La charla con el personal sobre cómo les fue en facturación en el año de la pandemia les dejó claro a quienes trabajan en una empresa del sector de telecomunicaciones que la situación no fue tan mala para ellos, pero las ganancias sí se afectaron. Así que no esperan que el pago por utilidades que deben recibir hasta la próxima semana sea igual a los $ 10.000 acreditados el año pasado.

En el sector bancario, una institución ya distribuyó el 15% de utilidades. La base bajó de $ 4.000 a $ 2.500, este es el 10% que le corresponde a todos los trabajadores, el 5% restante se paga según las cargas familiares de cada uno de ellos. Un empleado casado con dos hijos pasó de recibir de $ 8.400 a $ 5.400.

Mariana, que trabaja en una industria de la cadena de exportación, recibió el año pasado $ 13.000 y ahora prevén no superar los $ 10.000.

Y es que la pandemia le pasa factura también a este reparto de utilidades que deben realizar las empresas que reportaron ganancias en el ejercicio fiscal del 2020, un beneficio contemplado en el Código de Trabajo.

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La expectativa general es que las utilidades que se deben pagar hasta este 15 de abril sean menores. Por el ejercicio del 2019, 166.786 sociedades pagaron el año pasado utilidades, fueron más en relación al 2018, pero el monto a repartir fue menor, bajó de $ 1.438,9 millones a $ 1.366,4 millones, de acuerdo con datos del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Aunque se estiman menos utilidades, es dinero que entra a la economía y que en crisis se debe aprovechar aún más.

En medio de la pandemia, después de los primeros meses de shock económico a nivel general, ya se vio una tendencia al ahorro. Los depósitos a plazo cerraron el 2020 con un saldo acumulado de $ 13.606 millones, un alza del 10% y constituyeron el 36% del total de depósitos, según datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador ( Asobanca). La tendencia de crecimiento se mantiene en el 2021. Hasta febrero pasado suman $ 13.874 millones, esto es el 38% del total de los depósitos.

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El depósito a plazo fijo es una de las alternativas que menciona Francisco Nazati, jefe de Banca Personas de Banco ProCredit, incluso así “el dinero no esté disponible para compras que no son necesarias y a futuro se pueda destinar para algo más productivo”.

La tasa de interés, explica, refleja el riesgo que presenta una inversión, mientras más alta la tasa de interés ofrecida más alto será el riesgo que se asume por esa inversión. “Los bancos con calificación de riesgo AAA (muy buena) pueden ofrecer tasas de interés de alrededor del 6%“. Si la oferta del banco, es superior a este porcentaje, recomienda al cliente revisar la calificación de riesgo de dicha entidad.

“Dele un giro a su estabilidad financiera, comience a ahorrar”, es la recomendación de Norman Espinel, gerente comercial de Fondos de Inversión de Fiducia S. A., administradora de fondos y fideicomisos.

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¿Ahorro o pago de deudas?

“Todo depende de la situación financiera de cada uno. Si uno ya tiene algo ahorrado, puede decir voy a pagar deudas, pero si no tiene un centavo ahorrado puede pagar deudas, pero se queda sin un centavo, qué pasa si se queda sin trabajo”, responde Espinel.

Ahí viene otra pegunta: ¿qué pago primero? Siempre será la alimentación, de ahí servicios básicos, cuotas de auto ”porque es una herramienta de trabajo”, educación, estar al día en el SRI y las tarjetas de créditos. De ahí sí viene el objetivo de inversión, a corto, mediano y largo plazo.

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Lo primero, para Espinel, es construir un fondo de emergencia: sumar todos los gastos mensuales y multiplicarlo al menos por 6 meses y mucho mejor por 9 meses y así tener tranquilidad financiera.

En general da cuatro pautas:

1. Definir su meta

2. Tener un presupuesto

3. Construir un fondo de emergencia

4. Pagar las deudas a tiempo

Para él, los fondos de inversión son la mejor alternativa de ahorro, proporciona la diversificación. Se puede hacer desde $ 25 al mes y por una app.

