Las dos han sido asambleístas, tienen la misma tendencia política y ambas eligieron el mes de febrero del 2022 para contraer matrimonio, aunque en días distintos. Cynthia Viteri, la alcaldesa de Guayaquil, y Cristina Reyes, parlamentaria andina, tienen además activa participación en redes sociales y en ellas sus matrimonios fueron tendencia: destacaron felicitaciones, pero también cuestionamientos, hasta el maquillaje era parte de los post en las plataformas.

El 14 de febrero fue la boda de Cynthia Viteri con Juan Carlos Váscones y el 19 del mismo mes la de Cristina Reyes con Patrick Mittaz. Los maquilladores de las novias explican hoy el concepto plasmado en los rostros de ambas, y responden por sus trabajos en dos entrevistas en las que, con frontalidad, hablan de las críticas expuestas en redes sociales.

‘(La alcaldesa) no quería verse como una princesita de Navidad, quería ser Cynthia Viteri el día de su matrimonio’, sostiene la maquilladora Denisse Chonillo

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, fue maquillada por Denisse Chonillo, de 39 años de edad y quien tiene un club de belleza exclusivo para mujeres llamado The Beauty Club, en el que se ofrecen servicios de belleza integrales.

Denisse es partidaria de un look acorde con la fisonomía física de cada clienta, sin grandes transformaciones, con sobriedad y naturalidad, recalca, sin diferencias abismales entre el antes y el después, como si fuera otra persona. Es lo que aplicó, dice, en la alcaldesa sin traicionar un estilo que recibió elogios, pero también críticas como un delineado marcado en las cejas. En ellas, afirma, solo resaltó los atributos naturales que la exasambleísta del PSC tiene.

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Alcaldesa Cynthia Viteri celebra el 14 de febrero con su matrimonio; se casó en la playa

¿Cómo la alcaldesa Cynthia Viteri la contactó para que la maquillara el día de su boda?

Tengo un local que se llama The Beauty Club, en el que damos diferentes servicios de belleza. Es un club solo para mujeres. Vengo atendiendo a la alcaldesa hace más de un año, pero en el servicio de pestañas, ella ya era mi clienta; sin embargo, nunca la había maquillado y me pidió que lo haga para esta fecha tan especial. A ella no le gusta que nadie la maquille, lo hace sola, cuando tú la ves en una entrevista en la televisión o en un acto público, y tiene un estilo propio.

¿Entonces fue la primera vez que la maquillaba?

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Sí, o sea, ella conoce mi trabajo. Siempre que iba al local me decía que le encantaba mi estilo y que quería esta vez no maquillarse sola, sino que alguien lo haga.

¿Cómo define su estilo profesional?

Soy amante del maquillaje natural, creo en la belleza natural de las mujeres, no me gustan las transformaciones totales, hoy eso ya no se utiliza. En realidad en cuanto a la base y correctores utilizo muy poco, me gusta la piel más fresca y más bien enfocarme en los ojos.

Este es el menú que se sirvió a los 300 invitados en el matrimonio de la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri

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¿En qué es lo primero que se fija antes de plasmar el maquillaje en las clientas?

Primero, antes de maquillar a alguien tienes que tener una conversación con la clienta para ver cómo es su estilo de vida, cómo es su preferencia y qué es lo que ella quiere proyectar, por ejemplo, hay clientas que tengo que son mamás, madres de familia que están dedicadas al hogar y, por supuesto, cuando piden un maquillaje no desean nada exagerado, quieren algo supernatural, que no se note. También tengo talentos de pantalla que como salen en televisión usan un maquillaje mucho más fuerte o si es para una sesión de fotos, depende para qué sea la sesión de maquillaje que están solicitando. Por supuesto, las características de la mujer en sí. Yo hago mucho maquillaje correctivo.

¿Cómo fue la vinculación de la alcaldesa con su negocio?

Ella tengo entendido que utilizaba extensiones de pestañas, que ahora se utilizan mucho precisamente para evitar maquillar, ahorra tiempo en tu rutina diaria y te ves linda desde que te levantas. Ya no necesitas rímel ni delineador. Tengo muchas clientas de extensiones y a una de ellas la vio Cynthia y le preguntó quién se las puso, dónde es. Es en Ceibos, avenida Primera, entonces me escribió la asistente y me dijo que la doctora quería que yo le pusiera las pestañas, por supuesto, para mí fue espectacular. The Beauty Club ya tiene tres años abierto, pero yo me dedico a estas actividades desde hace nueve años. Después ella me lo pidió, la alcaldesa confió en mí, en mi estilo particular, y yo estoy muy agradecida.

