El precio del litro de aceite de girasol llega a $ 5,98 y $ 5,99 y no es el único que sigue al alza. El de canola subió dos dólares en el último año, en mayo del 2021 costaba $ 2,39 y en mayo del 2022 su precio llegó a $ 4,39 en supermercados. El aceite vegetal es actualmente el producto con mayor incidencia en la inflación y el mes pasado desbancó a la gasolina que lleva diez meses en la lista de los productos con aumento. El pan desde el lunes se vende en algunas panaderías a $ 0,20. Ya no despachan siete panes por un dólar, sino cinco.

Todos tienen un problema en común: sus materias primas enfrentan una escala de precios a nivel internacional. El Banco Mundial en su informe Perspectivas de los mercados de productos básicos indica que “la guerra en Ucrania ha alterado los patrones mundiales de comercio, producción y consumo de forma tal que los precios se mantendrán en niveles históricamente altos hasta fines de 2024 exacerbando la inseguridad alimentaria y la inflación”.

En Ecuador la inflación anual a mayo pasado es del 3,38 %. Pero la de quien produce es mucho mayor a la del consumidor. El Índice de Precios al Productor pasó de 0,72 % anual en mayo de 2021 a 7,28 % en mayo de 2022.

“Es un incremento importante, los productores están viendo incremento en el sector de alimentos y en todos los bienes industrializados de ese sector, esto se debe a que si sube el precio del petróleo, suben la gasolina, la energía; la estructura de costos empresariales está empezando a incrementarse. Nosotros importamos de Europa, de Estados Unidos (donde se está generando efecto inflacionario) no solo materias primas, sino bienes de consumo y especialmente bienes de capital, se está generando un aumento en costos de producción que se lo traduce al precio de venta al público y la ciudadanía está sintiendo los efectos, estos últimos tres meses la escalada ha sido mayor por el precio internacional de petróleo”, explica el presidente del Círculo de Economía de Guayaquil, Larry Yumibanda.

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¿Por qué sube el aceite? Ucrania, el principal productor de aceite de girasol del mundo, ha restringido la exportación de este producto limitando su disponibilidad e impactando directamente en los precios de otras alternativas como el aceite de palma o el de soja, explica Propalma Ecuador. Y son varios los países que han limitado envíos de su producción.

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Los precios de los alimentos ya eran altos antes, y la guerra hace subir aún más los precios de la mayoría de los alimentos. Los productos básicos que se han visto más afectados son el trigo (uno de los commodities agrícolas que más aumentaron desde la invasión de Rusia a Ucrania, países que concentran el 30 % de la oferta), el maíz, los aceites comestibles y los fertilizantes.

El acceso a estos últimos será un reto en los próximos meses, anota el Banco Mundial, pues “los precios de los fertilizantes se dispararon en marzo, subiendo casi un 20 % desde enero de 2022 y casi tres veces más que hace un año. Rusia y Belarús son los principales exportadores de fertilizantes, con el 38 % de los fertilizantes potásicos, el 17 % de los fertilizantes compuestos y el 15 % de los fertilizantes nitrogenados”.

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Sobre el alza de precios de diferentes productos de la canasta básica, el ministro de Agricultura, Bernardo Manzano, aseguró que la Subsecretaría Comercial del ministerio está revisando y desarrollando consejos consultivos para analizar el tema de los precios.

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“Obviamente el MAG no tiene nada que ver con eso, sin embargo, nuestra función va a ser que las cadenas de valor se vayan acortando, sacando los intermediarios y los chulqueros del medio, que son los que distorsionan muchas veces los precios. Hay que poner a los productores más cerca de los consumidores, no solo a través de ferias, sino que también tenemos un proyecto interesante que ha sido propuesta de las asociaciones con las que hemos conversado todas las semanas, de poder hacer tiendas de barrio en donde el productor se acerque al consumidor”, indicó.

Sin embargo, para el presidente del Círculo de Economía las medidas del Gobierno deben ir por tres caminos para evitar otra escalada que podría llegar a una inflación del 4 % o 5 % anual hasta el cierre 2022 que sería una de las más altas en los últimos cinco años:

  1. Control de precios temporal, solo para evitar la especulación.
  2. Una revisión tributaria con una disminución del IVA a los combustibles, también de manera temporal, por seis meses o máximo un año hasta que pase el tema de la invasión de Rusia a Ucrania.
  3. Una reducción de aranceles vinculado al sector de transporte: Hacer un estudio minucioso para identificar qué disminución de aranceles puede beneficiar para que los precios no suban de manera tan vertiginosa. Considera que esto representa un sacrificio fiscal que se compensa con el incremento de las exportaciones petroleras.

A nivel global, el Banco Mundial apunta cuatro prioridades para los países y la comunidad internacional:

  1. Mantener el comercio de alimentos. Los países y las organizaciones internacionales deben volver a unirse en su compromiso de mantener el flujo comercial de productos alimenticios. El Grupo de los Siete (G-7) ha exhortado a todos los países a mantener abiertos sus mercados alimentarios y agrícolas, y a evitar toda restricción injustificada a sus exportaciones.
  2. Apoyar a los consumidores y los hogares vulnerables a través de redes de protección social. Mantener o ampliar los programas de protección social que ayudan a proteger a los consumidores. Muchas personas ya estaban bajando el gasto antes de la guerra debido a la reducción de los ingresos y el aumento de los precios de los alimentos.
  3. Apoyar a los agricultores. Proteger las cosechas de la próxima temporada ayudando a los productores de alimentos a enfrentar el aumento de precios de los insumos y los fertilizantes y la menor disponibilidad de dichos insumos.
  4. Trabajar en sistemas alimentarios resilientes. Los sistemas alimentarios ya se estaban recuperando de múltiples crisis antes de la guerra. (I)