Un nuevo cambio de opinión se registra en el sector de energía en el gobierno del presidente Guillermo Lasso respecto al tema del gas natural. Aunque la firma de contratos para la explotación del Campo Amistad (Bloque 6) estaba prevista para el 30 de noviembre de 2022, el proceso se retrasaría, según lo informó el portal Primicias, citando al propio Ministerio de Energía y Recursos Naturales, hasta agosto del 2023.

A principios del Gobierno no había una posición clara sobre su política sobre gas natural; sin embargo, para noviembre del 2021, el proceso de licitación de Campo Amistad se anunció con bombos y platillos en el foro Ecuador Open Business. Luego se realizó el lanzamiento en junio pasado de manera exitosa, pues se había obtenido el interés de al menos 34 empresas. Este proceso es importante porque la demanda de gas natural crece cada vez más y la producción nacional de este combustible servirá para abastecer dicha demanda a precios más asequibles.

Sin embargo, el anuncio del retraso, que aún debe ser ratificado por el Directorio de Petroecuador, afecta el proceso de producción nacional y más bien se abre la puerta para la importación, a mayores precios. Así opinaron varios actores del sector.

Bladimir Cerón, presidente de la Coalición Petrolera, lamentó que se esté viviendo en el país estas situaciones que van en dirección opuesta a los intereses nacionales.

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Explicó que el Gobierno no está viendo las necesidades internas ni lo que está pasando en el mundo. “El gas es un combustible de transición energética clave y tenemos suficiente gas acumulado en el bloque 6 que ya se está explotando, y hay mucho más recurso en los bloques del 1 al 5. Tranquilamente se podría sacar a licitación también los bloque el 39 y 40 (pegados al 3 y al 1)”, comentó Cerón.

Agregó que la demanda está creciendo tanto para la industria de la cerámica, del cemento, e incluso se está desarrollando el proyecto Ciclo Combinado, que requiere gas.

Y que la producción de gas a nivel nacional generaría un combustible el 60 % o 70 % más barato que el importado. En este sentido, dijo no entender cuál es la motivación del Gobierno para el cambio: “no hay una explicación, a menos que sean temas políticos que terminan beneficiando a los importadores”.

Por su parte, Jorge Luis Hidalgo, gerente general de Greenpower, una de las empresas que licitó en el proceso del Campo Amistad, recordó que esta licitación le significaría al país unos $ 500 millones de inversión. Adicionalmente dijo que incluso el presidente Lasso, quien visitó en abril de este año Campo Amistad, dio la buena noticia de esta licitación confirmando un potencial de producción cuatro veces mayor, indicando que el beneficio para el país de este recurso será destinado a combatir la desnutrición infantil. “En julio de este año pidieron públicamente que se envíen cartas de interés y 34 empresas expresaron interés por participar en esta licitación”, recordó.

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Comentó que en enero de este año, Greenpower se convirtió en la primera empresa en el país en obtener permisos para industrialización de gas natural en Ecuador y aseguró que este anuncio “retrasará nuestro proyecto de inversión si es que logramos mantener todavía el interés de nuestros inversionistas”.

Para Hidalgo, este anuncio tiene un solo ganador y es el sector importador de combustibles. Con ello el país pierde y una vez más seguiremos sometidos a la importación de combustibles, dijo.

Opinó que lo más grave es que no hay un plan de seguridad energética ni coordinación entre las empresas públicas. Esto se demuestra cuando hay una licitación en marcha de una nueva termogás de 400MW (ciclo combinado) que solo va a poder ser licitada con precios de gas natural importado y no es poca cosa, pues el costo de gas importado es de 40 % a 70 % más costoso. Ese valor va a repercutir en que el precio de KWh a ser ofertado sea más costoso y todos terminaremos pagando esta falta de coordinación, expresó.

Según Hidalgo, en momentos en los que a lo interno se discute el tema de subsidios se debe mirar al gas natural que es 70 % más económico que la importación de diésel, GLP y gasolinas y puede reemplazar la gran mayoría de estos consumos en diferentes aplicaciones. (I)