voz. Todo milimétricamente radiografiado para que, según la tendencia u opinión de los expertos, la balanza de los votos se incline de un lado y del otro.

Publicidad

En ese momento llega la escucha social, una especie de termómetro de la percepción y conversación de aquellos que están en el espacio digital. Y se ha fortalecido como una herramienta poderosa para comprender la opinión pública durante las campañas políticas en todo el mundo. En Ecuador no es la excepción. Con las elecciones presidenciales programadas para el 15 de octubre de 2023, los candidatos Daniel Noboa y Luisa González están aprovechando esta herramienta para ajustar sus estrategias de comunicación y ganar el favor de los votantes.

Luisa González y Daniel Noboa: ¿cuántos bots se activaron después del debate presidencial en Ecuador?, ‘con estas herramientas nacen las fake news

La escucha social en las campañas políticas implica monitorear y analizar las conversaciones en las redes sociales, foros en línea y otros espacios virtuales donde los ciudadanos expresan sus opiniones sobre los candidatos y sus propuestas. Esto proporciona una visión única de lo que realmente piensa la gente y cómo se siente con respecto a los temas clave. No solo revisa las cuentas de los candidatos, sino de líderes de opinión, medios de comunicación, aliados y enemigos. Pero intervienen otros actores: creadores de contenido, nuevos medios -que no se conoce a ciencia cierta su línea editorial-, fake news, granjas de troles y avatares de usuarios reales que opinan, alteran los ánimos y marcan tendencia sin dar a conocer su verdadero rostro.

Antaño muchos de los candidatos presidenciales se valieron del escándalo y las denuncias como una importante táctica dentro de su estrategia de comunicación, hoy en día esta “campaña de contraste” ha sido manejada con tino, por los reportes de escucha social y de encuestas que la nueva generación de votantes no quiere confrontaciones. Sin embargo, los ataques en redes sociales se han recrudecido a diez días del día D, aquella noche en la que conoceremos cuán bien los estrategas tomaron decisiones correctas con la gran data que hoy tienen.

Publicidad

González supera a Noboa en reacciones positivas en redes, pero él tiene más ‘Me gusta’: la estrategia digital influye, pero no es determinante

No importa el debate, sino el posdebate…

Ecuador vive un estado de ánimo general complejo y voluble, marcado por una ola de inseguridad y el recuerdo del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio que nos llevó a los titulares de noticieros de Estados Unidos, España, Alemania, Austria y, por supuesto, América Latina. En el contexto de la elección del nuevo presidente de Ecuador, es fundamental analizar la opinión pública actual sobre Daniel Noboa y Luisa González.

Gracias a la escucha social se han recopilado datos y opiniones de los ciudadanos en relación con estos candidatos. Johanna Naranjo, docente y especialista en opinión pública, tiene claro el panorama: el debate solo dejó perdedores. “Los ciudadanos debemos esperar a lo que los equipos de campaña quieran impulsar de su candidato en el espacio digital y armados del criterio para analizar si lo que sale en las noticias es información contrastada”.

Al analizar y comparar las estrategias de comunicación utilizadas por los candidatos durante la campaña electoral, se puede observar cómo han aprovechado la escucha social para adaptar su mensaje y enfoque. Luisa González cambió su discurso, fortaleció mensajes claves segmentados por redes sociales, aunque en pauta digital Noboa le lleva una ventaja 3 a 1 de inversión en la plataforma Meta que incluye a Facebook e Instagram.

El debate realizado el 1 de octubre de 2023 fue un momento crucial en la campaña electoral. El ánimo de los votantes se vio afectado por las palabras y comportamiento de los candidatos. La escucha social se vuelve especialmente relevante en este punto, ya que permite a los candidatos evaluar el impacto de sus acciones y ajustar su estrategia posdebate en consecuencia.

El papel de las redes sociales en posdebate

Más allá de las cifras de un primer reporte de escucha social elaborado una hora después de finalizado el debate, donde seguidores, equipos de comunicación y trolls ejercieron su papel, hay data estratégica que nos arroja el estudio realizado por Andrés Jaramillo, docente y consultor político:

Momentos clave del debate:

  • La conversación se intensificó cuando se discutieron los temas de la despenalización de las drogas y el ‘minuto de oro’.
  • Ningún candidato hizo un uso efectivo del ‘minuto de oro’ para entregar un mensaje fuerte.

Influenciadores en el debate:

  • Los medios de comunicación tradicionales, principalmente en Facebook, fueron los principales influenciadores en el debate.
  • Las cuentas de redes sociales de los candidatos no tuvieron mucha influencia en la conversación.

Estos datos reflejan ajustes urgentes para ambos equipos. Sea para aprovechar el impulso o controlar los daños. Desde el monitoreo de las redes sociales hasta la utilización de algoritmos y análisis de datos, existen múltiples opciones para los candidatos y sus equipos de campaña. Sin embargo, es importante tener en cuenta que si bien proporciona una visión directa de lo que piensan los votantes, también puede estar sujeta a sesgos y manipulaciones. Por lo tanto, es fundamental analizar y verificar la información recopilada antes de tomar decisiones basadas en ella.

En última instancia, la importancia de la escucha social en la elección del nuevo presidente de Ecuador y su influencia en el resultado final no puede ser subestimada. Los candidatos que logren comprender a cierto grupo de los votantes a través de esta herramienta tendrán una ventaja significativa en la carrera electoral, generando cambios en tiempo real, lo que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en las urnas. Y lo más importante, que sean los ecuatorianos los que ganen y no convertirnos una vez más en los eternos perdedores. (O)