Al conmemorarse los 80 años de la gesta de Jambelí y su Día Clásico este 25 de julio, la Armada nacional enfrenta desafíos en la protección y la seguridad marítima jurisdiccional, entre los que están la pesca ilegal por parte, principalmente, de flotas extranjeras; la piratería que afecta a los pescadores ecuatorianos; y la ampliación de la plataforma continental.

Respecto a la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR), el comandante general de la Armada, Brúmel Vásquez, asegura que a través del sistema satelital, que lo adquirieron hace cuatro años, se puede ver dónde están los buques; y que, luego del 2017, en que se confiscó el buque ahora denominado Gualcopo, no ha habido ingresos a pescar dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Galápagos.

En el presente año, esta flota pesquera internacional mantiene su actividad más allá de las 200 millas de la ZEE. Aunque sus buques sí tienen derechos al paso en tránsito, cuando ven que podrían estar próximos a la Zona, la Armada tiene la disposición de actuar con medios físicos como helicópteros o fragatas para realizar, si es necesario, inspección y abordaje, para saber qué es lo que están haciendo en nuestras aguas jurisdiccionales.

Además, para los “buques fantasma” y un mejor control, en los últimos años, la Armada ha establecido dos convenios de cooperación para la detección de estos barcos que apagan su sistema satelital para no ser detectados o aparecer en otro lugar, cuando, en realidad, están cerca. Uno es con Global Fishing Watch y otro con Canadá.

Publicidad

Otro de los desafíos es la ampliación de la plataforma continental del suelo y subsuelo marino en tres tramos: Carnegie, Cocos y Colón. La ampliación representaría entre 250.000 y 260.000 kilómetros cuadrados en suelo y subsuelo marino, es decir, un Ecuador nuevo solo en plataforma continental.

Si bien Ecuador entregó el año pasado a la Comisión de Límites de la Convemar una parte de los estudios preliminares, y con eso obtuvo la ampliación para poder presentar todo hasta el 2026, en este año se planea entregar la parte sur de Carnegie y lo que falta de Cocos y toda Colón hasta el último plazo.

Pero para esto, la capacidad operativa de la Armada está limitada, porque el único buque oceanográfico que posee, denominado Orión, ya tiene cuarenta años de uso y el Gobierno del expresidente Lenín Moreno no había garantizado los recursos para abrir el proceso de licitación y que se construya y compre uno nuevo.

Vásquez explica que, con la llegada del Gobierno de Guillermo Lasso, ya se dio vía abierta para esto. El proceso demorará hasta, aproximadamente, el 2023, y está presupuestado en alrededor de $ 68 millones. Servirá para la investigación de ampliación de la plataforma y también tendrá capacidades de investigación en la Antártida, de tsunamis, definición de olas y mareas, biología y otras.

Además, está en construcción, desde el 2019, un buque multipropósito con un presupuesto estimado de $ 49 millones que servirá para definir la logística en las operaciones de la Armada, y también para casos de desastres naturales.

La construcción de este buque debía terminar en el 2022, pero por falta de recursos del Estado se tuvo que posponer la fecha. La Armada aspira a que se apruebe la construcción de un segundo buque multipropósito, una vez que concluya el proceso del primero.

Publicidad

Finalmente, la piratería y otras actividades ilícitas en el mar. El comandante de la Armada reconoce que la situación es “compleja”, porque a los pescadores no les gusta ser monitoreados por satélite, y así la protección no es posible. En el 2016, estaban legalmente matriculadas 16.000 embarcaciones.

Señala que hay una gran cantidad de robos de motores por parte de las bandas del narcotráfico y bandas delincuenciales para, entre otras cosas, presionar para cobrar a los pescadores para no asaltarlos.

La piratería está, sobre todo, en el área de la península de Santa Elena. Coordinan acciones con la Policía Nacional, pero sin el monitoreo a las embarcaciones de pescadores.

Este domingo, en el Complejo Cívico Naval Jambelí se realizó la ceremonia por la conmemoración del Octagésimo Aniversario del Combate Naval de Jambelí y el Día Clásico de la Armada.

‘La cooperación internacional, importante para combatir el crimen organizado’

Es importante la cooperación de otros países para combatir el crimen organizado, declara el comandante general de la Armada, Brúmel Vásquez, porque si se quiere atacar este problema como país, no existe “expectativa”.

“Es un ataque a una actividad delictiva transnacional que tiene muchísimos recursos”, dijo Vásquez, luego de señalar que, en este ámbito, las operaciones del avión de Estados Unidos (EE. UU.) Orión P-3 son importantes para la inteligencia y ubicación de posibles buques o unidades que se encuentren en actividades ilícitas, como tráfico de sustancias sujetas a fiscalización o involucramiento en pesca ilegal.

Para agosto y septiembre está prevista la primera reunión en este periodo de Gobierno de autoridades de Ecuador con autoridades del Comando Sur de EE. UU. para fortalecer las relaciones y también recibir apoyo económico, para mejorar la infraestructura y la tecnología para poder enfrentar estas amenazas.

Aparte de los buques oceanográficos que ya están en proceso de licitación y los dos multipropósito (el primero está en construcción desde el 2019) que requiere la Armada, existen otras necesidades en la institución militar: más lanchas guardacostas de patrullaje en diferentes tamaños y la recuperación de varias (por lo menos, tres grandes y doce pequeñas) con el mantenimiento de su maquinaria, infraestructura y en algunos casos la modernización, remplazo de dos fragatas grandes adquiridas a la Armada de Chile en el 2008, la recuperación de tres corbetas.

“El momento en que nosotros perdemos esos medios, esos bienes, estamos en grave riesgo, porque el Estado no tiene la capacidad de incorporar, adquirir medios nuevos. Nuestra visión, nuestro objetivo es tratar de mantener lo que tenemos”, señala Vásquez.

Está prevista la visita del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Craig Faller, con quien conversarán sobre la cooperación para combatir el narcotráfico y otras actividades ilícitas. (I)