Ocho distribuidores de las turbinas de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tienen fisuras y microfisuras que a pesar de ser soldadas continúan apareciendo, alerta la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional al presidente Guillermo Lasso.

No es el único inconveniente e incluso “la situación es mucho más grave de lo que se cree”, asegura el presidente de esa mesa legislativa, Fernando Villavicencio, en una carta enviada este viernes 22 de abril al mandatario.

Coca Codo Sinclair vuelve al 100% de su capacidad tras etapa de mantenimiento

“Estas estructuras son parte esencial de la central, pues son las que reciben el agua a presión y la conducen a las turbinas para generar la energía. Los distribuidores llegaron al país con defectos de fábrica, así lo reconoció la empresa Harbin, fabricante de los equipos y subcontratista de Sinohydro Corporation”. Es uno de los mayores problemas que tiene la hidroeléctrica, pero también enfrenta inconvenientes en las válvulas esféricas, rodetes, ejes, entre otros, indica Villavicencio.

Esa información forma parte de la investigación que la Comisión de Fiscalización inició en junio del 2021 sobre esa central hidroeléctrica y en la que recopiló información documental, realizó comparecencias a técnicos, funcionarios y exfuncionarios relacionados con el caso y visitó las instalaciones de la planta. Y actualmente se elabora el informe, pero Villavicencio advierte que luego de la investigación realizada recibió “documentación confidencial y reservada sobre la condición actual de la central hidroeléctrica que establece que la situación es mucho más grave de lo que se cree”. Y detalla

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  • El informe técnico (No CCS-SGT-2021-IT-0095) a la compleción definitiva de la central y al estado de inspección y reparación de los distribuidores de las unidades 5 a 8 correspondientes a la fase ll de la central, realizado el 7 de agosto de 2020, concluye que, en las inspecciones de los años 2015, 2019 y 2021 se evidenció una gran cantidad de defectos en los distribuidores de las unidades antes enunciadas, estructuras que fueron adquiridas como nuevas y con sello de certificación ASME (Sociedad Estadounidense de Ingenieros Mecánicos), condición que fue incumplida por la contratista Sinohydro.
  • El aparecimiento de estas fisuras, según el informe, es el resultado de la acción de las tensiones residuales existentes en los distribuidores que alcanzan el 100 % o más del límite elástico o de fluencia del acero. Esto debido a la fatiga y tensiones residuales que tiene el material por todos los incumplimientos a la norma de diseño para recipientes a presión, establecida en el Código ASME VII.
  • La Supervisión de Coca Codo Sinclair y el inspector autorizado de ASME detectaron que las cartas de PWHT (tratamiento térmico postsoldadura) de fabricación presentadas por la contratista eran “alteradas, falsas o simplemente no correspondían a los distribuidores de CCS”; y considerando que TUV SUD (empresa que analiza las fallas presentadas) recomendó la utilización del método de soldadura Temper Bead, en lugar del tratamiento térmico de alivio de tensiones postsoldadura PWHT, porque este último no es aplicable debido a que los distribuidores de acero se encuentran empotrados en toneladas de hormigón; “el problema se torna insoluble”, según los técnicos de Coca Codo Sinclair.

Villavicencio le indica a Lasso que el problema es que eso no tiene una solución definitiva. “La aparición continua de fisuras en las inspecciones y en las soldaduras efectuadas en sitio, demuestran que los procedimientos y reparaciones de soldadura no han sido efectivos, por lo que el peligro de falla del equipo es inminente”.

  • Solo en la unidad 8 existen 54 defectos que no fueron reparados y que fueron justificados utilizando criterios y normas que no forman parte del contrato EPC, en clara contravención con lo establecido en el código contractual ASME VII Div. 1, que establece que “la existencia de una sola fisura no es aceptable sin importar su tamaño”. A criterio de TUV SUD estas fisuras no son factibles de reparar.
  • Los distribuidores 6 y 7 también presentan grietas que no fueron reparadas. En noviembre de 2018, se detectaron filtraciones de agua en el hormigón circundante de los distribuidores 2 y 8, las que atravesaban todo el espesor de las chapas metálicas de los caracoles.

Para el legislador, “la suerte de este proyecto -que costó al país más de $ 3.312 millones- requiere de una decisión presidencial que evite que el país reciba una obra con graves fallas estructurales” y por ello le solicita que disponga una investigación a la ejecución y puesta en marcha del proyecto, a los funcionarios, exfuncionarios, contratistas y fiscalizadores que estuvieron o están al frente de la obra, con el fin de establecer las responsabilidades de cada uno. (I)