El reloj corre para los cacaoteros de Manabí. A finales de año, el mercado europeo cerrará sus puertas a cualquier grano que no pueda demostrar, vía satélite, que no proviene de zonas deforestadas.
La entrada en vigencia del Reglamento de Deforestación de la Unión Europea (EUDR) en diciembre de 2026 marcará un punto de quiebre.
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La normativa exigirá trazabilidad completa y certificación de que los cultivos no provienen de zonas deforestadas. Este requisito definirá qué productores podrán acceder a mejores precios en mercados internacionales y cuáles quedarán fuera.
“Europa va a exigir que el cacao tenga trazabilidad y provenga de fincas libres de deforestación”, afirma Tatiana Pacheco, directora de Fomento Productivo de la Prefectura de Manabí. Según explica, el cambio ya impacta en la forma de producir y comercializar el grano.
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El fin del boom y los precios altos
El mercado del cacao registró picos históricos durante al menos dos años, con precios que alcanzaron los $ 400 el quintal o $ 12.000 la tonelada.
Sin embargo, esa bonanza ha empezado a desaparecer. La tendencia apunta a que solo el cacao que cumpla estándares internacionales mantendrá precios competitivos, afirma Pacheco.
Actualmente, el precio en finca oscila entre $ 100 y $ 120, con reportes de productores que incluso venden entre $ 40 y $ 60 según el canal de comercialización. La tonelada se ubica ahora en $ 3.300.
Pacheco advierte que el nuevo escenario no premiará volumen, sino cumplimiento, trazabilidad y calidad. “No todos van a poder cumplir con los requisitos. Ahí es donde se generarán mejores precios para quienes estén preparados”, señala.
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Escuelas del Productor: formación en territorio
Frente a este contexto, la Prefectura de Manabí impulsa las Escuelas del Productor, un modelo de capacitación basado en el principio de “aprender haciendo”. Actualmente existen más de 200 escuelas, de las cuales 123 son agrícolas.
El 80% de estas escuelas trabaja con cacao, adaptándose a las condiciones productivas de cada zona y a las exigencias que se avecinan. Cada grupo reúne al menos 25 productores, quienes reciben formación directamente en sus fincas.
Pacheco indica que el modelo combina 20% teoría y 80% práctica, con acompañamiento técnico permanente. Los participantes realizan análisis de suelo, manejo de cultivos y prácticas de mejora productiva sin salir de sus territorios.
Más de 474 mil plantas y fincas georreferenciadas
Uno de los resultados más concretos del programa es la multiplicación de plantas. Hasta febrero de 2026, se han generado 474.909 plantas, de las cuales más de 460.000 son de cacao, indica la funcionaria.
El proceso incluye la creación de viveros comunitarios, selección de semillas y técnicas de injerto. Además, cada finca participante cuenta con georreferenciación y análisis de suelo, elementos clave para cumplir con los estándares europeos.
“Sabemos exactamente de qué finca proviene el cacao y a qué familia pertenece. Esta trazabilidad permite demostrar que la producción no está vinculada a deforestación, un requisito central del Reglamento EUDR“, explica Pacheco.
Manabí registra 115.818 hectáreas de plantaciones de cacao, y se ubican entre las de mayor producción del país, de acuerdo con datos de la Prefectura de la provincia.
Producción sin agroquímicos y menor costo
El nuevo enfoque del programa de la Prefectura prioriza la transición hacia prácticas agroecológicas. Pacheco comenta que los productores trabajan con bioinsumos y biofertilizantes, lo que reduce costos y mejora la sostenibilidad de los cultivos.
Las capacitaciones incluyen manejo de viveros, control de plagas con insumos naturales, poda, injertos y uso de calendarios agrícolas basados en fases lunares. También incorporan sistemas de agroforestería, combinando cacao con especies maderables y frutales.
“No buscamos ampliar la frontera agrícola, sino repoblar las fincas con sistemas sostenibles. Esta estrategia responde directamente a las exigencias internacionales”, sostiene Pacheco.
Es que ahora el eje central de la transformación productiva es la trazabilidad del cacao. La normativa europea exige verificar que las fincas no hayan sido deforestadas, lo que se controla mediante Imágenes satelitales y geolocalización, añade.
Centros de acopio y mejora del ingreso
Pro Ecuador, el organismo del Estado encargado de promover las exportaciones y atraer inversiones extranjeras para el país, señala en su página web que productos como la madera, el cacao, el café y la palma aceitera solo podrán comercializarse en la UE si cumplen con requisitos que garanticen que no están vinculados con la deforestación y que provienen de fuentes legales.
Para apoyar a las empresas exportadoras ecuatorianas en el cumplimiento del Reglamento Europeo de Deforestación (EUDR) y otros marcos regulatorios internacionales, compartió dos cursos gratuitos desarrollados por el Import Promotion Desk (IPD) de Alemania. Ambos están disponibles en español y son de libre acceso: Curso sobre el Reglamento Europeo de Deforestación (EUDR) y Curso sobre la Ley Alemana de Debida Diligencia en la Cadena de Suministros (LkSG)
Prepararse para finales del 2026
El proceso de adaptación no es inmediato. El cacao requiere entre 18 meses y varios años para alcanzar producción, dependiendo de la variedad. Por eso, la preparación actual busca anticiparse a las exigencias del mercado.
“El reto no es solo producir más, sino producir mejor y demostrarlo”, resume Pacheco. (I)