Brasil superó este sábado el listón de los 500.000 muertos por COVID-19, en momentos en los que el gigante suramericano se encamina a una tercera ola de la enfermedad, informó el Gobierno.

De acuerdo con el último balance del Ministerio de Salud, Brasil acumula 500.800 fallecimientos por la enfermedad y 17.883.750 casos desde febrero de 2020.

El país registró 2.301 muertes y 82.288 nuevas infecciones del virus en las últimas 24 horas, aunque las autoridades han reiterado que los números suelen ser más bajos los fines de semana debido a la falta de personal para procesar las cifras.

Los datos confirman a Brasil, con sus 210 millones de habitantes, como el segundo país con más muertes por COVID-19 en el mundo después de Estados Unidos (601.500) y como el tercero con más casos después de la nación norteamericana (33,5 millones) e India (29,8 millones).

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La curva epidemiológica ha vuelto a acelerarse en las últimas semanas y numerosos expertos coinciden en que el país está a las puertas de una tercera ola de la pandemia, tras el repunte en el número de casos y fallecimientos.

La media diaria de muertes en los últimos 7 días subió por encima de las 2.000 tras haber caído a 1.600 a comienzos de junio, pero aún está lejos de las 3.000 alcanzadas el pasado 12 de abril, cuando el país vivió su fase más mortífera.

En cuanto a los contagios, la media diaria ha escalado hasta los 72.000, cerca del pico de 77.000 alcanzado el 25 de marzo.

Pese a la aún crítica situación de la pandemia, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insiste en su posición negacionista y esta semana volvió a afirmar que contraer el virus es “más eficaz que la vacuna”, en contramano de lo que defiende la comunidad científica.

Opositores del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, participan en una protesta contra su Gobierno hoy, en Cuiabá (Brasil). Foto: EFE

Cuestionamientos de expresidente

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva lamentó la trágica marca de 500.000 muertes por COVID-19 alcanzada este sábado en el país, la cual calificó de “genocidio”.

“500 mil muertos por una enfermedad que ya tiene vacuna, en un país que ya fue referencia mundial en vacunación. Eso tiene un nombre y es genocidio”, afirmó en sus redes sociales Lula, quien ha dejado entrever su posible candidatura en las elecciones del próximo año tras recuperar sus derechos políticos.

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El líder del Partido de los Trabajadores (PT) prestó su solidaridad al pueblo brasileño, en medio del silencio del presidente Jair Bolsonaro, quien hasta el momento no hizo ninguna mención sobre los 500.000 muertos por coronavirus.

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Quien sí se pronunció fue su ministro de Salud, Marcelo Queiroga, que prestó su solidaridad con todos los familiares de las víctimas de coronavirus, una enfermedad que ya deja medio millón de muertos y 17,8 millones de casos.

“Trabajo incansablemente para vacunar a todos los brasileños en el menor tiempo posible y cambiar ese escenario que nos devasta desde hace más de un año”, declaró.

El ministro de Comunicaciones, Fabio Faria, por su parte, lamentó que no se conmemoren las 86 millones de dosis de la vacuna anticovid aplicadas en el país o los 18 millones de curados de la enfermedad. “El tono siempre es de ‘cuanto peor, mejor’. Infelizmente, ellos apoyan el virus”, agregó, en referencia a “políticos, artistas y periodistas”. (I)