El viernes 15 de octubre se iniciará la vacunación contra el coronavirus a los niños a partir de los 5 años y hasta los 11.

La ministra de Salud, Ximena Garzón, señaló que la Comisión Asesora de Prácticas de Inmunizaciones (CAPI) se reunirá esta semana para emitir los lineamientos, a fin de empezar con la vacunación desde esa edad.

Ese comité fue creado en enero de este año. Lo integran profesionales expertos en inmunología, pediatría, infectología, salud pública, virología, economía de la salud, bioética, epidemiología, sociología, derechos humanos y equidad y especialista en enfermedades prevenibles por vacunación.

Una de sus funciones es asesorar y recomendar al Ministerio de Salud Pública (MSP) respecto a la administración de vacunas, calendarios de inmunización y sobre la definición de esquemas, incluyendo vías de administración, dosis, contraindicaciones, almacenamiento y vigilancia de efectos, supuestamente atribuidos a vacunas e inmunizaciones.

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“La etapa de 5 años a 11 años aún está en validación. Pero se está analizando la posibilidad de dos dosis (en menor dosis) con separación de 21 días”, respondió Rosa Quiguantar, médico pediatra cuando se le consultó cómo se debería proceder con ese grupo etario.

Antes de la vacuna, sostuvo la experta, el niño debe estar sin ninguna enfermedad infecciosa, sobre todo respiratoria o fiebre de cualquier origen, ya que una reacción podría complicar la sintomatología.

Si padece alguna enfermedad como cardiopatía, nefropatía, diabetes, algún trastorno hematológico debe consultar al médico que le realizó el tratamiento y si está estable para que pueda recibir la vacuna, agregó la experta.

Se debe conversar e informar al niño sobre el procedimiento de la vacuna, darle tranquilidad y apoyo.

Debe tener su alimentación del día y estar hidratado para evitar que esté ansioso y tenga alguna molestia.

Quiguantar añadió que, durante la vacuna, también se debe tener al niño en reposo, por lo menos 30 minutos, con análisis de los signos vitales y cualquier síntoma que pudiera aparecer, como mareo, cefalea, fatiga.

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Después de la vacunación podría haber síntomas como dolor en el sitio de la vacuna, enrojecimiento, cefalea, náusea, mareo, fatiga, molestias gastrointestinales, cansancio, para lo cual debe guardar reposo por lo menos de 72 horas. La pediatra sugiere no hacer ejercicios durante la persistencia de los síntomas. Mantenerse hidratado. Colocar compresas frías en el sitio de la vacuna o un analgésico como paracetamol son otras recomendaciones.

Mientras tanto, la inoculación a niños y adolescentes de entre 12 y 15 años entró en su tercera semana.

Se inició el pasado 13 de septiembre. En la primera semana, de acuerdo con el Gobierno, se había colocado la primera inyección a más de 200.000 personas de ese grupo de la población.

Más de 370.000 menores de 16 años han sido vacunados contra el coronavirus con primeras dosis, según el vacunómetro, una herramienta creada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para dar a conocer cómo marcha el plan de vacunación, aunque dado que el corte es al 23 de septiembre la cifra pudo haber aumentado.

Factores a tomar en cuenta para la vacunación a niños de 5 y 11 años

Por no saber cuándo iban a vacunarlos, varios chicos de entre 12 y 15 años asistieron este lunes al colegio Consejo Provincial, en el sur de Quito, que es un punto fijo, a recibir la dosis a pesar de no formar parte de esa unidad educativa.

Ese fue el caso de Ángeles Sánchez, de 14 años, quien fue a esa institución y comentó que habían dicho que llegaron a su colegio las vacunas pero no tenían la cita para recibirlas; en tanto que Luis Cango, de 15 años, expresó que si bien les manifestaron que esta semana los iban a vacunar, él prefirió hacerlo lo antes posible.

Sánchez sostuvo que estaba contenta de recibir la dosis y que extrañaba asistir al colegio. Cango también esperaba regresar de manera presencial, de la misma manera que Michelle Pisaluisa, de 14 años, quien fue a Solanda desde Chillogallo porque en su colegio supuestamente desconocían sobre el tema.

Mateo Sosoranga, de 15 años, recibió el pasado viernes la vacuna de Pfizer en el coliseo del colegio Consejo Provincial, en el sur de Quito, a pesar de que estudia en el colegio La Salle, que se encuentra frente a la iglesia de La Basílica, ubicado en el centro de la urbe.

Vive en el sur de la ciudad y fue acompañado de su madre. Con el esquema completo de vacunación, dos dosis, espera ir de manera presencial a clases.

Quien no desea volver presencialmente es Eliana Quisirumbay, de 12 años.

A ella no le dolió, a excepción del pinchazo, contó. Para ella, vacunarse significa prevención contra el COVID.

“Yo todavía no quiero porque me gusta la comodidad de mi casa”, respondió Eliana cuando se le preguntó sobre si desearía ir de manera personal a las aulas.

Inicialmente la vacunación a las personas de entre 12 y 15 años terminaba el 30 de octubre, pero la misma se extenderá hasta el mes de noviembre en cada institución educativa sin que se haya especificado una fecha.

En un colegio del centro de Quito, que tiene una sucursal en el sur, esperarían de dos a tres semanas de que los alumnos hayan recibido una eventual segunda dosis para decidir si se reanudan o no las clases presenciales.

Algunos estudiantes ya recibieron la primera dosis. Uno de ellos contó que hubo masiva asistencia de compañeros de varios cursos y que debió esperar alrededor de una hora y media. Presentó su cédula, la de su representante, se sentó y lo vacunaron.

Para la jornada de vacunación les informaron -dos semanas antes- en clases virtuales del proceso y no a través de correos electrónicos.

En algunos alumnos hay el deseo de regresar presencialmente, pues afirman que seguir clases de forma virtual no permite entenderlas como se lo hace personalmente. (I)