Una operación por un quiste en el riñón izquierdo postergada y la jubilación que se la ha hecho esquiva son dos de las realidades con las que lidia Byron Rosales, de 62 años de edad, uno de los extrabajadores de los medios de comunicación privados incautados por el Estado en julio del 2008, durante el primer mandato del expresidente de la República Rafael Correa.

Este técnico eléctrico trabajó más de 32 años en canales de televisión. Su último empleo fue en el desaparecido e incautado Cablevisión, que transmitía desde Guayaquil y cerró hace casi tres años en mayo del 2018.

Desde entonces, Byron ha recibido parte de la indemnización que le correspondía por diez años de trabajo, pero no pudo jubilarse a sus 60 años pese a que en la práctica si cumplía con las aportaciones necesarias.

Primero le dijeron en el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS) que le faltaban tres años de aportaciones, una de ellas con un antiguo empleador privado. Después de que reclamó, ya sin trabajo, pues reaparecieron los 12 pagos que le habían dicho que faltaban, pero si estaban impagas 24 mensualidades, correspondientes a su último trabajo.

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La empresa incautada tampoco pagó al BIESS 24 cuotas de un crédito hipotecario y quirografario, pese a que si le hicieron el descuento en su rol.

“En su momento si nos pagaba el Estado ya que Cablevisión no tenía ingresos, pero ahora que me deben la indemnización por juicios ganados, ya que era parte de la directiva del Comité de Empresa del canal, nos dicen que no pueden hacerlo porque éramos parte de una empresa privada. Ni tampoco responden por el dinero no pagado al IESS y al BIESS. Estas dos entidades no han hecho nada por cobrar este dinero”, dice el afectado.

Byron también es hipertenso y hace año y medio le detectaron un quiste en el riñón. Esas condiciones lo obligaron a volverse afiliado voluntario al IESS por el que paga $ 70,40 al mes para no perder la prestación de salud y pues completar para la jubilación.

Pero hace 4 meses le dijeron que le faltaban trece aportes más. “He tenido que contratar a una abogada, porque ya llevo pagando casi tres años, he completado de más lo que exige la ley. Ahora parece que me saldrá”, indica.

También lleva casi tres años pagando además las cuotas del hipotecario usando los $ 8000 que le dieron cuando salió de Cablevisión.

Sus hijas, familiares y amigos también lo ayudan, al igual que su trabajo particular haciendo instalaciones eléctricas y sanitarias. “Espero operarme del riñón cuando me den la jubilación porque en el IESS sería morir”, recalca este sobreviviente del COVID-19. (I)