Los días nublados con bajas temperaturas han sido una constante en Quito. El frío clima que se siente en el ambiente es producto de la poca radiación que ingresa durante las mañanas, debido a la humedad que llega por la zona norte del país.

Por esta razón, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) advierte que las lluvias y lloviznas continuarán en el norte y centro de la Amazonía y Sierra. “Las temperaturas diurnas en ambas regiones se mantendrán bajas”, infirmó la entidad el 15 de junio.

En otras palabras, los habitantes de Quito seguirán despertando con mañanas frías durante los siguientes días.

Según los pronósticos del Inamhi, entre el 15 y el 19 de junio el clima en la ciudad presentará bajas temperaturas: en torno a los 9 y 10 grados centígrados. Javier Macas, especialista de la Dirección de Pronósticos y Alertas Hidrometeorológicas, señala que por las madrugadas, en el sector sur de la urbe, el frío oscilaría en torno a los 7 grados, e incluso podría bajar a 5; mientras que en las zonas centro y norte rondaría los 10 grados.

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Desde que se inició el año, los habitantes de la capital han soportado varios meses con intenso frío. En marzo, por ejemplo, el clima llegó a los 4,8 °C. Y el pasado 28 de mayo, el Inamhi reportó que en el sur de la ciudad se registró la temperatura ambiental más baja del país: 0,9 grados.

El mal clima, que trae consigo lluvias frecuentes y hasta con tormentas eléctricas, obligó a Mayra Vega a realizar gastos inesperados para poder soportar el frío. Ella vive con su pareja en el sector de La Forestal, en el sur de la urbe, cerca de la avenida Simón Bolívar; en esa zona la niebla suele ser espesa y el frío penetrante.

En enero, la joven compró un calefactor eléctrico por alrededor de $ 50, el cual enciende casi a diario, cuenta Vega. “A veces me ha tocado prender el calefactor en la madrugada, porque hace bastante frío”, dice.

Paulina Erazo habita sola en un departamento ubicado en el centro de Quito. Al igual que Mayra, Paulina compró productos para combatir las bajas temperaturas.

“En marzo gasté como 60 dólares en una manta, un par de medias de lana y pijama térmica. Prefiero gastar el dinero en eso y mantenerme abrigada, para evitar enfermarme de gripe o algo peor”, cuenta Erazo, quien ahora piensa adquirir un gorro de lana y un par de guantes para los días en que debe salir de casa para trabajar en su oficina.

Por el gélido ambiente, en las calles se observa a personas cubiertas con abultados abrigos y chompas, llevan guantes y bufandas, incluso hay quienes usan ponchos u orejeras. Algunos caminan con las manos guardadas en los bolsillos, otros se las frotan para generar algo de calor en sus dedos.