Cuando la persona que se graduó de la universidad no puso a prueba la teoría y procedimientos que se explicaron en aulas o laboratorios en un 100%, existe un alto riesgo de mala práctica profesional.

Eso le preocupa a la Organización Ecuatoriana de Estudiantes de Odontología (OEEO), cuyos dirigentes proponen un plan para que se reactiven las prácticas en las clínicas de las facultades que las han suspendido y también para garantizar la salud de quienes deben cumplir con el año de servicio rural ante los riesgos de contagio de SARS-CoV-2.

“Para estudiantes que necesitan las prácticas con el paciente, los estudiantes de los últimos años y que son prioridad, digamos, para que sean vacunados y así tener mayor seguridad de volver a las prácticas. Lo más viable es la vacunación”, indica Miguel Astudillo, presidente de la OEEA, y detalla que hay 10.000 alumnos en los diferentes ciclos de esta carrera a nivel nacional.

Este gremio envió el pedido de vacunación al Ministerio de Salud Pública (MSP) el 26 de marzo pasado y, según Astudillo, hasta este martes 6 de abril no han recibido una respuesta. Por otro lado, el MSP comunicó a este Diario que responderán al pedido de entrevista cuando tengan una respuesta de “las instancias técnicas respectivas”.

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“A partir de la pandemia se cierran las clínicas de las facultades, los pacientes no asisten, los estudiantes no practican, no hay experiencia ni experticia, salen a la rural y no tienen estas habilidades. ¿Qué es lo que va a pasar, no solo en la rural sino en los servicios de salud pública y privada? (¿Eventuales malas prácticas?) Totalmente”, dice Astudillo.

Hay dos grandes grupos que esperan una respuesta del MSP: por un lado quienes aún no completan las más de 400 horas de práctica, como requisito de graduación; y por otro lado están los nuevos odontólogos que tienen que realizar el año de servicio rural para habilitarse como profesionales dentro del país.

53.820 dosis de vacunas de Pfizer contra el coronavirus llegaron a Ecuador

Riesgos profesionales

El cuerpo de una persona fallecida por COVID-19 fue embarcado en carrosa fúnebre el 3 de abril pasado, en el Hospital de Especialidades de Portoviejo, Manabí.

Los riesgos de contagio son altos para los odontólogos por su cercanía con las personas que atienden, pues estas se deben retirar la mascarilla para someterse a los procedimientos necesarios.

Mónica Mancheno, docente de Odontología, quien perdió a un colega en actividad hace cuatro meses a causa del virus, explica la importancia del trabajo de los profesionales de la salud oral en medio de una pandemia que ha cobrado la vida de 17.000 personas (casos confirmados y sospechosos de COVID-19).

“Todo proceso infeccioso que puede presentarse a nivel de la cavidad bucal, la presencia de bacterias en encías, puede provocar muchas complicaciones en la salud del resto del cuerpo. Cualquier alteración que se presente en el ser humano es un solo conjunto, está unido, no podemos tratar a la boca como una parte independiente o aislada”, explica la docente de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

Ella dicta las cátedras de periodoncia e implantología a través de la teleeducación, ya por un año, algo que, dice, ha sido desafiante pero no imposible.

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“Hay muchas herramientas tecnológicas que se han utilizado para llegar al estudiante, mediante videos. Utilizando todas las herramientas para poder realizar las prácticas virtuales. Hemos logrado algunas (prácticas), que tendríamos luego que reforzar cuando estemos en forma presencial”, sostiene.

Casos de coronavirus en Ecuador, al martes 6 de abril: 337.702 confirmados, 17.004 fallecidos y 89.349 vacunados

Alternativas

“Tú, en la teoría y en los libros ves algo, pero cuando vas a la práctica ves y te dices ‘ah, esto no decía ahí. Eso no vi‘. Por eso están los cursos, con los que puedes reforzar los vacíos”, recomienda la odontóloga Marcela Crespo, quien se desempeña en el sector privado por unos cinco años.

En estos cursos, que se ofrecen en redes sociales por especialistas, añade, los estudiantes pueden hacer preguntas y ver los procedimientos con los detalles del caso.

Adicionalmente, Crespo sugiere buscar tutorías o voluntariados: “De pronto ir con las medidas de bioseguridad donde un conocido odontólogo para ver la práctica: ‘Déjeme ver, déjeme ayudar’. Y así tratar de llenar esos vacíos que van a quedar, porque, sin duda, sí van a quedar vacíos”. (I)