El gran acelerador de partículas del CERN, el experimento faro de esta institución científica que en 2012 hizo el descubrimiento de una partícula fundamental buscada durante décadas -el bosón de Higgs-, volverá a encenderse tras tres años apagado por trabajos de mantenimiento y modernización.

El Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) tiene previsto que la puesta en funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, como se le conoce) tenga lugar el viernes por la mañana, pero esto dependerá de "la situación técnica" y no se excluye que el encendido pueda posponerse al fin de semana, dijo a Efe una portavoz.

Los trabajos de los tres últimos años se han centrado en mejoras a nivel de los inyectores y del aislamiento eléctrico de los diodos de más de 1.200 imanes.

Asimismo, se ha realizado el mantenimiento de los cuatro detectores principales que complementan al acelerador y que permitan la extracción de los datos producidos por la colisión de las partículas.

Publicidad

El LHC es el acelerador de partículas más poderoso que existe en el mundo y comenzó a funcionar en 2008. Su primer ciclo fue de 2010 a 2013 y el segundo transcurrió entre 2015 y 2018.

Se trata de un gran tubo de una circunferencia de 27 kilómetros de magnetos superconductores en los cuales los haces de partículas de alta energía viajan en direcciones opuestas a velocidades cercanas a la de la luz hasta chocar dentro de los detectores, unas estructuras gigantescas donde se puede reconstruir lo ocurrido durante esos choques.

Esto permite luego estudiar los elementos que componen la materia de la que está hecha el universo.

En el marco de las experiencias en el LHC, el CERN descubrió en 2012 el bosón de Higgs, una partícula que da masa a todas las demás y que hasta entonces era un elemento teórico del Modelo Estándar de Física de Partículas. (I)