Antes se podía pasar al otro lado de la montaña, todo ese espacio se ha perdido, dicen los moradores del barrio Puertas del Sol 2, ubicado al borde de la quebrada Carretas, en Carapungo, en el norte de Quito. Ahora existe una separación de unos 40 metros aproximadamente, por el medio corre una especie de riachuelo. El agua es de color azul oscuro, y alberga cualquier cantidad de desechos descargados.

Para los vecinos del sector, “resulta incomprensible” que las personas compren un pedazo de terreno para construir sus futuras casas en una zona declarada en emergencia por el Municipio de Quito (octubre de 2021) debido a la constante erosión de la montaña.

Sin embargo, esto es una realidad. Estefanía Pabón, directora del colectivo Luchando por las Quebradas de Quito, denunció que existen 880 terrenos de venta para una urbanización, sin contemplar el estado de emergencia.

Del otro lado de la quebrada (perfil oriental), las casas construidas desde 1996 están cada día más cerca de la caída inminente a la quebrada. En total son 98 predios que corren riesgo, 40 casas están a uno o dos metros de la quebrada, y dos casas ya están deshabitadas con riesgo de caer en cualquier momento. Una de ellas es la vivienda de Estefanía Pabón, ahora han tenido que adaptar los colchones y enseres en dos cuartos construidos en la parte frontal de su terreno, ahí viven los seis integrantes de su familia y sus once mascotas.

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Desde la segunda planta de la que fue su casa se ve la quebrada, muy cerca de caer, es obligatorio sentir vértigo al asomarse desde una de las ventanas de este lugar. Actualmente solo ocupan la cocina, preparan sus alimentos y salen, porque no lograron sacar los electrodomésticos a esos cuartos improvisados.

“Mientras nosotros sufrimos, cada minuto que el agua sigue consumiendo la montaña, al otro lado siguen construyendo, como si no supieran que en el futuro les va a pasar lo mismo que a nosotros”, advierte Pabón, quien con indignación relató que el Municipio les han ofrecido $ 8.000 por la expropiación de su casa y que al vecino fueron $ 6.000.

“Imagínese, es una especie de burla, después de todo lo que se ha invertido, que nos quieran dar esa cantidad. Esto, sin contar que desde el 2004, que empezó todo (erosión), hemos perdido aproximadamente 35 metros de terreno”, enfatizó.

QUITO.- La quebrada Carretas tiene un nivel alto de contaminación, el agua es de un color azul oscuro, además tiene todo tipo de objetos arrojados por los moradores o arrastrados por el agua. Foto: Alfredo Cárdenas

Para Galo Rivadeneira, subgerente de construcciones de la Epmaps, la quebrada Carretas, como todos los drenajes naturales, tienen un proceso de erosión originado por la corriente superficial de agua lluvia, pero, estos procesos naturales se han visto acelerados por la impermeabilización del suelo en la zona urbana.

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“El agua lluvia que antes se filtraba, ahora escurre por la superficie y erosiona los taludes. En Carretas también se ha visto mayor afectación por la ocupación de las franjas de protección por parte de los moradores”, puntualizó. Es decir, según el funcionario, los pobladores han construido en la franja de terreno que se debe encontrar libre, desde el filo de la quebrada, y que debía medir 15 metros de distancia.

También aceptó que existen descargas del sistema de alcantarillado de la ciudad que son responsabilidad de la empresa municipal. Una tubería y una especie de cascada tienen constante paso de agua en el lugar más afectado. Además, se puede ver un colector que está abandonado.

Terrenos de venta

El proyecto urbanístico Camino de los Eucaliptos contaría con la aprobación del Municipio capitalino desde 1992, por medio de la Resolución 004, según Fabián Íñiguez, representante de este. Además, puntualizó que el año pasado fueron ratificados por las secretarías de Territorio, Hábitat y Vivienda y la Administración Zonal La Delicia.

Se trata de un proyecto de cuatro etapas, con 1.362 lotes: la primera etapa ha sido entregada al Municipio; la segunda está construida en su totalidad; la tercera y cuarta son las que están desarrollando las obras urbanísticas (calles, áreas verdes, parques), en 808 lotes.

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Pese a contar con los permisos todavía no se ha construido en el lugar. Íñiguez puntualizó que para estos predios ya se contempla medidas que eviten la contaminación de la quebrada. Que no habrá descarga de aguas servidas, pues se conectarán a un interceptor que pasará por el lugar, el que será construido por la Epmaps.

“Donde nosotros ya va a haber una solución, de hecho, en este momento no producimos descargas porque no hay viviendas construidas todavía (…) la descarga existente que en este momento cae a la quebrada es una tubería de Epmaps, de barrios arriba, que justamente pasa por el área de protección de la quebrada del puente y desemboca en Carretas”, indicó.

Las personas que compraron sus terrenos años atrás no construyen porque algunos han sido amedrentados por personas del otro lado de la quebrada, denunció Íñiguez. En esta zona están habilitados 120 lotes, algunos incluso ya tienen los permisos de construcción.

Frente a las casas en estado de emergencia existe un retiro de 40 metros con respecto al borde de la quebrada Carretas. Más hacia el sur sí han tenido problemas de erosión, en donde los lotes ya están al borde de la quebrada, sin embargo, la solución encontrada ha sido no vender dichos terrenos, sino que serán destinados para áreas verdes.

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Soluciones

Una de las soluciones que han propuesto desde el lado del proyecto urbanístico es la arborización de la zona, buscando que la tierra de la montaña se vuelva más firme. Además, se informó que, en los planes de atención de la Epmaps, está propuesto un interceptor que será construido en la zona baja, ese sería el que tomará las descargas de los 808 lotes.

QUITO.- Una cascada de aproximadamente 14 metros de altura se ha formado a causa de la erosión en la quebrada Carretas, ubicada en Carapungo, en el norte de Quito. Foto: Alfredo Cárdenas

Esto confirmó Rivadeneira, la autoridad de la Epmaps, que explicó que los trabajos se dividirán en tres intervenciones:

  1. La construcción de un sistema de alcantarillado desde el sector de la fábrica Yanbal, hasta la quebrada Carretas en la vía Panamericana Norte. Esta obra estaría por iniciar a partir de la siguiente semana y tendrá un costo de $ 270.000.
  2. Obras hidráulicas en la quebrada Carretas: este proyecto consiste en obras de captación, un túnel, una estructura vertical que eliminará la caída de agua que se ha formado en la cascada de 14 metros. El agua seguirá circulando por aquí, sin embargo, con la obra prevén canalizar con hormigón un tramo de la quebrada, en donde existe mayor riesgo de erosión, con una longitud de 300 metros aproximadamente y tendrá un costo de $ 1′100.000.
  3. Construcción de un interceptor de la quebrada Carretas en el lado izquierdo, en el tramo entre la Panamericana Norte y la quebrada Santo Domingo. Tendrá un kilómetro de longitud, aproximadamente. Con esto prevén captar las descargas que están cayendo a la quebrada y desviarlas más abajo, después deberán conectarlo con otra etapa de alcantarillado. La obra tiene un costo de $ 1′043.000.

Mientras tanto, los moradores afectados piden que se tomen medidas urgentes. Hasta la ejecución de la obra desconocen lo que pueda pasar con sus viviendas, pues la erosión a causa de las descargas de aguas servidas continúa su flujo, y con ello de a poco se lleva pequeños pedazos de la quebrada. (I)