Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) que son de propiedad o lideradas por mujeres en Ecuador pagan mejores salarios que las que son administradas por los hombres. Además, brindan más beneficios sociales, tienden a ser más empáticas con sus empleados y son más productivas.

Estas conclusiones son parte del estudio Características de género de las micro, pequeñas y medianas empresas en un país emergente: ¿es este un mundo de hombres?, publicado en diciembre del 2021 en la editorial académica Emerald. Angélica Sánchez Riofrío, Nathaniel Lupton, Segundo Camino y Álvaro Acosta realizaron el análisis.

Los autores estudiaron la información financiera de 112.917 mipymes que estuvieron activas entre 2007 y 2016. Se basaron en información de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (Supercías).

“Este documento muestra que, aunque este es un mundo de hombres, las mujeres están aprendiendo antes, se desarrollan profesionalmente más rápido y superan los estereotipos para concentrarse en actividades que generan tanto desempeño económico como resultados sociales”, indica el documento.

Publicidad

La investigación también detalla que los hombres todavía siguen conformando más empresas que las mujeres. Además, se afirma que la propiedad femenina se relaciona negativamente con el desempeño financiero de la microempresa, pero se asocia positivamente con el desempeño financiero de la pequeña empresa.

Aunque las microempresas de propiedad de mujeres son menos eficientes, tienden a proporcionar más beneficios a sus empleados y posiblemente a las comunidades, a través del estímulo económico que brindan, en términos del tamaño de los resultados financieros”, dice el documento.

Pese a la mejora en diferentes parámetros, las mujeres constituyen menos empresas que los hombres en Ecuador. Foto: Archivo

Segundo Camino, uno de los autores del estudio, indica que se enfocaron en las mipymes debido a que el 95 % de estas conforman el tejido empresarial ecuatoriano activo, el resto son grandes empresas. Además, las mipymes crean el 48 % del total del empleo formal en el país.

Explica que una de las razones por las que las mujeres pagan mejores salarios es que “buscan retribuir a la sociedad cosas que a lo mejor la misma sociedad no les dio a ellas. Entonces, sienten un compromiso de pagar mejores sueldos y ser más socialmente responsables con sus compañías. Los hombres están más enfocados en cumplir sus metas financieras y no tanto en las sociales”.

Otro de los indicadores interesantes del estudio es que las empresas que brindan más beneficios sociales (por ejemplo, salarios más altos) tienen tasas de supervivencia más altas.

En Ecuador las mujeres siguen ganando menos que los hombres

“Las empresas creadas o lideradas por hombres tienen un porcentaje de supervivencia ligeramente más alto que las administradas por mujeres. Creemos que esto puede estar atado al tema de autoempleo, es decir, como las mujeres son más afectadas por el desempleo emprenden, esto se evidenció aun más con la pandemia, pero es un emprendimiento por obligación. Entonces, cuando vuelvan a ser empleadas el emprendimiento quedará parado, ya que surgió por necesidad, y puede quebrar”, señala Camino.

Publicidad

A noviembre de 2021, la tasa de desempleo se ubicó en 5,8 % para las mujeres y 3,4 % para los hombres, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Paola Aulestia dirige su propia consultora financiera. Ella da empleo directo a una persona y a otra mediante factura. Indica que mantener su consultora no ha sido fácil en medio de la pandemia. Ahora maneja jornadas híbridas, pero siempre precautelando la salud y el equilibrio familiar de su equipo de trabajo.

“En mi caso, por temas de dirección por lo general trabajo dos horas más, pero con ellos (empleados) son ocho horas. Además, cuando son visitas de campo fuera de la ciudad de Quito nos preocupamos de la movilización, alimentación. También tenemos un programa de capacitación que va por cuenta del empleador, porque creemos que el equipo de trabajo que se siente bien en su puesto rendirá de una mejor manera“, dice.

Mujeres guayaquileñas, las más ingeniosas para salir de las crisis pese a la desigualdad laboral y salarial

También se ha implementando un “plan de carrera para que los colaboradores conozcan cuáles son sus ‘hitos’ de la siguiente temporada, para que tengan aspiración de crecimiento profesional. “A pesar de que somos una mipyme nosotros manejamos ciertas aplicaciones de las grandes empresas para sostener los trabajos frente a la pandemia. Me gusta analizar mi emprendimiento desde la perspectiva de mujer, de generar empleo y no solo dar réditos a nivel de paga, ya que hay una familia detrás del colaborador”.

El estudio sobre mipymes añade que las mujeres que lideran empresas son empáticas con sus trabajadores, indistintamente de si son hombres o de su mismo sexo. Carlos Zambrano cuenta que su relación laboral “cambió” cuando la empresa de comunicación donde trabaja decidió ubicar como su jefe a una mujer.

“Cuando tenía jefe me llevaba bien con él, pero sentía que no podía comunicar temas familiares o pedir permisos para resolverlos. Con él todo se centraba en producir. Cuando llegó la jefa, la sentí más cercana e incluso me ayudó con un tema de salud de mi esposa”, comenta.

En Ecuador se busca impulsar la economía violeta a través de una ley. Foto: Archivo

Camino indica que el estudio también busca mostrar lo importante de impulsar la llamada economía violeta, que plantea reducir la brecha entre hombres y mujeres en lo social, educativo, económico y político.

Además, el modelo económico violeta promueve incorporar más mujeres en los cargos de alta dirección como gerencias o CEO. También busca darles igualdad de oportunidades y condiciones a las mujeres dentro del mercado laboral. La empresa de investigación de mercados Ipsos desarrolló un estudio, en 2018, en el que se evaluó a 500 compañías grandes y medianas, se determinó que en el Ecuador solo uno de cada diez CEO es mujer y que solo el 26 % de miembros de directorios son mujeres.

En la Asamblea Nacional reposa la llamada Ley Orgánica para impulsar el trabajo de la Mujer, igualdad de oportunidades y la Economía Violeta, que está en análisis por la Comisión de Desarrollo Económico. Camino señala que la normativa tiene aspectos interesantes y que es perfectible: “Todo lo que se trate de impulsos será bueno”. (I)