Por: Doménica Negrete Rodríguez, docente de la facultad de Administración y Negocios.
El auto en el que se transporta la familia, la ropa que vestimos e inclusive el chocolate de media tarde forman parte, apenas, del 30 % del impacto que tiene la Inversión Extranjera Directa (IED) en el Ecuador. Pero antes, es importante definir: ¿Qué es la inversión extranjera directa? Los invito a mirar a su alrededor y reconocer qué productos son de origen ecuatoriano y qué productos de origen extranjero.
La inversión extranjera directa es toda aquella llegada de capital desde el exterior o cada ocasión en que una empresa no local decide reinvertir en el país. Comprender su dinamismo, sin revisar indicadores sería subjetivo.
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Es por ello que, se toma como referencia los indicadores: riesgo país y doing business para echarle un vistazo a las oportunidades, o a las barreras, que mueven los hilos de esta variable macroeconómica.
Por un lado, el riesgo país, refleja cómo perciben los inversionistas la incertidumbre de ejercer actividad comercial en un país, es por esto que mientras más bajo sea este indicador, se puede estimar al destino como una mejor opción para inversión.
Por otro lado, está el indicador de doing business, que señala las oportunidades para hacer negocios en una nación, considerando aspectos como tramitación de permisos, obtención de créditos, pago de impuestos...
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Evaluar la participación de IED nos lleva a reflexionar sobre ¿Cómo lograr que Ecuador sea un destino atractivo para inversiones? Son notorios los esfuerzos por cumplir con indicadores que incentiven la inversión, pero ¿Lo ha logrado?
Según el Banco Mundial, la entrada neta de capital, con relación a porcentajes del PIB, decrece anualmente. A continuación, algunos aspectos a considerar para alcanzarlos:
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1.- Estabilidad política: En los últimos años han habido acontecimientos políticos controversiales (cambios de gobierno, muerte cruzada, protestas). Esto ocasiona que la tentativa por apostarle a este mercado sea cada vez menor, y que Ecuador sea desplazado por países de la región que brindan cierto tiempo de garantías al inversionista. Presentar una estabilidad política, sin duda es un factor importante para fortalecer la inversión en el país.
2.- Potencial del crecimiento: Así como el riesgo país permite al inversionista avizorar los escenarios de incertidumbre, también la capacidad para hacer negocios. ¿de qué serviría sumar todos los esfuerzos para ubicarse en un país si no podrían mantenerse en él?
3.- Institucionalidad sólida y burocracia mínima: Trámites engorrosos y ausentismo en instituciones forma parte de la identidad ecuatoriana, no solo para el local sino también para extranjeros. Encontrarse con obstáculos técnicos, medidas no arancelarias y sobre todo con ausentismo de lineamientos que respalden el ingreso de la inversión extranjera, será uno de los mayores desafíos para este 2026. (O)



















