Un 40 % de usuarios está poco o nada satisfecho con el transporte en cooperativas en Quito, ciudad donde el gremio mantiene el pedido de una revisión de la tarifa del pasaje.
Según la última encuesta de Percepción Ciudadana de Quito Cómo Vamos, una iniciativa ciudadana de seguimiento y evaluación de la calidad de vida en la capital, un 47 % está algo satisfecho y el 13 % muy satisfecho.
Panorama del transporte público en Quito
En la capital se dan unos dos millones de viajes en el transporte público; alrededor de 1′500.000 los ofrece el servicio de buses convencionales de color azul y más de 500.000 los hace el sistema municipal, que comprende Ecovía, Trolebús y Metro.
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En la capital hay unas 270 rutas en las que operan aproximadamente 3.000 buses agrupados en más de 60 operadoras.
Debate por tarifas y subsidios
En las últimas horas, un sector del transporte urbano adujo que debían reducir sus operaciones a la franja horaria entre las 08:00 y las 19:00 tras el fin de la compensación entregada por la eliminación del subsidio a los combustibles.
El Ejecutivo empezó a pagar las compensaciones a los transportistas desde septiembre de 2025 y terminaron en abril de este año.
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Para el transporte intercantonal, el Gobierno destinó una transferencia monetaria de entre $ 400 y $ 700 mensuales por unidad durante ocho meses.
Tomando en cuenta ese valor para los alrededor de 3.000 buses en la capital, por ese lapso de tiempo, se habrían destinado alrededor de $ 18 millones.
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A fines de abril pasado, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, expuso que se destinaron $ 177,5 millones para 57.000 transportistas, luego de la reducción del subsidio.
Las transferencias a los propietarios de los vehículos eran realizadas por el Ministerio de Infraestructura y Transporte para el transporte intercantonal, interprovincial e intraprovincial.
La medida implementada en Quito por los transportistas fue de presión por aumento de la tarifa y finalmente hubo restricción entre las 06:00 y las 08:00 del martes pasado.
Jorge Yánez, dirigente del transporte intracantonal de Quito, dijo que se buscan los mecanismos para llegar a tener una sostenibilidad al servicio del transporte público.
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Para él, una tarifa técnica sería de $ 0,45 que representaría el 10 % de los ingresos de una familia quiteña.
Ahora, entre sus planteamientos, el gremio pidió que el Municipio les entregue una retribución tal como lo hace con la empresa de pasajeros que administra la Ecovía y el Trolebús, así como al Metro para subsidiar el pasaje.
Una encuesta anterior estableció que el costo del transporte era uno de los motivos de satisfacción con ese servicio en un 21 %, superado por la ubicación de las paradas, comodidad del transporte, agilidad en trayectos y atención al cliente.
Opiniones expertas sobre la tarifa y calidad
Para Luis Borja, Ph. D. en proyectos de transporte, el primer paso en medio de la controversia por la racionalización del servicio es transparentar las cifras, a fin de que un ente tercero, la academia o alguna consultora, defina si el alza del diésel en realidad les afecta y en cuánto.
Ese criterio lo comparte Juan Francisco Arias, experto en movilidad, para quien debe existir una fórmula técnica que incluya todos los costos de los servicios de transporte, y a medida que suben, cuando superan un porcentaje, por ejemplo, el 10 %, la tarifa se actualiza.
Esto, adujo, permite que el servicio se mantenga con unos estándares mínimos de calidad.
El problema, indicó, es que a medida que pasa el tiempo, esa tarifa se vuelve cada vez más pequeña con respecto a los costos, lo que tiene una incidencia directa con respecto a la calidad del servicio.
Si no hay financiamiento para comprar mejores buses, mejores pagos a los operarios, para poderlos capacitar, etcétera, no se puede mejorar y cada vez el servicio declina su calidad.
Propuestas para eficiencia y el financiamiento
Borja expresó que hay que plantear una reforma estructural que mejore la eficiencia operativa, optimice rutas y modernice el sistema de financiamiento del transporte público.
Puntualizó que hay la dicotomía de exigencias de calidad de servicio, cumplimiento de rutas, frecuencias, pero todo viene atado al tema de la tarifa.
A su análisis, Borja añadió que existe una falta de control de la mejora del servicio y que se deberían optimizar los 3.000 buses como una especie de recalibración de la oferta de transporte de bus, es decir, una menor cantidad para que haya una mayor cantidad de pasajeros por unidad.
Estimó que habría por lo menos un 25 % de sobreoferta de buses.
Usuarios vulnerables y a largo plazo
Arias puntualizó que hay un segmento de la población que no puede pagar el incremento de tarifa, por lo que sugirió que, a través de la tarjeta que se está utilizando en el Trolebús, Ecovía y Metro, se les podría entregar un determinado número de pasajes gratis para compensar este aumento. Este subsidio estimó sería para unos 100.000 usuarios vulnerables.
Es decir, el Municipio asumiría como subsidio, mientras que el resto de la población que tiene un poder adquisitivo un poco mayor, sí puede asumir ese aumento.
Requiere, mencionó, una decisión política fuerte, sustentada en temas técnicos con los técnicos del cabildo, acompañados de asistencia técnica internacional.
La fórmula, con una perspectiva a largo plazo, podría incluir el costo de las llantas, del combustible, del bus, la inversión, el mantenimiento, el chofer, dependiendo cómo esté además la inflación.
Calidad del servicio y futuro del diálogo
Andrea Flores, especialista en transporte, sostuvo que el transporte público debe garantizar al menos tres elementos: cobertura, disponibilidad y tiempo.
Explicó que se refiere a que llegue a todos los barrios, que haya la certeza de que la gente se va a embarcar así como se pueda llegar, en el tiempo planificado, a un destino.
El valor de la tarifa, indicó, atenderá a esa calidad que la gente pide que no solo depende de las operadoras prestadoras del servicio sino también de la inversión que las administraciones estatales estén dispuestas a hacer en infraestructura exclusiva y a un control de los indicadores de servicio.
El mismo servicio de transporte, así como la tarifa de $ 0,35 seguirán al menos hasta que las mesas de diálogo se instalen el 13 de mayo entre el Municipio y los transportistas y busquen un mecanismo que implicaría un aumento, así como un mejor trato al usuario. (I)






