Este miércoles México decide si da permiso para el uso recreativo de la marihuana en una votación en su Congreso.

Este proyecto de Ley Federal para la Regulación del Cannabis podría convertir a México en un gigantesco mercado, tras varios años de solicitudes a favor de la iniciativo por parte de organizaciones, según AFP.

La iniciativa, que también busca regular el empleo científico e industrial del cannabis, solo debe ser aprobada por la Cámara baja, puesto que el Senado ya dio su aprobación en noviembre pasado.

Esto, luego de que las comisiones de Justicia y de Salud de la Cámara de Diputados votaron a favor que vaya al pleno, tras conseguir 34 de los 57 votos (11 fueron en contra y hubo 12 abstenciones), según el diario mexicano Milenio.

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Para algunos expertos se trata de un hito para México, donde la violencia del narcotráfico deja cada año miles de muertos.

“Esta ley va a permitir el autocultivo, el cultivo comunitario, a través de cooperativas y finalmente la producción nacional”, explica la activista Genlizzie Garibay, conocida como ‘Polita Pepper’.

El texto, sin embargo, podría volver momentáneamente al Senado para una nueva votación, pues los diputados modificaron gran parte del contenido. El oficialismo de izquierda domina ambas cámaras.

La propuesta mantiene elementos como la portación lícita de hasta 28 gramos de marihuana por persona, además de permitir el cultivo casero de máximo ocho plantas.

Dispone además que los menores de 18 años no pueden acceder al cannabis y prohíbe consumirlo en áreas de trabajo u oficinas.

Entre las modificaciones destaca la negativa de los diputados a crear un instituto regulador del flamante mercado, como propuso el Senado. La responsabilidad recaería en la Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC), del ministerio de Salud.

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México, de 126 millones de habitantes, podría convertirse así en el mercado de marihuana más grande del mundo, considerando además que el pasado 12 de enero el gobierno reglamentó su uso medicinal.

“En teoría sí va a crear el mercado legal más grande del mundo por la capacidad de producción que tiene México, porque la marihuana crece en condiciones naturales sin las inversiones energéticas que se hacen, por ejemplo, en Canadá”, sostiene Lisa Sánchez, directora de la oenegé México Unido Contra la Delincuencia.

Criminalización

Activistas alertan, sin embargo, que la norma mantiene la criminalización del consumo del cannabis, que seguiría en la lista de sustancias prohibidas por la Ley de Salud mexicana, y no despenaliza su posesión en cantidades superiores a los 28 gramos autorizados.

“La producción será legal, la venta también, pero la posesión todavía estará sujeta a la amenaza de uso policial, multas y posibles detenciones”, advierte Sánchez.

A su juicio, si bien la normativa abre la posibilidad de crear una cadena de valor, la persecución seguirá pesando sobre usuarios y pequeños productores.

“No soluciona uno de los principales problemas en México: la mala utilización de recursos de seguridad y justicia” destinados a castigar a estos grupos, agrega.

La regulación de la marihuana surge en cumplimiento de un fallo de la Suprema Corte de octubre de 2019, que declaró “inconstitucional la prohibición absoluta” de su consumo lúdico o recreativo.

El máximo tribunal había dictado desde 2015 una serie de sentencias que consideraban ilegal prohibir dichos usos a mayores de edad.

Un buen negocio

Aunque opina que México está “entrando tarde en la discusión”, Garibay, también directora de la oenegé Cannativa, considera que la ley es “un paso adelante” para la sociedad, productores y consumidores.

La legislación convertirá a México en el tercer país en legalizar el cannabis a nivel nacional para uso recreativo después de Uruguay y Canadá.

Pero el articulado también puede ser un obstáculo para que campesinos de zonas marginadas y pobres -productores históricos y víctimas colaterales del combate al narcotráfico- entren al negocio legal, señalan las oenegés.

Advierten que las normas de etiquetado, producción y requisitos para obtener semillas son el estándar para empresas establecidas, pero no para los productores tradicionales.

Adicionalmente, la incursión de la industria legal abre un flanco peligroso: la reacción de los cárteles, actuales dueños del negocio.

En 2020 las autoridades mexicanas decomisaron 244 toneladas de marihuana.

Desde diciembre de 2006, cuando el gobierno lanzó una ofensiva militar antidrogas, México acumula más de 300.000 asesinatos.

El presidente izquierdista Andrés Manuel López Obrador ha considerado la legalización de algunas drogas como una alternativa para pacificar el país.

Marcha a favor

Miembros del Movimiento Cannábico Mexicano y grupos de consumidores realizaron una marcha el martes en apoyo al proyecto de ley.

“Es uno de los principales reclamos que tenemos y uno de nuestros lemas: primero los derechos, después el mercado. Los legisladores están creando mecanismos para que el derecho al libre desarrollo de la personalidad que tenían que regular se vuelva un mercado de la marihuana”, explicó a EFE Orlando Pacheco, un miembro del movimiento quien se mostró crítico por los tres aplazamiento que ha tenido la votación. (I)