El pasado 30 de noviembre, la esposa de el Chapo Guzmán, tras varias audiencias, recibió su sentencia de 36 meses de prisión por tres cargos de narcotráfico. Los fiscales de Estados Unidos buscaban que Coronel fuera sentenciada a 48 meses de prisión bajo el argumento de que era sólo un engranaje en el Cártel de Sinaloa. Sin embargo, se dictó una condena más reducida, de la cual serán tomados en cuenta los nueve meses que lleva en la cárcel en Estados Unidos.

Tras la filtración de información sobre la presunta colaboración de Emma y la fiscalía de Estados Unidos, los abogados de Coronel y agentes de la DEA aseguraron que la vida de Emma corre peligro por parte del Cártel de Sinaloa.

Según Coronel, nunca se dio ese intercambio de información con las autoridades estadounidenses, la posible filtración de secretos del Cártel de Sinaloa puso en alerta a Los Chapitos y al Mayo Zambada. Con ello firmaría su sentencia con la organización y no podría regresar a México.

El periodista Miguel Ángel Vega, quien ha entrevistado a operados del Cárte de Sinaloa, ha revelado que el Chapo sigue siendo tan temido como respetado en esta zona de su país. Por ende, los miembros de la organización criminal respetan los códigos que establecen que no pueden tocar a la familia.

La atención de justicia de EE.UU. se dirige ahora hacia Los Chapitos e Ismael el Mayo Zambada, quienes estarían al frente de la organización criminal sinaloense. En 2019, el gobierno de ese país presentó cargos contra dos hijos del Chapo, Joaquín y Ovidio, quien fue capturado y liberado por las autoridades en octubre de ese año.