A través de una videoconferencia, más de 70 presidentes -entre los que estuvo el ecuatoriano Lenín Moreno- ratificaron hoy, 12 de diciembre. su compromiso por sostener el Acuerdo de París, adoptado hace cinco años por más de 190 países para combatir el cambio climático y acelerar las acciones para disminuir las emisiones de carbono.

El Acuerdo de París se constituyó en diciembre de 2015 y entró en vigor en noviembre de 2016, luego de la ratificación de 55 países que, entonces, representaban al menos el 55 % de las emisiones mundiales, según la Organización de Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, en 2019, Estados Unidos notificó su salida.

Ecuador ratificó su adhesión en 2017 y dos años más tarde presentó su Primera Contribución Determinada a Nivel Nacional (nombre con el que se conoce a los compromisos de cada país).

En la Cumbre sobre la Ambición Climática de 2020 realizada hoy, Moreno explicó los esfuerzos por una soberanía alimentaria e hídrica, así como por un entorno ecológicamente equilibrado. E hizo un llamado a la articulación de los sectores público y privado, y de la cooperación internacional.

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La pandemia y sus consecuencias a nivel global fue también uno de los asuntos de mayor relevancia en las intervenciones de varios jefes de Estado, por lo que está previsto ajustar la agenda de prioridades del Acuerdo de París, con el fin de mitigar el impacto del coronavirus.

El secretario general de la ONU, António Guterres, plantea seis acciones para recuperarse de la pandemia: empleos verdes, no rescatar a las industrias contaminantes, poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles, considerar los riesgos climáticos en las decisiones financieras y políticas, exhortar al trabajo colaborativo y no dejar a nadie fuera de las estrategias.

Iniciativa diplomática

En Quito, las embajadas de Francia, Reino Unido e Italia, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impulsaron un encuentro diplomático para reafirmar la voluntad de los países por luchar contra el cambio climático. Este se llevó a cabo el viernes 11 de diciembre en la reserva Chakana, en la comunidad de Píntag, a 30 kilómetros al sureste de Quito.

Allí, el vicecanciller Arturo Cabrera calificó al cambio climático como una crisis global que amenaza no solo al medio ambiente, sino al ejercicio de los derechos humanos, por lo que se necesita de una mayor cooperación internacional.

La representante residente del PNUD en Ecuador, Matilde Mordt, subrayó que “hay mucho en juego” y que el Covid ha exacerbado la crisis.

El embajador de Francia, Jean Baptiste Chauvin, reconoció que en estos cinco años hay temas que se han estancado y que una parte de los compromisos no se han logrado cumplir; sin embargo, destacó la importancia, cada vez mayor, en las políticas de los países que forman parte del Acuerdo.

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Los embajadores de Italia, Caterina Bertolini, y de Reino Unido, Chris Campbell, también manifestaron su interés en reforzar la relación bilateral con Ecuador.

El ministro del Ambiente, Paulo Proaño, señaló que el gobierno ha invertido $ 95 millones en proyectos relativos al medio ambiente.

Efectos en Ecuador

Cambios extremos en la temperatura, frío en lugares tradicionalmente cálidos o calor el sitios fríos, huracanes, inundaciones, sequías, falta de alimentos y contaminación del aire y del mar son parte ya de la vida cotidiana a nivel global. No obstante, aquello que parecería un problema lejano también es perceptible en Ecuador.

De acuerdo con información proporcionada por el Ministerio del Ambiente, de mantenerse la tendencia actual de la temperatura, en el país se podría esperar un aumento de 2° C hasta fin de siglo. En la Amazonía y Galápagos, incluso el incremento sería mayor.

Los datos oficiales revelan que entre 1960 y 2010, en la región interandina, la temperatura media subió 1,1° C.

Una de las muestras más tangibles de este fenómeno es el derretimiento de los glaciares. El Ministerio estima que en el último medio siglo, los volcanes Cotopaxi, Chimborazo, Carihuayrazo y Antisana han perdido cerca del 40% de sus casquetes de hielo.

Solo en el Antisana se habría registrado un retroceso del 38% del hielo hasta 2014.

Otro síntoma del impacto del calentamiento global es el incremento de la temperatura del mar: en el 2015 se establecieron variaciones entre 2,5° C y 4,3° C, lo que conlleva una alteración del ecosistema marino.

El Ministerio del Ambiente, con información de la Fundación Charles Darwin, señala, por ejemplo, los potenciales efectos sobre la biodiversidad en Galápagos: la mayor humedad permitiría la expansión de especies invasoras y el ingreso de nuevas especies, mientras que la pérdida de hábitats pondría en riesgo a las especies endémicas.

Datos del calentamiento global

  • De 1880 a 2012, la temperatura media global aumentó en 0,85° C. Por cada grado, los rendimientos de grano disminuyen aproximadamente un 5%. El maíz o el trigo han experimentado reducciones de 40 megatoneladas por año entre 1981 y 2002, debido a un clima más cálido.
  • Los océanos se calientan, la cantidad de nieve y hielo disminuye, y el nivel del mar sube. Entre 1901 y 2010, el nivel del mar promedio mundial aumentó 19 centímetros, una vez que los océanos se expandieron y el hielo se derritió.
  • Los océanos del mundo se calentarán y el hielo continuará derritiéndose. Se prevé que el aumento medio del nivel del mar sea de 24 a 30 centímetros para 2065 y de 40 a 63 centímetros para 2100.
  • Debido a las emisiones continuas de gases de efecto invernadero, se estima que para fines de este siglo, la temperatura global supere los 1,5° C en comparación con el período 1850-1900.
  • Las emisiones mundiales de CO2 aumentaron casi un 50% desde 1990 y crecieron más rápidamente entre 2000 y 2010 que en cada una de las tres décadas anteriores.

Fuente: ONU