Juan era el número 33 de la fila de ingreso al hospital del Día de Durán del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Tenía un certificado de prueba PCR positivo y otros exámenes que se había hecho de forma particular, tos leve, dolor de cabeza y malestar. Él hacía fila para recibir atención médica junto a otros ciudadanos que tenían sintomatología respiratoria, con sospecha de COVID-19.

















