Óscar Barreneche, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ecuador, desde hace cinco meses, se refiere a la Semana de Vacunación de las Américas que se realizó en Salinas, a la importancia de que Ecuador mantenga la alerta ante el coronavirus y acerca de los casos de hepatitis aguda infantil, que se han reportado en unos 20 países, aunque no por el momento en América Latina.

Es colombiano, de 56 años. Médico y especialista en salud pública. Ha trabajado en esos organismos internacionales en otras naciones.

¿Cuál fue el objetivo de realizar la Semana de las Américas?

Es un evento anual. Es la vigésima edición. Busca resaltar la importancia que tiene la vacunación en la prevención de enfermedades que llamamos inmunoprevenibles, enfermedades transmisibles que gracias a la vacunación pueden ser prevenidas y que salvan millones de vidas cada año, el polio, por ejemplo.

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¿Cómo empata ahora el tema de la vacunación contra el COVID-19 dentro de los esquemas de vacunación de los países?

Hubo muchos sistemas innovadores, estrategias innovadoras que se aplicaron para la vacuna contra la COVID, que permitieron un gran acceso a países como Ecuador.

Yo pienso que se debe pensar en mecanismos innovadores como estrategias innovadoras para recuperar los niveles de cobertura de vacunas del esquema regular.

Hay que decirle a la comunidad que vean lo que está sucediendo justamente (con) la situación epidemiológica en Ecuador, en donde la reducción sostenida de los indicadores asociados con hospitalización, hospitalización grave y muerte que van en franco descenso, eso está directamente asociado con la vacunación, es la prueba fehaciente de que las vacunas son eficaces y seguras.

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También se debe a las medidas de protección personal, de protección individual. Los ecuatorianos son mucho más disciplinados que en otros países.

Personas que tuvieron COVID-19, que viven con familiares vulnerables y que laboran en lugares de atención al público se muestran reacias, por ahora, a dejar mascarilla

En el caso del COVID, ¿la OMS recomendaría que haya una vacunación cada año, cada seis meses?

Eso todavía no se ha decidido. Recordemos que estamos todavía descubriendo esta enfermedad. No estaba con nosotros hace dos años. O sea que realmente no hay un antecedente que podamos decir, pero es probable. Yo pienso que no es descabellado pensar que se volvería también una vacunación regular anual, dependiendo de las mutaciones que se observen.

Si bien es cierto que hay países que se encuentran en la situación del Ecuador en donde la gran cobertura de vacunación y la implementación correcta de muchas de las medidas de protección personal han permitido que hoy en día se estén empezando a relajar medidas, hay países que no han llegado al 10 % de cobertura de vacunación y que la posibilidad de que existan mutaciones que puedan ser todavía más contagiosas o que puedan ser inclusive más virulentas o más agresivas es todavía una posibilidad real.

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Los mecanismos de vigilancia se están relajando y eso ya se vuelve un problema porque si aparece una de estas nuevas mutaciones o variantes que tengan una de esas características que menciono, estaríamos menos equipados.

Si los países no continúan con la vigilancia activa y sobre todo la implementación de pruebas, no tendríamos la información lo más oportunamente posible para poder responder.

¿Cómo hacer para que la vacunación aumente en los países con baja cobertura?

Ha faltado realmente y eso lo han remarcado la directora de la OPS, Carissa Etienne, y el director de la OMS, Tedros Adhanom, ha faltado la solidaridad mundial, el momento en que las vacunas fueron introducidas, un mercado donde había una competencia global por ellas, los países han adoptado una actitud bastante egoísta con respecto a vacunar a sus ciudadanos.

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Uno entiende que los gobiernos quieran vacunar a sus ciudadanos, pero tienen que entender que mientras no todos los países lleguen a los buenos niveles de vacunación que tenemos aquí, no vamos a estar todos realmente protegidos.

En ese sentido, lo que hay que hacer es realmente dar el apoyo necesario para que en esos países en donde las dificultades no son solamente económicas en la adquisición de vacunas, sino también en los sistemas de salud, apoyar para que esos países puedan llegar a los niveles de cobertura.

Estoy hablando de los países desarrollados, que son los que tienen la capacidad de dar esa solidaridad global.

¿Cómo aplican las nuevas disposiciones del COE en los aeropuertos de Quito y Guayaquil?

¿Cómo se pueden mantener estos sistemas de vigilancia?

Existe un acuerdo mundial que se llama el reglamento sanitario internacional, que firmaron todos los estados miembros pertenecientes a la OMS.

Los países se comprometen a implementar mecanismos de vigilancia, sobre todo centinela, en parte del país y a reportar de manera oportuna a la OMS y a los centros de reporte nacional, en nuestro caso es a la OPS, la aparición de brotes de enfermedades como estamos viendo ahora, por ejemplo, en el caso de las hepatitis.

Ecuador está llevando a cabo un estudio de seroprevalencia para ver cuánta gente ya se contagió del virus, ¿están apoyando?

Estamos involucrados en otro estudio para medir la eficacia de las vacunas contra la COVID-19 que se han implementado en Ecuador.

Ese reporte debe estar listo en un par de semanas o antes y está mostrando de manera muy positiva el impacto que tuvieron las vacunas en la reducción de enfermedad grave y muerte.

Estamos apoyando al país en un estudio multicéntrico de varios países.

Médicos dan recomendaciones ante casos de hepatitis infantil aguda que se han reportado en 20 países

¿Qué es lo que conocen de la hepatitis infantil aguda?

Se está investigando. La OMS está trabajando de manera muy cercana con los países, una veintena, que ya han reportado casos, para las pruebas necesarias para identificar la etiología.

Sabemos que se trata de casos agudos, de cuadros clínicos de hepatitis, ictericia con dolor muscular, con diarrea, vómito, con pruebas de función hepática alteradas que, en algunos casos, han sido graves, que han necesitado trasplantes, inclusive se han presentado desafortunadamente algunos casos mortales, que no es asociada directamente la causa con ninguna de las hepatitis existentes, ya sea la A, B, C, D o la E.

Se ha mencionado de un adenovirus específico, que es un virus común que causa cuadros gastrointestinales, pero que no se había visto asociado en personas sanas y niños sanos con casos de hepatitis.

Se había visto asociado en casos de hepatitis en personas con inmunosupresión. Ha habido alrededor de 200 y tantos niños.

¿En América Latina?

No.

¿Se podría dar alguna recomendación a la comunidad?

La vigilancia de los síntomas: vómito, diarrea, dolor abdominal. Sobre todo el signo más claro de una hepatitis que todos conocemos es esa coloración amarillenta de las conjuntivas y de la piel, y en ese momento se recomienda en personas menores de 16 años, que es hasta ahora lo que se ha observado, hay que llevarlas inmediatamente a un centro asistencial para que se le dé seguimiento y que el caso pueda ser reportado.

A nivel de la prevención las medidas de higiene normales, el lavado de manos. (I)