A menos de ocho meses de la fecha prevista para el inicio de operaciones del metro de Quito, el directorio analiza la continuidad del gerente Efraín Bastidas, quien puso su cargo a disposición como “muestra de transparencia”, después de conocerse una investigación de la Fiscalía de España contra el consorcio GMQ, empresa que gerencia hasta ahora el proyecto más costoso de Quito.

El actual gerente del Metro de Quito, Efraín Bastidas, formó parte de la comisión técnica que adjudicó el contrato al consorcio GMQ

Bastidas es el noveno gerente en la historia de Metro de Quito, el segundo en el periodo del alcalde Santiago Guarderas. Antes pasaron por ese puesto Édgar Jácome, Mauricio Anderson, Jorge Yáñez, Édison Yánez, Andrea Flores, Rodrigo Torres, Allan Peñafiel y Nelson Chimborazo.

La investigación por presunto soborno a técnicos en 2013, el inicio de operaciones y la reunión que mantendrá el directorio la siguiente semana son los temas que atendió Efraín Bastidas en una entrevista con este Diario.

¿No ha sido llamado a rendir versión dentro de la investigación de la Justicia española por el contrato otorgado a GMQ?

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Yo no estoy vinculado con ese proceso, no he sido llamado a rendir declaraciones, ni mi nombre está citado en ese proceso.

¿Usted formó parte de la comisión técnica que analizó a la empresa que iba a acceder a este proyecto, que terminó ganando el consorcio GMQ?

Tuve una participación de forma parcial, porque yo no estuve en todas las sesiones y todos los documentos que se firmaron en esa comisión. De manera particular, no participé en la negociación con la empresa adjudicada y tampoco firmé la recomendación.

Quiero citar algo bien importante y que desvirtúa esas acusaciones mediáticas. Es cierto que se conformó una comisión, pero los pliegos habían sido enviados al Incop (Instituto Nacional de Contratación Pública; ahora se llama Sercop) semanas antes. Es decir, los pliegos ya existían antes de la conformación de la comisión. Además, esos pliegos ya los habían visto trece mil empresas, porque el Incop los había puesto a uso de todos los registrados en sus bases de datos.

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¿En qué cambia esto el problema?

Cambia mucho, porque quien haya afirmado que los pliegos fueron consensuados o algo por el estilo, cuando los pliegos estaban en el Incop antes de que se establezca la comisión... Eso desvirtúa la perspectiva de quien haya generado esos rumores o ese tema mediático.

Es decir, ¿tal arreglo por $ 1,2 millones no existió?

Simple y llanamente, si los pliegos se mandan al Incop antes de que exista la comisión técnica, ¿qué le está diciendo? Que, definitivamente, todo esto que se está hablando son especulaciones.

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Ahora, usted dice que estuvo de forma parcial, que no estuvo en la recomendación ni adjudicación; pero sí estuvo en la calificación, que puso a GMQ con la mejor puntuación. Con esto, ¿lógicamente ya se recomendaría a la de primer lugar o no?

No, podría ser que no es el idóneo, que no ha cumplido o que los datos de la negociación no han sido positivos y que se caía el proceso o que se daba de baja. No es un automático.

Pero en la calificación se dice que cumple con los requisitos en cuanto a precio y obligaciones, que es la mejor entre las demás.

Una comisión tiene una serie de pasos; en estos, yo cubro algunos; otros no los cubro, porque yo estaba ya en el plan para estudiar mi maestría de transporte. Entonces, yo no estoy en todos los pasos y, al no estar en todos, no tengo responsabilidad en ellos.

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Hay responsabilidad de lo que se firma, en este caso, la calificación...

Sí, claro. Pero quiero acotar que comisiones técnicas hay en todas las empresas del Estado ecuatoriano. En esta institución deben haber existido no menos de unas 200 o 300 comisiones técnicas. Por ciertos momentos, los medios están confundiendo la perspectiva de ser un técnico con un acto de corrupción; eso no tiene sentido.

¿Por qué dice eso?

Porque una comisión está encargada de hacer una tarea técnica, y no se ha demostrado que exista un acto de corrupción, no estoy citado ni a dar declaraciones, mucho menos vinculado con dicho proceso.

¿GMQ tiene todavía un contrato con Metro de Quito?

