Todas las mañanas, cuando el país apenas despierta, ya hay millones de cáscaras de huevo rompiéndose en silencio. Los golpean contra los mesones o las bases de las cucharas. No es un ruido cualquiera. En Ecuador ese sonido ocurre 10,5 millones de veces cada día, porque esa es la cantidad de huevos que se consumen diariamente en el país, según datos de la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (Conave).


