Un planeta que se cree orbita en la estrella 40 Eridani A, la cual alberga el ficticio planeta natal del Señor Spock, Vulcano, en el universo de Star Trek, es en realidad una especie de ilusión astronómica causada por los pulsos y vibraciones de la propia estrella. Así lo plantea un estudio de la NASA.

En 2018, el posible descubrimiento de un planeta orbitando la estrella 40 Eridani A, famosa por Star Trek, causó gran emoción entre los fanáticos de la saga. Vulcano es un planeta ficticio perteneciente al universo de Star Trek, de acuerdo con las cintas está situado a 15 años luz del planeta Tierra.

Solo cinco años después, el planeta parecía estar en terreno inestable cuando otros investigadores cuestionaron si estaba allí. Ahora, las mediciones de precisión utilizando un instrumento de la NASA-NSF parecen haber devuelto al planeta Vulcano de manera aún más definitiva al reino de la ciencia ficción.

Publicidad

La NASA utiliza dos métodos principales para detectar exoplanetas: el método de tránsito y el de velocidad radial. Este último, que rastrea sutiles cambios en la luz estelar causados por la gravedad de un planeta, es crucial para sistemas donde los planetas no cruzan las estrellas desde nuestra perspectiva.

Las mediciones recientes, utilizando el efecto doppler, revelaron que las señales atribuibles a Vulcano eran en realidad producto de la actividad estelar. (I)