“Contra la pobreza menstrual”, así ha comunicado el Gobierno de Nueva Zelanda que a partir de junio empezarán a repartir productos de higiene femenina a todos los centros educativos del país.

Autoridades han explicado que el objetivo es evitar que las niñas y adolescentes que no tienen acceso a estos productos básicos falten al colegio los días de su menstruación.

“Nadie debería faltar a clase por algo que es una parte normal de la vida para la mitad de la población”, manifestó la primera ministra, Jacinda Ardern, según Europa Press. Ardern ha añadido que la nueva medida contribuye a que el Gobierno pueda abordar la pobreza de manera directa, se pueda aumentar la asistencia a los colegios y se consiga “un impacto positivo en el bienestar de las niñas”.

Estudios del país relevaron que hay alumnas menores, procedentes de familias de bajos recursos, que no asisten a sus clases en su ciclo menstrual. Ardern agrega que una de cada doce estudiantes falta a la escuela por problemas vinculados con la “pobreza menstrual”.

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Por ello este año prevén destinar más de 2 millones de dólares neozelandeses (casi USD 2,5 millones) para proporcionar de forma gratuita el material en escuelas primarias, intermedias y secundarias.

Imagen de la copa menstrual (i) y un tampón, elementos necesarios para la higiene femenina. Foto: Pixabay

El programa piloto empezó en la segunda mitad del 2020 y contó con la participación de quince escuelas y aproximadamente 3.200 estudiantes de Waikato, de la Isla Norte.

En esa oportunidad las estudiantes expresaron que estos productos de higiene femenina “deberían estar disponibles para todos los que lo necesitaran y cuando los necesitaran”, dijo la ministra Ardern.

“Vergüenza, los estigmas y el ausentismo escolar”, son algunos de los problemas que traería la menstruación para las niñas y adolescentes, citó la ministra para Asuntos de la Mujer, Jan Tinetti.

Foto: Pixabay

Nueva Zelanda no es el primer país que desarrolla este tipo de iniciativas. El año pasado el parlamento de Escocia aprobó una ley que haría que los productos menstruales sean gratuitos para todas aquellas personas que los necesiten.

El Gobierno escocés estableció las medidas para permitir que cualquiera que necesite estos productos pueda obtenerlos gratis: “Las escuelas y universidades deben tenerlos en sus baños”, afirmó Monica Lennon, legisladora de dicho país. (I)