GMQ ganó un contrato y se ha ido renovando para la gerencia técnica del metro de Quito, de la misma manera que un contrato para la fiscalización. Usted tiene al constructor principal, Consorcio CL1, pero a ese constructor tiene que haber una suerte de ingeniero que le esté guiando, y ese ingeniero no es la empresa Metro de Quito, porque en Ecuador no hemos tenido industria ferroviaria moderna. Se necesita un gerente técnico que le guíe: esa es la función de GMQ.

¿A qué costo y por cuánto tiempo fue la última ampliación de contrato?

(Dato compartido por el Departamento de Comunicación después de la entrevista: la resolución AQ 012-2022, firmada por Santiago Guarderas el 21 de marzo, establece la ampliación del contrato con el consorcio GMQ por 226 días, desde el 22 de marzo hasta el 2 de noviembre de 2022. El costo es de $ 2′045.684,57).

Ellos siguen en la gerencia del proyecto porque no hay ningún proceso jurídico para decirles: “Usted se va”. Más allá de escándalos mediáticos, la ley establece que una empresa o persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Mientras no exista un dictamen de Contraloría General del Estado, de Fiscalía o de un juzgado, pueden seguir trabajando.

¿En el informe de Contraloría General del Estado no hay razones para establecer multas o dar por terminado un contrato?

No, en absoluto. Contraloría no encontró irregularidades sobre el contrato de GMQ; siempre da recomendaciones administrativas para mejorar, pero no encontró actos de cohecho o corrupción.

El metro de Quito sin el Sistema Integrado de Transporte Público

Los buses convencionales de Quito todavía no forman parte del Sistema Integrado de Transporte Público; los automotores conectarían con las estaciones del metro para abastecer y trasladar pasajeros. Foto: Alfredo Cárdenas

Ustedes han anunciado que en diciembre iniciarán las operaciones del metro de Quito, pero para ese entonces no estaría listo el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). El secretario de Movilidad, Ricardo Pozo, dijo que el metro de Quito no puede funcionar si no está listo este sistema. ¿Funcionaría o no?

Claro que puede operar. Habría que revisar si fueron malinterpretadas sus declaraciones, porque el metro opera en su túnel, en su espacio subterráneo; siempre va a poder operar, y habrá gente que resida cerca de las quince estaciones y decida utilizarlo. No está condicionado al SITP, como usted lo dice. Pero ya hay parte del sistema construido; tenemos cinco líneas de conexión: el Trolebús, Ecovía, Corredor Central Norte, Corredor Suroriental y Suroccidental, con las cuales ya existe integración. Las estaciones de Quitumbe, El Recreo, La Magdalena, Universidad Central y Labrador son intermodales, diseñadas para que los buses articulados tengan integración total con el metro.

¿En diciembre el metro estará funcionando?

Claro que sí.

Pero no va a estar todo el Sistema Integrado de Transporte Público...

Posiblemente, la parte de los buses tenga algunos desafíos, los buses azules y colectivos. De todas maneras, esa es una tarea en la que el secretario de Movilidad está trabajando. Lo que sí puedo decirle es que, si no estuviera listo o si faltan partes por desarrollar, para la inauguración del metro, en cuanto a la reorganización de los buses colectivos azules, el metro sí puede operar.

Significará menos gente, ¿no?

Sí, habrá menos gente, pero tiene que considerar que el metro, al estar alimentado por los buses articulados, va a captar demanda de otros sistemas.

Sí, pero no lo que se prevé.

Es difícil decir cuánto será. Hoy en día existen varios estudios y no coinciden: unos dan cifras más bajas y otros más altas.

Usted dio una cifra que fue criticada como muy alta en cuanto a la expectativa, cercana a los 400.000 pasajeros.

Esa cifra la dio Metro de Madrid en su estudio de la encuesta domiciliaria de movilidad, en 2011. Esa es la cifra de unos estudiosos que hicieron el mayor análisis de movilidad en Quito. De hecho, los estudios posteriores no tenían el nivel de rigurosidad que este.

¿Ese estudio era con el Sistema Integrado de Transporte Público completo o no?

Era con una evolución gradual.

¿Se está haciendo un estudio para saber con qué cantidad de personas prevén iniciar?

Ahorita se está haciendo una actualización del Plan Maestro de Movilidad; una consultora internacional está haciendo una revisión. Esto se suele hacerse cada diez a quince años. Ese estudio nos dará una pauta de cuánto transportará el metro.