“El 30% de nuestros clientes ahorra para la compra de una casa o auto” y da un ejemplo de la importancia de hacerlo. Un hipotecario de $ 100.000 en trece años se ha duplicado, con los intereses paga $ 200.000, “mientras más tengan ahorrado para una entrada mayor será su ahorro”. O ahorrar para un emprendimiento.

Y en ello las empresas del sector automotor dan ideas para emprender con un vehículo ahora que es tiempo del pago de utilidades.

Emprendimientos con vehículos

Muchas personas han optado por un vehículo para darle un uso rentable y obtener ingresos adicionales. Foto: Cortesía

Para el gerente comercial de GAC Motor, Sebastián Pérez, “sin duda, el vehículo puede ser utilizado como herramienta de trabajo y para lograr una rentabilidad positiva es importante evaluar tres aspectos principales: tipo de actividad al que se destinará, modalidad de financiamiento y mantenimiento que va a requerir. Esto permitirá tener un panorama claro frente a la inversión que se realiza”.

La firma da cuatro tipos de negocios que se pueden emprender con un vehículo:

1. Servicio a domicilio: Durante la pandemia el delivery cobró gran relevancia debido a las restricciones de movilidad. Esta tendencia aún se mantendrá, por lo que es una alternativa para generar ingresos con un vehículo. Se debe aliar a plataformas y apps de envío a domicilio, golpear las puertas de restaurantes para ofrecer el servicio.

2. Transporte ejecutivo: Muchas personas necesitan trasladarse a otras provincias por temas de trabajo o movilizarse internamente en la ciudad, sin tener que utilizar el transporte público. Una opción segura constituye el servicio de transporte ejecutivo de pasajeros.

3. Logística y distribución de productos: Las ventas de todo tipo de productos por internet también se incrementaron por la pandemia. Muchas empresas están requiriendo contar con un servicio de logística y distribución de su mercadería, como tiendas de ropa o tecnología.

4. Renta: Debido a las medidas sanitarias por la pandemia, viajar en vehículo particular resulta más seguro. Esta alternativa es ideal, sobre todo, para quienes no cuentan con auto propio.

El transporte de alimentos y otras actividades comerciales se dan como alternativas ante el pago de utilidades y tras un año de crisis económica por el COVID-19. Estos sectores no se paralizaron durante la pandemia. Foto: Cortesía

El vicepresidente comercial de Teojama Comercial, Pedro Burneo, asegura que “en pleno auge de entregas a domicilio y luego de una época complicada, en donde los camiones han sido ejes fundamentales para el sostenimiento de la economía, este tipo de vehículo es una gran inversión”.

Y esta empresa lo explica en cinco razones:

1. Genera alta rentabilidad: La inversión inicial versus el valor de rentabilidad mensual varía según la actividad económica. En términos generales, los camiones generan un promedio mensual de ganancias entre $ 1.500 y $ 5.000, también dependen de su capacidad de carga.

2. Inversión inicial accesible: Un camión pequeño puede encontrarse a un costo de $ 8.000, y sube de acuerdo con las adaptaciones o capacidad que requiera para la actividad a la que se destine.

3. Negocio en auge y crecimiento: La pandemia evidenció la importancia del transporte pesado en sectores productivos y de salud. Además, impulsó la creación de nuevos negocios ante las necesidades de trabajo que trajo la situación económica del país. Burneo comenta que “el año pasado fue complicado, sin embargo, en transporte pesado se exploraron nuevas e innovadoras oportunidades de negocio como: peluquerías caninas a domicilio, transporte de alimentos, mercancías, comida, combustible, agua, reparto de productos”.

4. Durabilidad y adaptabilidad: Los camiones tienen una vida útil de unos 20 años, según el promedio de unidades en Teojama Comercial. Este tiempo inclusive se puede extender con una correcta conducción y mantenimiento. Pueden adaptarse a distintas industrias, sin necesidad de incurrir en importantes gastos.

5. Garantía: Un camión nuevo facilita y asegura que el negocio sea más rentable. La garantía disminuye costos innecesarios de mantenimientos y reparaciones, ya que brinda un servicio técnico especializado. (I)