El Premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa es otro de los nombres conocidos, vinculados a los Pandora Papers, la mega investigación sobre documentos relacionados a offshore y secretos financieros, realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y en la que también participa Diario EL UNIVERSO junto con decenas de medios alrededor del mundo.

De acuerdo a los documentos revelados, Vargas Llosa era titular de Melek Investing Inc., una compañía de Islas Vírgenes Británicas (IVB) creada en julio de 2015 por el intermediario financiero OMC Group, a pedido de Jefferies Group.

Esa compañía tenía por objeto gestionar los ingresos del escritor generados por la venta de sus libros y la venta de inmuebles en Madrid y Londres.

En el momento de su creación, según la agencia literaria Carmen Balcells, a cargo de la representación del premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa no residía ni en España ni en Perú, los dos países de los que tiene nacionalidad. Cuando se hizo residente fiscal en España, en 2017, la cartera de inversión ya estaba a su nombre, y no al de Melek Investments, y fue declarada a las autoridades fiscales.

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Estados Unidos también tiene paraísos fiscales

La agencia Carmen Balcells explicó que a raíz del divorcio del escritor con su esposa, Patricia Llosa Urquidi, el banco de inversión estadounidense Jefferies, que lleva una cartera de negocios del escritor desde hacía tiempo, le creó una estructura con ese nombre por razones de privacidad.

La cartera manejaba unos fondos de 1,1 millones de euros. “Era fruto de sus ahorros. Esa sociedad solo gestionó, durante su breve existencia, una cartera de inversiones (acciones y bonos) que ya existía desde mucho antes y que siguió existiendo a su nombre luego de liquidada”, añade la agencia por correo electrónico cuando los equipos de ICIJ la contactaron.

No es la primera vez que se vincula al escritor con una sociedad en un paraíso fiscal. En la filtración Papeles de Panamá, en abril de 2016, se informó que Vargas Llosa y Llosa Urquidi, cuando todavía eran pareja, reservaron una compañía offshore con Mossack Fonseca, en 2010.

Un día antes de que le fuera otorgado el Nobel, un intermediario pidió cambiar el accionariado de esa empresa, que pasó a ser propiedad de dos ciudadanos rusos. Más tarde, Vargas Llosa aseguró no haber tenido nunca una sociedad offshore y que todo se trataba de un malentendido. En esta ocasión, su agencia literaria aseguró que no era consciente de la titularidad de esta sociedad, ya que es una práctica habitual del propio banco y un asunto del que se ocupaban quienes le gestionaban la cartera de inversiones (acciones y bonos) que ya existía desde mucho antes y que siguió existiendo a su nombre luego de liquidada.

“Solamente puede atribuirse a que algún asesor de inversiones o intermediario, sin el consentimiento de los señores Vargas Llosa, reservó esta sociedad para la realización de alguna inversión que se estaba estudiando, sin que, finalmente, se materializase en ninguna acción concreta”, indicó la agencia en una nota periodística, difundida entonces.

En los Pandora Papers, como parte de documentos internos del despacho Overseas Management Company (OMC Group), se revela la existencia de Melek Investments registrada hace seis años. En los archivos de creación de la compañía aparece el pasaporte y la firma de Vargas Llosa. El autor aporta su domicilio en Lima, en el barrio de Barranco. Las conversaciones entre los abogados de OMC Group y los de RBC Wealth Management indican que la sociedad era necesaria para abrir una cuenta bancaria en el Jefferis LLC, en su sede de Miami. El Nobel necesitó dos referencias para que a la firma de servicios offshore OMC Group procediera a crear Melek Investments.

Filtración muestra la riqueza oculta de líderes mundiales

La primera carta de recomendación la firmó Lleana H. Platt, como vicepresidenta de gestión de patrimonios de Jefferies. La ejecutiva confirma la identidad de Vargas Llosa, su nacimiento en marzo de 1936 y su residencia en Lima. Añade que lo conoce a él y a su familia desde hace 12 años, y que siempre han demostrado un comportamiento exquisito. Confirma que es cliente del banco de inversión y que siempre ha hecho un uso juicioso de su cuenta.

La segunda la firma Carmen Balcells, la mítica agente literaria que guió las carreras de escritores del boom latinoamericano como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o el propio Vargas Llosa. “Es un cliente de mi agencia literaria de buena reputación”, escribió Balcells. También incluyó datos de que el escritor vivía en Lima, que había nacido a mediados de los años treinta y que la firma que aparecía en el documento es la misma que ella guarda en sus archivos. “Mario Vargas Llosa ha sido cliente mío durante 45 años”, finalizó. La carta está fechada en julio de 2015. Balcells murió dos meses después. Su agencia literaria sostuvo que no le consta que la compañía escribiera ninguna otra carta de recomendación para crear una sociedad offshore. (I)