El océano Pacífico, frente a las costas de Ecuador, muestra señales visibles de la posible ocurrencia del fenómeno de El Niño.
El incremento del nivel del mar entre 6 y 20 centímetros, registrado en los últimos meses, se mantiene en observación de los científicos del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), que monitorean la evolución del calentamiento oceánico en el Pacífico ecuatorial.
Publicidad
“Lo que podemos ver hasta el momento son condiciones anómalas todavía de la temperatura del mar, y una evolución que prácticamente nos hace prever para este trimestre las condiciones iniciales de un evento de El Niño”, explicó Carlos Perugacchi, director de Oceanografía del Inocar, dijo en entrevista con Teleamazonas.
De forma general, el director de Oceanografía del ente dijo que se mantiene el mismo sistema de predicción con una serie de modelos, en concordancia con entes internacionales, para verificar las condiciones de temperatura superficial del mar y que tan anómalo o más caliente se presentan estas condiciones.
Publicidad
La expansión térmica del océano, provocada por temperaturas más cálidas de lo normal, ya modifica las condiciones marítimas frente a la costa ecuatoriana, explicó.
“Ya tenemos registros prácticamente de incremento del nivel del mar en los últimos meses que van desde los 6 hasta los 20 centímetros”, agregó.
El Gobierno declaró el martes 19 de mayo el nivel de alerta amarilla en zonas vulnerables ante posibles impactos asociados al fenómeno.
La medida abarca 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias, principalmente en sectores ubicados hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar.
El Pacífico ecuatorial ya supera el umbral crítico
Los modelos climáticos internacionales y las mediciones del Inocar coinciden en que el océano atraviesa un proceso de calentamiento sostenido.
Actualmente, la región denominada Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central, registra temperaturas superiores al umbral crítico establecido para declarar oficialmente el fenómeno.
Perugacchi señaló que las anomalías térmicas superan entre 2 y 3 grados centígrados las temperaturas normales del océano.
“La probabilidad es del 82 % de configuración de condiciones iniciales”, afirmó el oficial, en referencia a la posible consolidación del fenómeno entre mayo y julio.
La comunidad científica considera que el fenómeno se configura oficialmente cuando la anomalía térmica supera los 0,5 grados centígrados durante tres meses consecutivos.
Para expertos, si la tendencia actual se mantiene, el evento quedaría formalmente establecido entre finales de julio e inicios de agosto.
El buque Orión salió al Pacífico para verificar el avance del fenómeno
Mientras las proyecciones globales apuntan a una posible evolución de El Niño, el buque oceanográfico Orión navega frente a la costa ecuatoriana para confrontar los modelos matemáticos con datos reales obtenidos en el océano.
Desde el 17 de mayo, científicos ecuatorianos ejecutan un crucero de investigación en 26 estaciones oceanográficas distribuidas en el Pacífico.
El objetivo consiste en medir cómo cambian las condiciones físicas, químicas y biológicas del mar.
“Se realizan estaciones de medición de variables físicas como temperatura, salinidad y velocidad del sonido del agua desde la superficie hasta los 800 metros de profundidad”, detalló Perugacchi.
La misión también analiza parámetros meteorológicos, químicos y biológicos para determinar cómo el calentamiento altera las condiciones normales del océano. En las 26 estaciones metereológicas se toman muestras y actividades de observación.
Los científicos buscan verificar si las predicciones internacionales coinciden con lo que realmente ocurre frente a las costas ecuatorianas. El monitoreo incluye estaciones ubicadas a 10 millas mar adentro y boyas oceanográficas instaladas en distintos puntos del litoral.
“Todos estos análisis permiten evidenciar cómo estas condiciones están cambiando progresivamente las condiciones denominadas normales”, explicó el director de Oceanografía del Inocar.
El calentamiento del océano ya genera cambios en Ecuador
El fenómeno todavía atraviesa una fase inicial. Sin embargo, los científicos advierten que el calentamiento oceánico ya empieza a modificar el comportamiento climático regional.
Actualmente, Ecuador atraviesa una transición hacia la época seca y más fría del año. Esa condición, según Perugacchi, amortigua temporalmente parte de los efectos del fenómeno. No obstante, el escenario podría cambiar radicalmente hacia finales de 2026.
“Los meses de noviembre, diciembre y enero alcanzarían los picos de consolidación del evento”, advirtió .
Ese periodo mantiene la atención porque coincide con el posible “acople” entre el océano caliente y la atmósfera. Cuando ambos sistemas interactúan, aumentan las probabilidades de lluvias intensas y eventos extremos. añadió.
“No existe una relación directa entre el calentamiento del océano y la precipitación, pero sí genera condiciones favorables para una mayor incidencia de lluvias”, explicó el funcionario.
El experto señaló que las proyecciones actuales muestran que el fenómeno podría mantenerse activo hasta inicios de 2027. Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del evento, los modelos climáticos coinciden en una duración prolongada.
“Al menos duraría hasta los primeros meses del año 2027”, afirmó el director de Oceanografía del Inocar. (I)