La tarde de este lunes el Congreso de Perú retomó el debate de vacancia (destitución) del presidente Pedro Castillo, luego de que se suspendiera temporalmente la sesión plenaria debido a una disputa entre los parlamentarios.

Sin mención alguna al incidente que llevó a la presidenta del Legislativo, María del Carmen Alva, a interrumpir el debate, el abogado de Castillo, José Palomino, retomó su exposición ante el hemiciclo sobre las razones por las que los legisladores deben votar en contra de la destitución.

Minutos después de que el mandatario se dirigiera al pleno, y durante la intervención de su abogado, la congresista del partido fujimorista Fuerza Popular Vivian Olivos mostró un cartel que decía "Vacancia ya".

La pancarta generó que la agrupación oficialista de Perú Libre, que llevó a Castillo al poder, comenzara a gritar y pedir que la retirara.

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Tras advertir en varias ocasiones a Olivos, Alva suspendió la sesión y convocó a la Junta de Portavoces, un paro que se extendió por 30 minutos, 15 más de los anunciados inicialmente.

“Sin razones”

Castillo afirmó que no existen hechos “que ameriten” que proceda la moción de vacancia.

“Los 20 puntos que contiene la moción dan a entender que habría una infinidad de situaciones que ameriten la vacancia. Hoy se demostrará que ello no es así”, enfatizó Castillo ante el pleno y pidió a los parlamentarios que “voten por la democracia”, por Perú y “contra la inestabilidad”.

El gobernante señaló que los puntos de la acusación del juicio político que pide que se le destituya por “incapacidad moral” se basan en informaciones periodísticas sobre casos que están “en fase de investigación preliminar”, sobre los que la Fiscalía no ha abierto ningún proceso.

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Castillo recordó que, precisamente este lunes, está “cumpliendo ocho meses de gestión” y dijo que decidió acudir ante el Congreso para “mostrar máximo respeto por el estado constitucional y sus herramientas de control”.

“Nunca haré tabla rasa de la legalidad”, enfatizó antes de agregar que está “con toda la tranquilidad” y que su lucha “ahora no es por el apego al poder, que es temporal”, sino “para servir al país”.

El mandatario aseguró que es “absolutamente consciente de que, como todos,” se “equivoca y tiene defectos”, pero también es “leal” a sus “compromisos, valores y principalmente a los peruanos y peruanas”.

“Cuando a un ciudadano se le acusa de algo, ese hecho debe estar debidamente enmarcado en la norma”, añadió antes de decir que durante esta jornada “se demostrará” que todo “ello no es así”.

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Segundo intento

Antes de concluir su mensaje ante el pleno, para dar paso a la defensa ejercida por su abogado, Castillo enfatizó que ha ejercido personalmente su defensa “con la seguridad suficiente” para someterse al juicio del Parlamento “pues no hay hecho alguno que justifique como causal de incapacidad moral permanente”.

El jefe de Estado fue citado este lunes ante el pleno del Parlamento para defenderse del segundo pedido de destitución presidencial lanzado por un sector de la oposición política en su contra, el octavo proceso de este tipo que un presidente peruano afronta desde 1992.

Por ahora, la destitución se vislumbra poco probable, ya que la oposición más férrea cuenta con unos 65 votos asegurados y podría llegar hasta los 73 si Alianza Para el Progreso (APP) y Acción Popular (AP) alinean a sus miembros discordantes.

Aún así, para destituir al presidente se requieren 87 votos de los 130 miembros del Legislativo, lo que requeriría de, al menos, un voto a favor de la destitución del partido marxista Perú Libre, que llevó al poder a Castillo, o del izquierdista Juntos por el Perú. (I)