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¿Qué recomienda a los profesionales que recién empiezan en el mundo de la belleza?

Pues prepararse, las personas que ya tenemos tiempo también en el maquillaje siempre es bueno actualizarse. He visto colegas que tomaron un curso en 2015 y se quedaron con eso, yo sé maquillar, pero las cosas siempre cambian. Uno tiene que actualizarse dentro y fuera porque a veces somos muy cerrados, creemos que lo que vemos aquí en Guayaquil es ley y todas quieren estar uniformadas, pero si tú te vas un poquito más allá, te vas a Buenos Aires, pues el mundo del maquillaje es muy amplio. En gustos y colores no mandan los doctores como dice el dicho. Cada persona es distinta, tiene un estilo particular, uno como maquillador acompaña, sugiere y asesora hasta cierto punto a la clienta, pero la última palabra evidentemente la tiene la clienta, quien es la que decide qué es lo que quiere proyectar y cómo quiere verse.

¿Y qué concepto le pidió la alcaldesa para el día de su boda?

Ella es una persona muy agradable, muy fácil de tratar, nunca está con exigencias de ningún tipo, es una mujer muy educada. Lo que sí pidió es que quería ser fiel a su imagen, a la imagen que ella proyecta, a la imagen que ha decidido proyectar. Ella quería su pelo tal cual, como ella lo lleva, obviamente estaba peinada, no quería estar lacia ni nada parecido, quería sentirse cómoda, lo que ella usa, no quería verse como una princesita de Navidad, quería ser Cynthia Viteri.

¿Entonces va acorde con su filosofía de maquillaje?

Como era en la playa, quería que sea algo superbronceado, que fue básicamente lo que hicimos. Usamos una sombra como color champán en el párpado con tonos marrones ocres, incluso le hicimos un delineado difuminado con un lápiz muy suave, le pusimos una boca coral. Ella tiene una piel fabulosa, superbién cuidada, de envidia, no necesitaba ni base, pero evidentemente pues para la ocasión y todo, tuvimos que igual trabajar la piel, una base muy ligera, usamos bronces, una piel iluminada y en general tonos cálidos. Y para resaltar más los ojitos, ni siquiera utilizamos pestañas postizas, ella utiliza extensiones de pestañas que para esta ocasión especial le hicimos un modelo distinto, le modificamos el modelo habitual que ella utiliza.

¿Vio las críticas en redes de su trabajo plasmado en la alcaldesa?

Sí las he visto, me han puesto unas cosas terribles, pero trato de no leer muchas críticas y mucho menos de personas que no saben de mi negocio y que no me conocen. Ella es una persona pública, siempre atraerá miradas, más ahora que está en su mejor momento, jamás faltarán las críticas porque eso es parte de este mundo y más aún de un personaje como la alcaldesa. Las tomo dependiendo de quién viene, lo importante es que, en este caso, ambas partes quedamos felices con el resultado.

Las críticas y la polémica se centraron en las cejas.

Te puedo comentar que ella posee unas cejas privilegiadas, son hermosas. sus cejas son tupidas y abundantes, la envidia de todas, hoy muchas mujeres recurren a técnicas de micropigmentación o tatuajes y ella no necesita nada de eso, porque lo tiene naturalmente. Aunque la gente no me lo crea, porque así me lo han puesto en redes sociales, lo único que hice fue retocar las cejas con un lápiz muy suavecito café y peiné las cejas con un Clear Roger, que es como un gel para cejas, porque ella tiene bastante pelito. Entiendo que esto ha sido un tema de conversación, como te dije soy amante del maquillaje natural. Ella tiene unas cejas hermosas, pobladas, así son sus cejas, la gente me ponía por qué le hicieron las cejas así.

Decían por qué tan marcadas.

Sus cejas son así, si tú revisas las redes de la alcaldesa, en fotos que está en sus recorridos durante su jornada de trabajo, y que ya no está maquillada, tiene las cejas muy pobladas, su pelo es negro, ella no es rubia natural y las cejas son negras. Ella se pinta el pelo de rubio. Me pasaron una foto cuando ella tenía las cejas finitas y rubias antes, y la alcaldesa me dijo que antes se sacaba las cejas y le ponían el mismo tinte del pelo, pero esa no es mi ceja, me dijo. Simplemente las peinamos, retocamos, si por ahí tiene algún huequito se lo tapamos, pero en realidad yo me enfoqué en los ojos, hacer algo más tonos bronce y eso fue todo, pero la gente no sé, tal vez no la han visto en persona o de cerca, quizás la vieron pasar en alguna caravana y han de pensar que yo le pegué pelo extra o que le pinté con un lápiz negro, nada más alejado de la realidad.

