Chile celebra este domingo elecciones presidenciales y parlamentarias con una novedad que se perfila como el factor más determinante: por primera vez en su historia, el voto no será solo un derecho, sino también un deber ineludible para los 15,6 millones de chilenos llamados a las urnas, lo que, según los expertos, multiplica la incertidumbre y podría acarrear sorpresas.




