¿En qué tiempo tendrán ese estudio?

Está en curso; me imagino que en cuatro o cinco meses.

Operador internacional

Talleres y cocheras del metro de Quito, ubicado en el sur de la capital. En este lugar se encuentra el Puesto de Mando Central, desde donde administrará las operaciones la empresa internacional que sea adjudicada. Foto: Alfredo Cárdenas

¿Cómo va el concurso para la empresa que operará el metro de Quito?

Va muy bien, tenemos doce empresas interesadas.

EmpresaPaís
Deutsche BahnAlemania
Metro de Sao PauloBrasil
Metro de SantiagoChile
Metro de MedellínColombia
TMBEspaña
RenfeEspaña
Metro de MadridEspaña
TransdevFrancia
KeolisFrancia
Ratp DevFrancia
Hitachi Rail STSItalia
Metro de Santo DomingoSanto Domingo
Fuente: Metro de Quito

Después, ¿qué procede?

Hasta finales de junio estamos recibiendo las carpetas no vinculantes de esas empresas. Con ello, en el mes de julio podremos estudiarlas, calificar y, en acto público, con presencia de los medios, abrir sus ofertas económicas.

¿En agosto se conocerá y adjudicará?

En julio mismo se conocerá el ganador, y luego viene un proceso de contratación directa dentro del portal del Sercop.

¿Se puede saber el costo referencial del contrato?

No quiero darle ese dato, por reserva. Nosotros sabemos un referencial, pero vamos a dejar que las empresas pujen, que presenten sus ofertas. No le doy a nadie ese dato, pero lo tenemos.

¿Por qué puso a disposición su cargo? ¿Qué quería conseguir?

Lo puse a disposición como una muestra de transparencia, como una delicadeza hacia mis superiores, que son el señor alcalde y el directorio general.

Pero podían decidir sobre su continuidad, ponga o no ponga a disposición el cargo...

Ese es mi acto de buena fe. Es decir, “señor alcalde, vea usted si le sigo siendo útil”.

¿Qué haría el gerente de Metro de Quito si le queda una semana de trabajo?

Es una decisión del directorio: si decide extender, confirmarme, yo seguiré aquí para llevar al metro a la operación al final del año. Ese es nuestro objetivo y no hemos claudicado en ello.

Pero ¿qué pasaría por su cabeza como gerente, si le quedara una semana?

Si el directorio en su momento decide que ya no es correcto que yo continúe, o que ya no sienten que soy un aporte, me iré de aquí, me dedicaré a mis otras actividades. Pero yo todos los días trabajo con la convicción de que estaré en diciembre, inaugurando el metro.

¿No le quita el sueño todavía el metro de Quito como al alcalde?

Yo trabajo emocionado por el metro. Si me ganara la lotería, seguiría trabajando aquí, aunque no me paguen un dólar. Soy un convencido de este proyecto. En otro lugar podría estar con un mayor sueldo y menos horas de trabajo, quizás. Pero este es un servicio social a mi comunidad.

¿Por qué el Metro necesita a un técnico como gerente?

Porque es una empresa que tiene muchas complejidades técnicas, contractuales, de operación, de planificación, financieras. Todas esas actividades son de toma de decisiones permanentes y búsqueda de soluciones, porque no encontramos un Metro solucionado; fue uno con crisis, precisamente porque no venía de buenos técnicos.

¿Cree que se politizó el Metro de Quito?

Sí, ha tenido injerencias políticas, y eso es algo de lo que hay que cuidar de cara a futuro.

¿Hasta ahora?

Yo no soy político ni pertenezco a ninguna tienda o espacio político.

¿Y los demás del Metro, el directorio, por ejemplo?

El directorio debe tener políticos; es parte de la definición de las empresas públicas metropolitanas. Tienen por lo general un presidente, dos concejales y dos secretarios metropolitanos. Evidentemente, va a tener políticos, va a tener tres políticos, los otros son planificadores.

¿No sería eso lo que le puso muchas veces el pie al metro?

Creo que mucha gente opina sobre el metro; mucha gente pretende sacar réditos políticos. Entonces, tiene en torno a este proyecto a los concejales, a otros políticos, actores sociales o gremiales y también a los medios. El metro es llamativo porque es una obra gigantesca; va a influenciar a toda la ciudad. Por ello, despierta los apetitos políticos. (I)