Le decían que si tiene pelo rubio por qué le dejó las cejas negras.

Nada que ver, nada más alejado, imagínate la que tiene el pelo rojo entonces ceja roja, ahora que hay colores de fantasía, pelo rosado, ceja rosada. No. Debemos aprender a resaltar la belleza natural, o sea, si alguien tiene sus cejas lindas, pobladas, es privilegiada con sus cejas, por qué taparlas o pintarlas de otro color. Resaltar lo que ya tenemos, o sea, estar orgullosas de lo que ya tenemos. Si yo tengo una boca prominente, linda, por qué quejarse de que tengo mucha boca y acomplejarme, no, pero estamos acostumbrados a eso, a que vemos en el Instagram y todas quieren ir uniformadas. Gracias a Dios Cynthia tiene su estilo y sello propio, ella es segura de sí misma y no quiere cambiar lo que ella es.

‘No utilicé labios rojos porque el vestido era de ese color y sabía que las críticas lloverían en redes’, dice Jinson Pineda sobre el maquillaje que plasmó en Cristina Reyes

El maquillaje de Cristina Reyes el día de su boda. Foto: CORTESÍA

La exasambleísta y actual parlamentaria andina Cristina Reyes decidió casarse de rojo, al pie del mar, color característico de las bodas en la cultura asiática, como en Japón.

La decisión marca el resto del atuendo como el maquillaje, afirma Jinson Pineda, zarumeño que desde hace cinco años de los 25 que tiene se especializó y se dedica de forma profesional a la estética de pintar el rostro. Él tiene una escuela de maquillaje.

Cristina Reyes dio el “sí” al empresario quiteño Patrick Mittaz en Manta

Cuenta que se dio a conocer tras maquillar a personajes de pantalla como la cantante Dayanara Peralta y a la actriz María Fernanda Ríos. “Fue como la catapulta porque obviamente el trabajar con personas que ya son conocidas en nuestro país es una buena vitrina para que mucha gente vea mi trabajo. Tienes que hacerlo bien para que la exposición sea buena”, asegura.

Jinson y Héctor Alvarado formaron el denominado Dúo del Ecuador. El segundo se especializa en peinados.

¿Cómo fue el contacto entre usted y Cristina Reyes?

A Cristina la maquillo desde hace ya unos dos años. Ella es como muy sencilla en el tema de maquillaje, cero complicada, pero cuando tiene cosas de revistas, fotos, cosas importantes, yo la maquillo. Realmente el nexo entre nosotros ya existía. Tenemos una amiga en común y nos presentaron. La conocí y la maquillé para una sesión de fotos en una revista, le encantó y seguimos trabajando juntos.

¿Cómo define su concepto en el maquillaje?

Soy muy versátil, puedo trabajar desde un maquillaje muy natural, en algo muy editorial para una revista de alta costura, de alta moda, trabajar para un comercial supernatural, también puedo hacer algo como muy show, que realmente es lo que más me apasiona, hacer los maquillajes muy producidos, pero obviamente uno tiene que saber a quién está maquillando y para qué ocasión, entonces sí me considero muy versátil. Puedo hacer misses o novias y la verdad es que conseguir como ese equilibrio es lo que a mí me ha permitido crecer, pues, de esta forma un poco rápida.

¿Qué consigna le dio Cristina Reyes?

La primera vez que ella me comentó que se iba a casar fue un día que la estaba maquillando para un evento. Me dijo: ‘Me voy a casar y me vestiré de rojo’. Cuando me dijo eso, se me hizo algo en el cuerpo porque en Ecuador estamos acostumbrados al clásico vestido blanco, más con una novia y un matrimonio que sabía que iba a ser comentado. Le dije que si estaba segura, porque las novias hindúes y las japonesas se casan de rojo. Allí me dijo que tenía que elaborar un maquillaje. Normalmente Cristina lo que siempre me pedía, por lo general, son ojos muy marcados, que no sean fuertes o muy potentes por su carrera política, pero que tiene que ser algo elegante, que tenga mucha fuerza en su mirada. Eso fue lo único que ella me pidió el día de su boda. En algún momento dudó en ponerse labios rojos, yo le recomendé que no por equilibrar un poco todo, ya tenía el vestido rojo, el cabello bastante potente, tenía extensiones, la mirada era muy elegante, clásica y estaba fuerte. Fue lo único que dudamos en algún momento, ese día también estaban sus amigas. Algo curioso que siempre me pasa cuando es el matrimonio de personas conocidas expuestas a comentarios es que me piden una prueba antes, como el caso de Dayanara. Con Cristina fue cero. La maquillé el mismo día que la vi el sábado en la mañana.

