CUENCA

La Universidad de Cuenca, la única institución superior pública y más grande de la provincia del Azuay, retomó este lunes las clases presenciales luego de más de un año y medio de emergencia sanitaria. Cerca de 10.000 jóvenes y 1.200 docentes de la alma máter vuelven de manera paulatina a las aulas del centro de estudios.

Para dar la bienvenida, las autoridades prepararon un evento en el teatro Carlos Cueva Tamariz. Desde las 09:00 de este lunes 27 empezaron las exposiciones de las autoridades. La rectora, María Augusta Hermida, explicó que uno de los aspectos importantes para este regreso es garantizar la bioseguridad en este periodo académico.

Antes de un estudio epidemiológico interno, que se denominó Calculadora COVID, se decidió controlar los aforos, obligar el uso de mascarillas y ser estrictos en la desinfección de los ambientes. Además, en las 550 aulas ubicadas en los campus Paraíso, Yanuncay, Balzay y Centro Histórico, se sustituyeron los vidrios por mallas metálicas para permitir así el flujo constante de aire.

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Esta calculadora permite establecer, a través de las dimensiones de las aulas, el número de personas que pueden estar presentes y cuánto tiempo deben permanecer dentro.

Pero no todas las carreras volverán físicamente, explicó Fernando Ortiz, decano de la Facultad de Filosofía. En cada una se consideraron cuatro variables que definieron si es o no necesaria la vuelta a los salones: la naturaleza de la carrera, las condiciones de las aulas, el nivel de conexión a internet y la situación de las baterías sanitarias.

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Si aun así se presentan casos positivos de COVID-19, se aplicará un protocolo que incluye un aislamiento a todo el grupo que estuvo cerca del contagiado.

A esto la rectora agregó que este semestre será virtual, presencial e híbrido, pero el objetivo es tener la mayor cantidad de chicos presentes, pues la expectativa es mantener su alta calidad académica. “Hay que ser sinceros, los humanos siempre nos constituimos como tales en la interacción, más aún los jóvenes. La universidad no es solo para aprender una profesión, es el espacio de socialización, aprender a trabajar en equipo y eso lo lograremos con esta nueva modalidad”, comentó.

Alicia Hidalgo, estudiante de Psicología, recorrió esta mañana el campus y contó sobre el anhelo de volver a la presencialidad porque siente que puede aprender más sobre los conocimientos que comparten los docentes. Consideró que es mejor que estar en la casa porque en ocasiones se interrumpe el servicio de energía eléctrica o internet. Su compañera Valeria Molina también contó que quiere regresar a la asistencia presencial porque “es estresante estar frente a una pantalla todo el día” y detrás de un monitor no hay una adecuada interacción con el docente.

Según la rectora, en los primeros meses de la pandemia tuvieron una deserción estudiantil del 16 %, pero que con el paso de los meses el porcentaje disminuyó. (I)