Los familiares de las víctimas y los sobrevivientes del tiroteo en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, continúan tratando de sanar las heridas que le dejó la tragedia donde perdieron la vida 19 niños y dos maestras por un joven de 18 años llamado Salvador Ramos.

Arnulfo Reyes, un maestro del colegio, relató al New York Times los 77 minutos de terror que vivió mientras Ramos disparaba y asesinaba a quien pudiera en la escuela, mientras los policías estaban en los pasillos esperando.

“No se le puede pedir a un niño o a un maestro que regrese a esa escuela”: Anuncian que la primaria Robb donde se perpetró el tiroteo en Uvalde será demolida

Arnulfo Reyes, el maestro único sobreviviente de su aula en el tiroteo de Uvalde

El maestro estaba con 11 de sus estudiantes viendo la película “Los locos Addams”, en el salón de clases 111 de la escuela primaria Robb. Todo era normal y tranquilo hasta que Salvador Ramos ingresó al plantel la mañana del 24 de mayo de este año con armas largas.

“Los niños comenzaron a preguntar ‘¿qué está pasando?’, porque era muy ruidoso”, recordó el maestro sobre el momento en que el atacante abrió fuego a las afueras de su aula. “Piezas de la pared iban cayendo, como yeso volando por todas partes”.

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Reyes al entender de qué se trataba, pidió a sus estudiantes que se escondieran debajo de los pupitres y pretendieran que estaban dormidos.

Recuerda que les dijo: “De acuerdo, ya hemos practicado esto. Métanse debajo de los pupitres, ¿está bien? Solo cierren sus ojos y hagan como que están dormidos”. A esto agregó: “No quería que vieran nada”.

El atacante logró entrar al salón de clases e hirió al docente, quien cayó al piso. “Me disparó primero”, dijo al mencionar que lo vio a los ojos antes de dispararle con el rifle.

Por si fuera poco, Ramos “trató de hacerme estremecer”, dijo Reyes. “Me tiró agua en la espalda, agua fría. Yo tenía una taza en una mesa y la derramó sobre mí. Yo no me moví. También me tiró mi teléfono en mi espalda porque me estaban llamando y enviando mensajes de texto”, añadió.

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“Me salpicó sangre en la cara… era sangre que estaba saliendo de mi brazo, me la untó en mi cara”, dijo.

Sin saber a ciencia cierta si Reyes había muerto, Salvador Ramos le disparó por segunda vez, esta vez en espalda baja. Cuando eso pasó, el maestro perdió las esperanzas de salvar su vida, por lo que se dijo a sí mismo: “No voy a lograrlo. Me voy a desangrar”.

Para el maestro, los 77 minutos que vivió fueron eternos. Durante ese periodo, fue testigo de cómo Salvador Ramos, disparó sin compasión a su aula y a la de al lado, hasta que los oficiales después de más de 1 hora, entraron y abatieron al atacante.

Arnulfo Reyes sorprendido por la inacción de los oficiales

Arnulfo Reyes fue el único sobreviviente en su salón de clases. Salvador asesinó desalmadamente a los 11 estudiantes que estaban con él. Otros ocho niños y dos maestras del salón vecino completaron el número de víctimas de la tragedia.

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Para el maestro, la inacción de las autoridades le parece alucinante. “Quiero dejar las cosas claras, no culpó personalmente a Pete Arredondo”, dijo en referencia al jefe de la policía escolar y quien habría estado a cargo del operativo. “Fueron muchas agencias las que tuvieron que actuar rápido”.

El hombre está en recuperación por el par de disparos que recibió y lamentó la muerte de sus estudiantes. “Los padres perdieron uno y yo perdí 11. Este era un grupo especial”, dijo con la voz entrecortada. (I)

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