Aunque no se ha reportado en forma oficial la presencia de la variante delta del COVID-19 en la provincia de Tungurahua, sus autoridades alientan a la ciudadanía a que acudan a vacunarse y a respetar las medidas de bioseguridad, para evitar contagios.

Javier Altamirano, alcalde de Ambato, manifestó que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal adoptó medidas como reducir los aforos en espacios públicos y controlar que se cumplan las medidas de bioseguridad, por ejemplo, el uso permanente de las mascarillas.

No obstante, en Ambato se evidencia que muchas personas no la portan o lo hacen de manera inadecuada.

El alcalde aseguró que para los controles se coordinan acciones con la Policía Nacional e Intendencia.

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Altamirano dijo que el apoyo al plan de vacunación del Ministerio de Salud con 32 brigadas municipales en las que se invierte $1 millón será insuficiente si la colectividad continúa irrespetando las normas de bioseguridad.

Argumentó que se está gestionando con las dirigencias de comunidades rurales la llegada de las brigadas a estos sitios.

Patricio Carrasco, director ejecutivo del Consejo Municipal de Seguridad Ciudadana de Ambato (Comseca), explicó que se incrementaron los controles ejecutados por los agentes de control municipal.

El funcionario indicó que entre ocho y diez personas son notificadas cada fin de semana por no usar la mascarilla. La sanción es de 20 dólares en la primera ocasión; en caso de reincidencia es de 40 dólares.

Los controles municipales son desarrollados en plazas, mercados, parques y vía pública.

Carrasco añadió que la Unidad de Gestión de Riesgos con el apoyo de otras instituciones ejecutó el fin de semana operativos para verificar el cumplimiento de los aforos, distanciamiento y las medidas de bioseguridad.

De los 15.014 casos de COVID-19 que se registraban en Tungurahua hasta el 23 de julio, Ambato contabilizaba 11.048. (I)