El terrorista y narcotraficante Pablo Escobar, abatido en 1993 en su natal Colombia, habría tenido intenciones de contratar al cantante estadounidense de música pop, Michael Jackson (fallecido en 2009), según contó su hijo Sebastián Marroquín a principios de 1990.

En ese entonces él era un adolescente y le pidió a su papá que le llevara un artista internacional a la hacienda Nápoles, donde el capo organizaba fiestas y tenía varias de sus propiedades, según recordó El Heraldo.

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“Pero a decir de su hijo la intención no solo era llevarlo hasta Medellín para que ofreciera una actuación privada, sino que su padre planeaba pagarle, los millones de dólares que cobraba, porque claro que le alcanzaba para ello, y después secuestrarlo”, se afirmó en la publicación.

Al parecer, siempre confiando en la versión de Marroquín, la idea era pedir un rescate de 60 millones de dólares. Sin embargo, el plan no se habría concretado porque antes se dio la expropiación de la hacienda. Esa propiedad ahora tiene un museo que honra a las víctimas del mencionado narco. (I)