Finalmente escuchó su consejo.

Los labios quedaron color nut. Yo había visualizado los labios como con gloss, pero al final llegamos a un equilibrio precioso y quedaron mates que específicamente fue lo que yo había dibujado en mi cabeza. Uno como maquillador dibuja en la cabeza lo que quiere hacer, luego se pueden dar variaciones con lo que el cliente o la clienta pida.

¿En qué se inspiró al concebir el maquillaje?

En ella, es una mujer que puede inspirar a cualquier persona. Normalmente cuando yo maquillo siempre están con la bata de novia porque nos gusta primero maquillar y peinar, y luego, dependiendo del color de la piel porque puede variar. Una vez que maquillas puedes hacerla un poco más oscura, broncearla un poquito y después toca maquillar todo el cuerpo, y de ahí se coloca el vestido de novia tras ese proceso. Luego la cara puede quedar muy oscura, hay que equilibrar eso. El vestido de novia es al final. También vimos los detalles del vestido, la capa de la parte de atrás que también es importante.

¿Cuánto tiempo demora un maquillaje como el de Cristina?

Cuando trabajo con una novia, puede ser un caso especial, unas dos horas antes, pero con Cristina el matrimonio era cinco de la tarde y empezamos a la una de la tarde porque también íbamos a maquillar a la mamá. Finalmente maquillamos también a una de sus mejores amigas.

¿Tomó en cuenta que la boda era al atardecer en Manta al pie del mar?

Sí, totalmente, la boda empezó a las seis de la tarde y hasta la madrugada ella estuvo divina, preciosa, no la retoqué ni una sola vez. Lo más importante es que se logró lo que habíamos querido expresar.

¿Lee las críticas que hay en redes sobre su trabajo?

Estoy más expuesto ya que participo de un programa de las tardes en TC, entonces estoy más expuesto. No puedo dejar de leer las críticas, si al final del día mucha gente repite que no le gustó, pues sí digo algo pasó, porque son muchos los que lo dicen.

¿Le ha pasado?

Una vez cuando maquillé a (la actriz) Catherine Velasteguí para una gala importante. Estaba lloviendo y llegó con un abrigo cuello de tortuga. Ella se broncea mucho el cuerpo, igualé la cara, el rostro a la cara, pero después se retiró el abrigo y se puso una blusa con la espalda al descubierto, entonces la cara estaba blanca y el resto del cuerpo bronceado. Hay que saber leer las críticas, tener la humildad para aprender.

Con Cristina Reyes criticaron el uso del color rojo.

Sabía que ella me iba a pedir la boca roja, de hecho le queda muy bien a ella, pero sí siento que si le hubiese puesto boca roja, te aseguro que las redes sociales se habrían vuelto locas. De lo único que hubieran hablado era de eso porque iba ser demasiado fuerte, potente. Quería evitar justamente eso, que no suceda. A ella se la veía hermosa, divina como quedó.

Cristina pidió labios rojos, lo hizo pero sin que se vea exagerado.

Colocamos un color nut que tenía un fondito muy sutil rojito, porque inicialmente en mi cabeza lo había imaginado 100 % nut, es decir, color piel con gloss (brillo), esa fue la variación que tuve en el maquillaje por el tema de gustos de Cris. La verdad, el equilibrio al que llegamos también me encantó. Fue un color nut con un fondo cafecito medio rojizo, le quedó precioso.

La crítica se centró igual en el uso del rojo y que se veía como adolescente. ¿Veía venir esos cuestionamientos?

Lo veía venir más si poníamos los labios rojos, todo puede ser menos los labios rojos, porque ya el vestido lo era y normalmente las novias no se casan de rojo y estamos en una sociedad con muchos estereotipos. Igual el rojo es un color clásico. Es una novia expuesta al ojo público y quería que hablaran de lo linda que se veía. No quería que en redes se centren y hablen de la boca roja y fue lo que se consiguió después de todo. Que no solo le guste a la novia sino también al público. (I)