La economía ecuatoriana seguirá mostrando dinamismo en 2026. Para este año, el producto interno bruto (PIB) podría mostrar un crecimiento en torno al 2,5 %, lo cual es razonable para el país.

Así lo observó Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina en Citigroup (Citi), una de las instituciones financieras y bancarias más grandes e importantes del mundo.

El Citi no tiene —por el momento— un pronóstico específico sobre el desempeño de Ecuador debido a un proceso de reconfiguración interna de la organización en el país. No obstante, Revilla comentó que la institución considera coherentes estimaciones de otros organismos, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevén un crecimiento del 2,5 %.

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“Un crecimiento cercano al 2,5 % este año nos parece enteramente razonable para el país. Hay un ligero incremento de la inflación, pero el nivel es todavía sumamente bajo”, analizó Revilla ante consultas de este Diario este martes, 28 de abril, tras la presentación del informe Economic outlook, donde se expuso el análisis y perspectivas económicas globales y regionales correspondientes al cierre del primer trimestre del año.

El ejecutivo del Citi reflexionó que el actual contexto global, marcado por del debilitamiento del dólar estadounidense desde 2025 —con una caída cercana al 10 %—, es positivo para Ecuador porque mejora su competitividad externa.

“Ecuador se beneficia de este entorno de dólar débil porque, precisamente, una de las restricciones que tenía en el pasado era un dólar muy fuerte, que hacía que Ecuador perdiera competitividad vis a vis con sus vecinos. Precisamente, como no tiene moneda propia y no tiene política monetaria independiente, cuando el dólar era fuerte, Ecuador quedaba relativamente caro frente a otros, y eso se ha corregido con el dólar débil”, señaló.

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Por otro lado, Revilla se refirió a los niveles del riesgo país alcanzados este mes, en que el pasado 22 de abril llegó a los 404 puntos (el más bajo puntaje en 12 años).

Los resultados, dijo, son un reflejo del reconocimiento del mercado frente a “la buena política económica” del país.

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El Citi fue clave en la última colocación de bonos que hizo Ecuador en enero de este año por $ 4.000 millones, lo que marcó el retorno del país al mercado internacional de capitales desde 2019.

El banco lideró aquella operación financiera, participando como global coordinator, joint bookrunner y dealer manager.

El Gobierno ecuatoriano analiza la posibilidad de salir con una nueva colocación en lo que resta del año, aprovechando las condiciones favorables que representa el alza del petróleo y que el país no se ve directamente involucrado en los conflictos internacionales.

“Se evalúan prácticamente cada semana esas oportunidades que existen”, dijo Sariha Moya, ministra de Economía y Finanzas, en una entrevista con NotiHoy, el 27 de abril.

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Respecto de esta posibilidad, el economista en jefe para América Latina de Citi comentó brevemente que “el mercado, al parecer, está viendo con buenos ojos los fundamentales de Ecuador; eso abre ventanas de oportunidad para volver a acceder a los mercados”.

“A mí me parece que el mercado lo vería con buenos ojos (una nueva emisión), dependiendo, por supuesto, del tiempo y de las condiciones”, respondió.

Incertidumbre por el conflicto en Irán ajusta las perspectivas de crecimiento

A pesar de la enorme incertidumbre mundial que existe por la guerra en Medio Oriente, “los pronósticos macroeconómicos siguen mostrando mucha resiliencia”.

Con ese contexto, el Citi corrigió su previsión de crecimiento global del 2,9 % al 2,7 % para 2026. La reducción de 20 puntos base está asociada al choque que significa el mayor precio del petróleo por la guerra en Irán.

Revilla describió que “ese choque es estanflacionario”, porque al tiempo que reduce el crecimiento económico sube la inflación.

No obstante, puntualizó, las revisiones de las estimaciones no han sido tan grandes, manteniéndose dentro de las tendencias desde la pandemia.

La reducción del crecimiento global se concentra principalmente en los países de Asia, que son los más vulnerables al choque del petróleo, junto con algunos países avanzados y emergentes. América Latina se mantiene resiliente al shock externo global.

Por el lado de la inflación promedio del mundo, la proyección aumentó en 70 puntos base, para pasar de 2,6 % a 3,3 %.

El ejecutivo advirtió que las perspectivas pueden ajustarse aún más dependiendo de cómo evolucione la situación entre Irán y Estados Unidos, específicamente sobre lo que pase con el precio del petróleo y la reapertura del estrecho de Ormuz.

El banco estima que a mitad de mayo próximo podría haber una resolución sobre el conflicto debido al interés de Estados Unidos por reducir los precios del crudo, y con ello relajar el costo de los combustibles, a medida que ese país se aproxima a las elecciones intermedias de noviembre.

Para América Latina, la proyección de crecimiento se sitúa en 2,1 %. Los mercados son más optimistas en la región porque se encuentra relativamente libre de conflictos internos y geográficamente lejos de las disputas en Medio Oriente y Ucrania.

Es productora de manufacturas y materias primas que demanda el mundo. Y, además, se ha beneficiado de un dólar débil y precios altos del crudo, oro, cobre y plata. (I)