Austria dejará de usar la vacuna de AstraZeneca debido a problemas de entrega y su mala reputación, luego de decisiones similares de Noruega y Dinamarca que, por su parte, dejaron de aplicarla por los raros pero graves efectos secundarios.

“Probablemente continuaremos administrando las primeras dosis hasta principios de junio, pero es todo” luego “AstraZeneca se abandonará”, declaró el ministro de Salud, Wolfgang Mückstein, el lunes por la noche en el canal privado Puls 24.

Además de los persistentes retrasos en las entregas, que desencadenaron la apertura por parte de la Comisión Europea de procedimientos judiciales contra el laboratorio sueco-británico, el ministro destacó la reticencia de la población, debido a los rarísimos casos de trombosis que puede provocar la vacuna.

En este sentido, Mückstein, médico de profesión, consideró que se trata de una “vacuna segura y de alta protección”, de acuerdo con la opinión de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que consideran que sus beneficios superan los riesgos.

Austria -8,9 millones de habitantes, de los cuales un tercio ya recibió una primera inyección anticovid- continuará vacunando con las vacunas Pfizer/BioNtech y Moderna, que utilizan la tecnología ARN mensajero.

Dinamarca decidió a mediados de abril abandonar AstraZeneca, convirtiéndose en el primer país de Europa en hacerlo, y en mayo Noruega tomó la misma medida.

La mayoría de los países europeos que continúan usando la vacuna de AstraZeneca, han impuesto límites de edad. (I)