El actual gerente de la Empresa Pública Municipal Metro de Quito, Efraín Bastidas confirmó en entrevista con este Diario que inició un proceso de reorganización. Al menos diez personas ya han sido separadas desde el inicio de su gestión.

Según la página de transparencia del Metro de Quito, hasta el 10 de octubre de 2021 la nómina era de 131 trabajadores. Sin embargo, con corte en la misma fecha, en la parte de remuneración por cargo existe un listado de 129 funcionarios en la empresa.

“El día que yo llegué a la empresa del Metro de Quito encontré una nómina de 120 personas, estamos claros y eso no lo voy a negar, muy posiblemente estaba inflado por cuanto inclusive en la sesión de directorio en la que yo estuve, el concejal Bernardo Abad dijo, y estos son datos públicos, que la empresa había pasado de 60 a 120 personas en apenas pocos meses”, señaló.

Bastidas fue posesionado en su cargo el 22 de octubre, es decir, hasta ese entonces ya habían salido 11 personas.

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Sin embargo, puntualizó que esta reorganización se llevará de forma técnica, estructurada, transparente. “Que estén las personas que deban estar según el manual de cargos, no según el amiguismo”, añadió.

El Metro de Quito no tiene todavía definido el modelo de gestión para su operación y mantenimiento, con el cambio de gerencias y luego de la disputa por la Alcaldía esta decisión se dilató.

Con la llegada del nuevo gerente, la ciudadanía y autoridades municipales esperan que el proyecto más emblemático y costoso de la ciudad encuentre un camino hacia el inicio de sus operaciones comerciales.

Efraín Bastidas es el noveno gerente en la historia del Metro, el segundo presentado por el alcalde Santiago Guarderas, tomando en cuenta la designación de Allan Peñafiel que realizó en su periodo del 19 al 30 de julio.

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No todos saldrán

El gerente puntualizó que existen cargos que sí se necesitan, explicó que realizar una gran cantidad de movimientos económicos (al tratarse de una obra de $ 2.049 millones) les obliga a cuidar cada detalle de los pagos que realizan.

Por otro lado, también necesitan personal que verifique la calidad de la obra que reciben y supervisen el estado de los trenes. Además, señaló la necesidad de personal en procesos del área social, ambiental y jurídico.

“Yo no me atrevería a decirle en este momento si la planilla tiene que ser de 60, 70 u 80 personas, lo que sí le digo es que ya hemos empezado a reducir esa planilla desde este momento, en función de los cargos que se detectan que eran temporales, que eran innecesarios o que tenían una contratación que no respondía a las necesidades. Entonces, lo que vamos detectando, vamos limpiando y poco a poco la planilla del metro se va reduciendo”, enfatizó Bastidas. (I)