La recaudación tributaria en Ecuador ha seguido al alza en el quinto mes del año, según los últimos datos del Servicio de Rentas Internas (SRI). Al momento llega a los $ 7.987 millones, lo que representa un crecimiento anual del 34,5 % durante este periodo. Sin embargo, la actual situación de inestabilidad y paros podría frenar este buen impulso que se venía dando.

Los $ 7.987 millones son definitivamente una cifra positiva si se toma en cuenta que la recaudación estaba programada en $ 13.900 y que seguramente se llegaría a al menos $ 15.500 millones, aunque hay pronósticos que han calculado la recaudación total en $ 16.500 millones.

De acuerdo con el SRI, el crecimiento del 18 % en las ventas entre enero y mayo de 2022 (en relación con el mismo periodo de 2021) y mayores utilidades en 2021 contribuyeron con el 73 % de este aumento, mientras el otro 27 % de ese crecimiento fue consecuencia de los cambios normativos, comentó el flamante director de la entidad, Francisco Briones.

Del total recaudado en lo que va del 2022, $ 6.931 millones corresponden al cumplimiento voluntario de los contribuyentes, $ 557 millones provienen de las contribuciones patrimoniales y nuevas normas tributarias, y $ 498 millones fueron obtenidos por las acciones de control y cobro que efectúa el SRI.

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De acuerdo con Napoleón Santamaría, abogado tributario y presidente de la Corporación por la Transparencia Fiscal Ecuatoriana, los resultados son positivos, y si se llegara a alcanzar los $ 15.500 millones a finales de año se estaría batiendo récord, incluso comparando con la región, pues proporcionalmente estaríamos en un ritmo más alto que Perú y Colombia.

Si se ve por tipo de impuesto, en renta durante los cinco primeros meses del 2022 se recaudaron $ 2.785 millones, 32 % más con relación a igual periodo del año anterior.

Con respecto al impuesto al valor agregado (IVA), en el periodo de análisis se recaudaron $ 3.283 millones, es decir, un incremento de 28 %, respaldado por un importante crecimiento en las ventas e importaciones.

Por el lado del ICE, si bien la recaudación interna se redujo un 12 % debido a, entre otros, la eliminación de este tributo a la telefonía, la recaudación total de este impuesto (interno + importación) creció 9,3 % producto del incremento de las importaciones y las nuevas tarifas a las bebidas alcohólicas.

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Finalmente, Francisco Briones manifestó que “estos resultados son evidencia contundente de la reactivación de la economía, lo que permitió también un cumplimiento del 107,2 % de la meta establecida para este periodo”.

Pese a los buenos resultados, los datos tributarios revelan otras realidades preocupantes, dice Santamaría. El primer llamado de atención está en el IVA generado en mayo. Explica que llega a $ 613 millones, igual que el de abril pasado. Para Santamaría esto es una señal de que la economía ya creció hasta donde podía y por tanto que es necesario que el Estado tome previsiones para ya no extender más el gasto, pues no habrá mayor crecimiento de este impuesto que llegó a su tope. La única manera de que los impuestos sigan creciendo podría ser a través de una nueva reforma, la cual no tiene viabilidad y la otra es con la reactivación económica. Sin embargo, en estos días dicha reactivación parece un escenario difícil de cumplir con los problemas que se generan en el país de paros y violencia.

En este tema, dice Santamaría, hay un dato muy preocupante. La Corporación le pidió al Banco Central que entregue los datos de recaudación del IVA de los días martes y miércoles de esta misma semana y se pudo ver que esta se redujo sustancialmente. Mientras el promedio normal diario de recaudación es de $ 1′700.000, en esos días solo se lograron $ 700.000 diarios. Según Santamaría, esto significa que en ventas estamos perdiendo unos $ 8,5 millones diarios o incluso podrían ser $ 11 millones si se toman en cuenta las ventas que se dejan de hacer por el paro pero que no gravan IVA.

Finalmente, Santamaría indica que la Corporación ha realizado un detalle de la contribución por provincias, así como hace pocos días se hizo sobre la contribución patrimonial. Los resultados fueron parecidos. La provincia que más aporta en cuestión de impuestos es Pichincha con el 53 %. Le sigue Guayas, pero de lejos con 27 %. Entre tanto, Azuay apenas tiene un 4 % y Manabí 2 %. Santamaría dice que no es lógica esta proporción porque si se compara Pichincha con Manabí, no se puede pensar que la primera sea 25 veces más grande y más rica que la segunda. El problema, agrega, es que hay mucha informalidad y falta de bancarización. (I)