Unidos por un solo propósito, los gremios productivos de Tulcán e Ipiales marcharon pacíficamente desde Tulcán e Ipiales hasta el puente internacional de Rumichaca.
En su recorrido, los participantes exhortaron a los mandatarios Daniel Noboa y Gustavo Petro, ambos cumpliendo agenda oficial en el extranjero, revisen la imposición del 30% a los aranceles a las importaciones.
Alrededor del mediodía, los transportistas, comerciantes y representantes gremios de la frontera norte llegaron hasta el puente internacional Rumichaca para participar de la protesta en contra las medidas arancelarias.
Publicidad
Desde el 1 de febrero, Ecuador aplicó una tasa del 30% a productos colombianos que ingresan a Ecuador.
En contraparte, el país vecino también respondió con similar porcentaje de tasas para productos nacionales que se movilicen a Colombia.
Arribaron más de 800 manifestantes de los dos países con pancartas alusivas a la protesta, rechazando la pretensión de los dos gobiernos.
Publicidad
Varios camiones se ubicaron a los costados de la vía que conduce al paso fronterizo, sin bloquear el cruce totalmente.
Luego, los presentes se movilizaron a pie hasta el cruce y expusieron su rechazo a los aranceles aplicados por los gobiernos de ambas nacionales.
Publicidad
Allí portaron banderas y vuvuzelas con los colores de las dos naciones, saludaron en la mitad del puente internacional, enfatizando que las relaciones no se pueden afectarse por medidas unilaterales.
Entre ellos hicieron advertencias de los problemas comerciales que se podría generar con la permanencia de la tasa del 30 % para la importación de productos entre ambos países.
Motoristas, comerciantes, trabajadores de las bodegas, agentes afianzados de aduanas, entre otros, exigieron que sus demandas sean escuchadas en Quito y Bogotá, no descartando endurecer las acciones de protesta.
Omar Guerrón, vicepresidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado (Fenatrape), consideró que la medida afecta a la cadena logística, incluyendo el transporte, de mercancías entre ambos países.
Publicidad
“Nuestro país deja de exportar cientos de productos que van hacia Colombia, y de igual manera, nosotros dejamos de importar productos que provienen de Colombia como materia prima para las industrias de nuestro país”, expuso Guerrón, en la frontera.
Situación en zona fronteriza
Por ahora, según gremios y ciudadanos, los primeros productos afectados son el arroz y el plátano ecuatorianos que diariamente abastecen a los departamentos de Nariño, Cauca y Valle, en el lado colombiano.
Desde el domingo, 1 de febrero, los importadores no se atreven a enviar al vecino país estos rubros agrícolas, que constan en el listado colombiano.
Rubén Rojas, periodista de Sur Noticias de Nariño, indicó que en los últimos días se produjo un ambiente especulativo en los precios de varios productos alimentarios que provienen del Ecuador, pese a que en Colombia todavía no rige la medida.
Los directivos de la transportación y el comercio internacional de Carchi han sido prudentes frente al tema y han insistido en que esperan que el diálogo logre sensibilizar a los presidentes Noboa y Petro.
Nelson Cano, presidente de la Cámara de Comercio de Tulcán, aclaró que en Colombia el cobro todavía no rige y que aquello genera incertidumbre.
Carlos Bastidas, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi, manifestó que esa dinámica responde a trámites anticipados que realizaron los importadores antes del 1 de febrero.
Manifiesto al fin de la protesta
Al término de la marcha pacífica, se presentó un documento firmado por ecuatorianos y colombianos para que se entregado posteriormente al secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Gonzalo Gutiérrez.
En la misiva solicitan una mediación de la CAN para superar por medios diplomáticos la imposición de tasas, aranceles y restricciones al comercio entre ambos países.
Advierten que la medida representa un grave retroceso en los procesos de formalización del comercio exterior, en tanto incentiva el contrabando, el comercio clandestino, el uso de pasos ilegales, la corrupción y la extorsión por grupos al margen de la ley.
Al momento, están mermadas las importaciones y exportaciones en ambos países y las bodegas en Ipiales están sobresaturadas de mercancías, explicaron los representantes de los gremios productivos de Nariño.
Consecuencias y gestiones diplomáticas
Javier Cabezas Castillo, asesor en temas internacionales de la Gobernación de Nariño, comentó que estos problemas se derivan por la suspensión de las reuniones de vecindad que lideran los presidentes de Ecuador y Colombia, que no se realizan desde hace tres años.
“No ha faltado por el presidente Gustavo Petro, quien ha intentado reunirse con su homólogo ecuatoriano,” dijo él.
Cabezas contó que mantiene diálogos con la Cancillería de Colombia, presionando para que se solucione este impasse comercial innecesario.(I)























