Desde este jueves en todos los países de la Unión Europea, salvo Irlanda, entra en vigor el Certificado COVID Digital con el objetivo de facilitar la movilidad e impulsar el turismo de cara a la campaña de verano, aunque algunos países, como España, ya lo habían empezado a usar antes.

“Todos los Estados miembros, menos Irlanda”, están “técnicamente listos” para la entrada en vigor del certificado, afirmó el comisario de Justicia, Didier Reynders, en rueda de prensa y justificó por el ciberataque de mayo la imposibilidad de Dublín de “alcanzar el objetivo” de tener listas “las soluciones técnicas a principios de julio”.

Con este documento, que es gratuito y lo emiten las autoridades nacionales, el titular puede demostrar que ha sido vacunado contra el COVID-19, tuvo un resultado negativo en la prueba de coronavirus -tanto PCR como de antígenos- o se recuperó de la enfermedad en los últimos seis meses.

El certificado tiene formato de código QR y puede ser electrónico -para llevar en cualquier dispositivo teléfono inteligente- o se puede descargar y llevar impreso cuando se viaja.

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Desde este jueves, es vinculante para los 27 países de la UE, así como Islandia y Liechtenstein, aunque también podrían sumarse Noruega y Suiza, que están en fase de prueba, recoge EFE.

Asimismo, las personas totalmente vacunadas que posean certificados de vacunación quedarán exentas de realizarse una prueba de detección del virus catorce días después de haber recibido la última dosis, según acordaron los Gobiernos de la UE, que también se comprometieron a no obligar a hacer cuarentenas a todos los que puedan demostrar que se encuentran sanos.

Quedan exentos de cuarentenas también los hijos de padres vacunados cuando viajen de un país a otro, mientras que los menores de 12 años no tendrán que realizarse pruebas de COVID.

Pero los Estados miembros se reservan la posibilidad de imponer restricciones en caso de un empeoramiento de la situación epidemiológica, por ejemplo si creen que es necesario para combatir las variantes del virus.

En caso de que ocurra, deberán ser proporcionadas y solo aplicarse cuando la situación sanitaria lo requiera. Además deberán informar sobre qué medidas prevén para quienes entran en su territorio, los motivos que las justifican, su alcance y su duración.

Este documento, que estará en vigor durante doce meses, funciona para las vacunas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que por ahora ha validado los fármacos de Pfizer-BioNTech, Moderna, AstraZeneca y Jannsen.

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Ahora bien, cada país tendrá libertad para decidir si acepta otras vacunas no autorizadas por la EMA, como la rusa Sputnik V o la china Sinopharm.

No obstante, Reynders y los comisarios de Mercado Interior, Thierry Breton, y de Salud, Stella Kyriakides, pidieron a los ministros de Interior de la UE que se ponga en marcha de forma “coherente” el documento y que se esté “vigilante” frente a la variante delta del coronavirus, pues a finales de agosto puede suponer “el 90 % de las infecciones”, según una carta a la que tuvo acceso EFE.

Bruselas confía en que el certificado, una de las grandes apuestas para reactivar de forma segura el turismo en la UE, permita avanzar en recuperar “una Europa sin barreras”.

Fruto de unas negociaciones en tiempo récord, el certificado fue una idea original de Grecia, país turístico por excelencia, al igual que España, Italia o Portugal.

En tanto, según un informe de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (Unctad) publicado este miércoles, el hundimiento del turismo internacional a causa de la pandemia podría provocar una pérdida de más de 4 billones de dólares a la economía mundial en los años 2020 y 2021

El turismo internacional y los sectores que dependen del turismo sufrieron una pérdida estimada de 2,4 billones de dólares en 2020 a causa del impacto directo e indirecto del fuerte descenso de las llegadas de turistas internacionales, refiere AFP.

Una pérdida similar podría producirse este año, advierte el informe, que precisa que la recuperación del turismo dependerá en gran parte de la distribución masiva de vacunas contra el COVID-19 a escala mundial.

Los porcentajes de vacunación son muy desiguales, con menos de un 1 % de población inoculada en algunos países, y más del 60 % en otros. Las pérdidas turísticas son más importantes en los países en vías de desarrollo.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), actualmente el turismo internacional se parece al de hace 30 años en términos de flujo y asegura que entre 100 y 120 millones de empleos directos relacionados con el turismo están amenazados. (I)