María Fernanda Núñez y Margarita Mazón, técnicas de laboratorio de la Agencia de Regulación y Control de Energía (ARC), realizaban esta mañana, como parte de su rutina de trabajo, un análisis del octanaje de las gasolinas que se expenden en el país. La ARC permitió a los medios de comunicación presenciar el procedimiento, luego que en los últimos días se han vertido comentarios por redes sociales que ponen en duda la calidad de las gasolinas.

El tema de la calidad de las gasolinas también se ha levantado en estos días ya que el gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, anunció la posibilidad de expender, desde julio, una gasolina mejorada de 89 octanos y otra de 95 octanos. Actualmente la extra y la eco tienen 85 octanos y la súper 92 octanos.

La ARC, ubicada en La Armenia, en el oriente de Quito, recibe muestras de todo el país, las cuales son analizadas en el laboratorio y cuarto de octanaje. De acuerdo con Juan Calahorrano, representante de la Agencia de Regulación y Control de Energía, entre enero y lo que va de abril se han recibido 635 muestras a las cuales se les han hecho 3.806 análisis. De este total, solo seis presentaron novedades, es decir, no cumplieron las especificaciones.

De enero a diciembre del 2021 la ARC recibió 2.717 muestras a las cuales les hicieron 16.344 análisis. De todas ellas, 15 estuvieron fuera de especificación. En 2020, en cambio, fueron 5.180 muestras recibidas, a las cuales les hicieron 26.781 análisis y 47 muestras estuvieron fuera de norma.

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Esto da la medida de que los casos de incumplimiento son escasos.

Este miércoles, la muestra analizada fue de gasolina súper que provenía de la provincia de Santa Elena. Para obtener el resultado final se incorpora el combustible a unos grandes octanómetros, que simulan ser los motores de los vehículos, calibrados técnicamente. “El octanómetro es un motor de un pistón y analiza las detonaciones del combustible”, explicó Calahorrano. En el caso de la muestra de Santa Elena se obtuvo un octanaje de 91,6. Es decir, cumplía el octanaje. “Tanto Petroecuador como la ARC garantizamos que el octanaje se cumple en Costa, Sierra y Galápagos”, dijo el técnico.

Calahorrano explicó que cuando las gasolinas no cumplen los parámetros se emite un reporte, mientras se inicia un proceso administrativo sancionatorio. Entre las razones para la falta de cumplimiento pueden estar una contaminación ambiental o problemas con el almacenamiento. En todo caso, según el artículo 78 de la Ley de Hidrocarburos, una gasolinera puede tener una sanción de 25 salarios básicos, la primera vez que incumple. En una segunda ocasión puede ser de hasta 50 salarios y en una tercera vez hasta 100 salarios y la suspensión de actividades.

Adicionalmente se analizan la densidad, destilación, el grado de azufre de las gasolinas. Sobre el tema del azufre, que es otro elemento que preocupa mucho a la ciudadanía, Calahorrano dijo que la norma INEN permitida es de 650 partes por millón (ppm) de azufre para la gasolina extra y de 450 ppm para la súper. En todo caso, de las mediciones que se ha hecho, estas en la actualidad no superan los 200 a 400 ppm.

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La ARC también vigila cantidad, calidad y volumen que se expende en las diversas gasolineras. Para ello utilizan contrastadores volumétricos. Si se llega a registrar que la cantidad de combustible no es la que debe ser entregada al cliente, también hay procesos sancionatorios.

Sobre el tema de la calidad de la gasolina, para Oswaldo Erazo, director ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Combustibles (Camddepe), en Ecuador la calidad de la gasolina es homogénea en todo el país ya que el único abastecedor es Petroecuador. Además, asegura que se debe tomar en cuenta que la calidad no se mide solo por el octanaje sino por la calidad del azufre. En este sentido, comenta que la gasolina en el país no es de buena calidad.

Considera que es necesario que las normas INEN cambien de manera urgente, pero además es importante que exista una verificadora independiente que pueda garantizar la calidad. Al momento, Petroecuador refina, mezcla y abastece, pero es una entidad del mismo Estado que hace la medición, explica.

De otro lado, indica que los distribuidores difícilmente pueden cometer una adulteración del producto, como por ejemplo ponerle agua, pues enseguida el auto podría presentar problemas. Explica que las multas son muy altas. Sobre los videos que han estado circulando en redes sociales en los que tres ciudadanos realizan una medición con una suerte de tubo, agrega que es totalmente antitécnico y nada confiable dicho análisis. Dice que un octanómetro, la máquina necesaria para hacer la medición, es sofisticada y cara ($ 500.000), no es de uso común.

La ARC recordó a la ciudadanía que si se le presentan irregularidades en su adquisición de combustible, lo puede denunciar al número de teléfono 1800 LOJUSTO. (I)