Sorpresa e indignación vivieron habitantes de la playa Briceño, en San Vicente, al ver la mañana de este sábado, 19 de noviembre, dos tortugas, un lobo marino y una ballena jorobada de quince metros de longitud varados y en estado de descomposición.
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Visitantes pidieron mayor control en las embarcaciones para evitar la muerte de especies.


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Sorpresa e indignación vivieron habitantes de la playa Briceño, en San Vicente, al ver la mañana de este sábado, 19 de noviembre, dos tortugas, un lobo marino y una ballena jorobada de quince metros de longitud varados y en estado de descomposición.