Rusia expresó hoy su enérgica protesta a Polonia por la agresión que sufrió este lunes el embajador ruso en Varsovia, Serguéi Andréiev, contra quien un grupo de personas arrojó pintura roja cuando quería depositar en un cementerio flores en honor a los soldados soviéticos caídos en la Segunda Guerra Mundial.

"En nombre del ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, la embajada protestó enérgicamente ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Polonia y exigió que se brinde a la legación la oportunidad de depositar una ofrenda floral en el cementerio con las debidas garantías de orden público y seguridad para la misión diplomática rusa", señaló Moscú en un comunicado.

El embajador ruso en Polonia, Siergiej Andriejew (c) fue agredido este lunes en Varsovia cuando un grupo de gente le arrojó pintura roja, durante los actos convocados con motivo de la festividad nacional rusa del Día de la Victoria. EFE/EPA/Leszek Szymanski Foto: Leszek Szymanski

El embajador fue agredido con pintura roja en el Cementerio Conmemorativo de Varsovia de los Soldados de Liberación Soviética, donde Andréiev y su esposa querían depositar flores con motivo del 77 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi.

A pesar de que la embajada de Rusia anunció por la mañana que renunciaba a cualquier acto público fuera de su recinto, según las recomendaciones del Ministerio de Exteriores polaco y del alcalde de la ciudad, el embajador y una pequeña comitiva decidieron dirigirse al cementerio.

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Allí se encontraba concentrado un grupo de personas, algunas de ellas con banderas ucranianas, y al identificar a Andréiev, un grupo se separó del resto para consumar su agresión.

El embajador, completamente cubierto por la pintura roja que le arrojaron, gritó a la multitud que estaba “orgulloso” de su presidente, Vladímir Putin, y tras decir que “esos territorios no pertenecen a Ucrania” (en referencia a las regiones de Donetsk y Lugansk), consiguió abrirse paso hasta el coche que le esperaba. (I)